THE REAL THING
La obra consta de dos actos. Y cada uno de ellos está dividido
en diferentes escenas que nos llevan de un espacio a otro, y también nos mueve
en el tiempo. Los personajes, perfectamente delineados, desfilan en esta
comedia, con un verbo brillantísimo, discutiendo sobre cuestiones filosóficas
como el amor, la fidelidad y tantos otros. El lenguaje utilizado es bastante
coloquial en general.
La trama nos muestra a un protagonista, escritor y guionista,
Henry, que mantiene una relación adultera con una actriz, Annie que a su vez
está casada con otro actor, Max y donde todos son amigos. Los amantes son
descubiertos y ello provoca la ruptura de las dos parejas y la convivencia de
Annie y Henry. Esta relación también se verá relativamente amenazada por otro
personaje, Brodie a quien Annie le tiene un afecto especial, aunque no llegará
a provocar la ruptura de ella con Henry. Aparece también otro personaje,
Debbie, la hija de Henry y Charlotte que castigará con su inconformismo a sus
padres y que dará pie a uno de los momentos más bonitos de la obra por lo que
respecta a diálogos.
La secuenciación de las escenas nos lleva en alguna ocasión a
ver a los personajes haciendo su oficio de actores, por lo cual podríamos
hablar de meta-teatro, o por lo menos de una obra dentro de otra obra.
La profesión de Henry, guionista, de algún modo nos sugiere la
persona del autor, así que de algún modo es un texto autobiográfico.
OPINIÓN
El texto tiene tal riqueza de ritmo que parece escaparse de las
manos mientras lo estás leyendo. Los diálogos son de una agudeza y contenido
asombrosos, sobre todo la conversación, que Henry y Debbie mantienen en el
apartamento de ella, realmente me ha encantado. Contiene, el texto, algún
ramalazo de 'absurdo', aunque yo no llegaría a decir que el texto se pueda
definir como tal, en absoluto. A observar, por interesante, el uso que el autor
hace de las pausas y los silencios, de modo que no puedo dejar de pensar en
Pinter. Y también muy sugerentes las escenas de meta-teatro, que generan un
poco de confusión, pero justo la suficiente y sin llegar a ser tan enredantes
como en 'El increíble inspector Hound'.
He disfrutado mucho de esta lectura. Absolutamente
recomendable.
Albert Iborra, Rafelbunyol 31
oct. 2007