1. INTRODUCCIÓN
Desde la perspectiva de la nosología
psiquiátrica la afección más prevalente en las personas que han sufrido una
lesión cerebral son los cambios en la personalidad. Los familiares son los
primeros en reflejarlo: "mi hija ya no es la misma", "mi marido
ahora se comporta como si fuera un niño", etc. Aparecen rasgos de
personalidad nuevos u otros que sí estaban presentes pero se exageran hasta la
caricatura. No está clara la neurobiología de estos trastornos pero sus efectos
son con frecuencia devastadores: cambios de rol social y conflictos en su
entorno familiar y laboral.
A diferencia de lo episódico de los
trastornos neuróticos e incluso de algunos psicóticos, los trastornos de la personalidad duran toda la vida,
pues hacen que determinados rasgos de la personalidad del enfermo sean tan
rígidos e inadaptados que llegan a causar problemas laborales y sociales, daños
a uno mismo, y probablemente a los demás.
La personalidad paranoide se caracteriza
por ser suspicaz y desconfiada. La esquizoide ha perdido la capacidad e incluso
el deseo de amar o de establecer relaciones personales, mientras que la
esquizotípica se caracteriza por el pensamiento, el habla, la percepción y el
comportamiento extraños. Las personalidades histriónicas se caracterizan por la
teatralidad de su comportamiento y de su expresión, relacionadas en parte con
el siguiente tipo, la personalidad narcicista, que demanda la admiración y la
atención constante de los demás.
Las personalidades antisociales (antes
conocidas como psicopatías), se caracterizan por tener un comportamiento
irresponsable y nocivo para los demás. Los límite son inestables en su
autoimagen, estado de ánimo y comportamiento para con los demás, y los
evitadores son hipersensibles al posible rechazo, la humillación o la
vergüenza. La personalidad dependiente es pasiva hasta el punto de ser incapaz
de tomar una decisión propia, forzando a los demás a tomar las decisiones. Los
compulsivos son perfeccionistas hasta el extremo, e incapaces de manifestar sus
afectos. Por último, los pasivos-agresivos se caracterizan por resistirse a las
exigencias de los demás a través de maniobras indirectas, como la dilación o la
holgazanería.
3. CAUSAS
Las causas de que una persona padezca
uno o varios trastornos de la personalidad: se admite actualmente que se
produce una mezcla de disposición temperamental de tipo genético (generalmente
existen antecedentes familiares de personas con problemática similar, por
ejemplo en los TP por evitación la familia suele ser en general introvertida) y
factores psicosociales (conflictos familiares, mal ambiente escolar, carencias
emocionales, etc.), sin descartar la posible presencia de circunstancias
estresantes como podrían ser de tipo laboral, económico,_etc.
4.
ALGUNAS DEFINICIONES DE LA PERSONALIDAD
El concepto de personalidad guarda una
estrecha relación histórica y teórica con el de persona, que tiene un carácter
más filosófico, y cuyos orígenes se remontan a las creencias religiosas más
antiguas. Excluyendo la oscura cuestión
etimológica de si el término procede del grupo PROSOPON -máscara teatral-, del
etrusco Persum -cabeza o cara- o del latín per se una -unidad sustantiva-,
interesa recordar que Cicerón distingue ya cuatro acepciones del término, que
luego la psicología utilizaría también en sus definiciones de la personalidad;
persona significa apariencia, es decir, la máscara con que el sujeto se
presenta ante los otros; significa también cometido o rol social.
La definición más acreditada de persona
continúa siendo la dada por Boetio en el siglo VI, como substancia individual
de naturaleza nacional. Éticamente la
noción de persona es, naturalmente, la condición de la responsabilidad, y su
nota radical consiste en que, aunque es capaz de optar por ideales y valores,
alberga en sí misma su propia finalidad y no es subordinable a fines
extrínsecos.
Muchos más conscientes del carácter del
sistema propio de la personalidad son otros autores como Wundt, Stern o
Allport. Wundt entiende que la
personalidad se cifra en un yo unitario, consciente de sí mismo y libre. Stern
acentúa en su familia de la unitas multiplex el momento integrador y
guestáltico que confiere sentido personal al conjunto de rasgos y aptitudes
propios del individuo. Un personalista
del siglo presente Bowne, subraya asimismo la auto-conciencia, el auto-control
y las dimensiones cognoscitivas -no sólo afectivas y accionales- que
caracterizan la personalidad humana.
Pero quizás es el propio Allport quien de forma más lograda formula una
definición orgánica de la personalidad, como “organización dinámica, interna al
individuo, de los sistemas psicofísicos que determinan su ajuste único a la
situación”.
Warren y Carmichael conciben igualmente
la personalidad como “la organización mental completa de un ser humano en
cualquier etapa de su desarrollo. Incluye cualquier aspecto del carácter
humano, intelecto, temperamento, destrezas, moralidad o cualquier actitud que
se haya desarrollado en el curso de la vida”.
