SAVED
La
obra se presenta en trece escenas. La escenografía es mínima. Está localizada
la acción en el Est End de Londres y nos muestra la vida de un grupo de
personas de clase trabajadora.
Todos tienen pocos recursos, económicos y/o culturales. El lenguaje que
utilizan es muy coloquial y bastantes veces soez, como la realidad de los
barrios marginales que el autor nos quiere mostrar.
Pam, la protagonista, se lleva a casa a Len para tener sexo.
Aunque en la casa viven sus padres parece no importarles, ya que no muestran
ningún pudor mientras su padre pulula por la casa. Harry y Mary , los padres,
no tienen comunicación entre ellos y mantienen una vida bastante precaria.
Len se instala en la casa, pero Pam acaba liándose con Fred, del que
acaba teniendo un hijo. Fred y ella cortan y ella intenta por todos los medios
recuperarlo. Una noche ella le deja el bebé en el parque dentro del cochecito y
en una orgía de violencia los amigachos y Fred matan a pedradas al niño.
Fred va a la cárcel y cuando sale, Pam continúa queriéndole pero
él no le corresponde.
Len al final se queda en la casa siendo aceptado como uno más.
OPINIÓN
Verdaderamente
inquietante. Estos personajes que no tienen redención y que, victimas de todo
tipo de violencia, se convierten en terribles monstruos alienantes, dan
verdaderos escalofríos.
Me llama poderosamente la atención el tratamiento que el autor
da a las mujeres, todas ellas ninguneadas por los 'machos alfa' de sus vidas, y
que entre ellas se atacan en vez de defenderse, especialmente el momento en que
Mary justifica que Pam haya perdido el bebé porque no es capaz de hacer nada
bien. El tratamiento con los apelativos; zorra, vieja, maldita mujer.....una
poesía!!!
Tremendamente perturbador como texto, el autor consigue
transmitirnos una sensación de repugnancia casi total hacia todos y cada uno de
los personajes.
Llámenme romántico, conservador y/o reaccionario, pero prefiero
que las historias tengan un final mejor....aunque no sea explícito, aunque sea
un final abierto en que cada uno pueda decidir....tener la posibilidad de que
los poros respiren y un poco de aire pueda entrar en mi mente, dándole una
oportunidad a la esperanza.
Albert Iborra en Rafelbunyol a 9 de novembre de 2007