La dimensión moral del concepto de
personalidad es cuando afirma que este término “no se refiere a ninguna clase
particular de actividad, como ocurre con el habla, el recuerdo, el pensamiento
o el amor, sino a la forma en que un individuo hace todas esas cosas”.
5. ESTRUCTURA DE LA PERSONALIDAD
La
característica principal de la personalidad es la individualidad siendo lo
físico un factor determinante en la individualidad como también el aspecto
social en la diferenciación de la personalidad. Finalmente la motivación es un
rasgo importante para establecer la estructura individual de la personalidad.
Aspecto Biológico
Tiene
su origen en la información genética y es un factor determinante en la configuración individual. Teniendo cada
individuo una combinación de información genética única e irrepetible.
Aspecto Social
Este
condiciona nuestra personalidad. El idioma, la cultura y las costumbres son
rasgos que nos permiten establecer diferencias entre nosotros. Lo social
influye en nosotros a través del aprendizaje (socialización). Por esto se
podría decir que existe un aspecto social en la identidad personal. Un ejemplo
de esto es el desarrollo de los niños con poca estimulación social que como
consecuencia tiene un resultado desastroso y como consecuencia estos son
socialmente perturbados y manifiestan un retardo en el lenguaje y en el desarrollo
intelectual.
Aspecto Individual
Los
psicólogos consideran cómo característica de la personalidad la motivación.
Describiendo las necesidades del individuo podemos describir la personalidad,
resumiendo que “somos los que necesitamos”. Por esto si estar con una persona
es una necesidad nos categorisamos como amigables, extrovertidos y gregarios.
Si
comprendemos completamente la motivación, habremos comprendido la personalidad.
6. FORMACIÓN DE LA PERSONALIDAD
Es un
proceso en el cual fuerzas biológicas y culturales se integran y hacen que el
organismo funcione como una totalidad unitaria. El nacimiento es sólo un paso
pues toda nuestra vida es un continuo proceso. La formación de la personalidad
puede resumirse en tres aspectos:
Desarrollo del yo como identidad
Es el
tema central de la personalidad, puesto que nos identificamos a través del
mecanismo del yo. Un recién nacido no se diferencia de absolutamente nada que
lo rodee y conforme el tiempo comienza a hacer
una distinción del yo y del no yo a través del aprendizaje. El primer
paso es el reconocimiento de su cuerpo como algo distinto de los objetos y las
personas que lo rodean. Con el tiempo surge la percepción del yo psíquico como
el correr, caminar, explorar, descubrir y acumular experiencias y a los tres
años el niño distingue él yo del tu pero
aún no la noción del nosotros.
Desarrollo de la conciencia moral
La
conciencia moral es la función de la personalidad que consiste en comprender
los impulsos, las tendencias y las acciones
propias con el sistema de normas morales que han sido aceptadas como válidas
por una sociedad. Es una capacidad que requiere de una motivación del
aprendizaje para su desarrollo. La
conciencia moral juega un papel importante en la formación de la estructura de
la personalidad . La conciencia actúa
para suprimir o reprimir ciertos impulsos. Para lograr estas tareas produce
acciones punitivas, como la sensación de remordimiento y sentimiento de
culpabilidad.
7. ELEMENTOS DE LA PERSONALIDAD.
·
Constitución: Conjunto de aspectos exteriores e
interiores de base genético-hereditaria, origen de la reacción funcional.
·
Temperamento: Tono o disposición afectiva, se refiere a
la naturaleza emocional del individuo.
Se nace con el temperamento.
·
Carácter: Forma concreta y estable que adquieren en un individuo los
rasgos afectivos-dinámicos heredados.
·
Actitudes: Predisposiciones persistentes a responder
favorable o desfavorablemente ante una situación dada.
·
Aptitudes:
Aptitud es la capacidad para hacer algo.
·
Rasgos: Características
constantes del comportamiento del individuo en una gran variedad de
situaciones.
Grupo A: Está constituido por sujetos extraños o
extravagantes, los cuales poseen trastornos de personalidad de tipo esquizoide,
esquizotípico y paranoide.
Grupo
B: Constituido por sujetos inmaduros,
los cuales poseen trastornos de tipo hitriónico, narcisista, antisocial y
límite.
Grupo
C: Constituido por sujetos temerosos,
los cuales poseen trastornos de tipo evitadores, dependientes, compulsivos,
pasivo-agresivos. En este grupo también
se incluyen los llamados “otros trastornos de la personalidad”, entre los
cuales podemos mencionar los trastornos pasivo-agresivo y depresivo.
Los
transtornos de la personalidad:
k
Se manifiesta al menos en dos de las siguientes
áreas: cognoscitiva, afectiva, de la habilidad interpersonal o del control de
los impulsos.
k
Es inflexible y se extiende a una amplia gama de
situaciones personales y sociales.
k
Provoca malestar clínicamente significativo o
deterioro social, laboral o de otras áreas importantes de la actividad del
individuo.
k
Es estable y de larga duración y se puede
descubrir que su inicio se remonta al menos a la adolescencia o al principio de
la edad adulta.
k
No se atribuye a una manifestación o consecuencia
de otro trastorno mental.
k
No es debido a los efectos fisiológicos directos
de una sustancia ni una enfermedad médica.
9. DIAGNÓSTICO,
SIGNOS Y SÍNTOMAS
Epidemiología
6. Transmisión genética
parcial de algunos trastornos de la personalidad.
En la etiología de esta enfermedad
existen varios factores, los cuales presentaremos a continuación.
Factores genéticos: la evidencia de que el factor
genético contribuye a la aparición de estos trastornos, proviene de un estudio
de 15000 gemelos. En este estudio se
demostró que la coincidencia en trastornos de la personalidad fue mayor en gemelos
homocigóticos que en gemelos dicigóticos.
Por ejemplo en el
grupo A se ha encontrado que en personas con esquizofrenia sus parientes tienen
una mayor incidencia de trastornos de personalidad del tipo esquizotípico que
los grupos controlen.
El grupo B
también tiene base genética, como en el caso de pacientes con trastorno de
personalidad limítrofe se encuentran historias familiares de depresión. Por otro lado se ha encontrado una fuerte relación de los
trastornos de tipo histriónico con el Síndrome Briquets.
En los trastornos
del grupo C puede que haya algún tipo de relación genética pero no tan marcada
como en los grupos anteriores.
Factores temperamentales: estos factores
identificados en la niñez pueden estar asociados a desordenes de personalidad
en la edad adulta. Ejemplo de esto es el
niño que tiene un temperamento temeroso puede desarrollar trastornos de
personalidad del tipo evitador. También
niños ansiosos guiados por una madre temerosa son mas vulnerables que un niño
guiado por una madre tranquila. Otros
factores que influyen son la cultura y el ambiente.
Factores Biológicos:
Hormonas: Personas que tienen comportamiento impulsivo
muchas veces muestran niveles elevados de testosterona, 17-estradiol y
estrógeno.
Electrofisiología: Pacientes
con trastorno limítrofe y antisociales se han visto cambios en las ondas lentas
del EEG.
Factores Psicoanalíticos: Wilhem Reich introdujo el término “character
armor” para describir estilos de defensa que la persona usa para protegerse de
los impulsos internos y ansiedad interpersonal en relaciones significativas.
Este aporte ha
sido la base de la conceptualizacion de la personalidad y desordenes de la
personalidad que se usa actualmente.
El sello de cada
personalidad esta determinado por estos mecanismos de defensa característicos
de la persona.
Mecanismo de
defensa:
·
Fantasía.
·
Disociación.
·
Aislamiento.
·
Proyección.
·
Agresión pasiva.
·
“Acting out.”
10. TIPOS DE PERSONALIDAD
PERSONALIDAD DEPENDIENTE
Este trastorno de la personalidad por dependencia
se inicia precozmente y, aunque los datos epidemiológicos son dispares, se
considera uno de los trastornos de la personalidad más extendidos en ambos
sexos. Se cree que la ansiedad de la
separación en la infancia, así como padecer una enfermedad crónica, puede
predisponer a este trastorno.
Este trastorno de la personalidad se
caracteriza por el doblegarse pasivamente ante los deseos de los mayores y de
otros, y de una respuesta débil e inadecuada ante las demandas de la vida
cotidiana. La falta de vigor puede
manifestarse en las esferas intelectual o emocional; hay poca capacidad para gozar.
El DSM-IV presenta una serie de
criterios diagnósticos de la personalidad dependiente mencionados a
continuación:
Criterios Diagnósticos del DSM-IV
Necesidad generalizada y
excesiva de ser cuidadoso, comportamiento sumiso y dependiente y temor a la
separación, desde comienzos de la edad adulta y en diversos contextos. Indicado
por 5 o más signos:
1.
Incapaz de decidir
sobre cuestiones cotidianas, sin recibir de otros una exagerada cantidad de
consejos y seguridades.
2.
Deja que los otros
tomen las decisiones.
3.
Dificultad de
mostrarse en desacuerdo con los demás.
4.
Le cuesta iniciar
proyectos.
5.
Se ofrece
voluntariamente a hacer cosas desagradables, a fin de ganar la aprobación de
otros.
6.
Incomodidad cuando
está solo, debido al temor de ser incapaz de cuidar de sí mismo.
7.
Busca con urgencia
otra relación como fuente de cuidado y apoyo cuando concluye una relación
estrecha.
8.
Se inquieta sin
fundamento por el miedo a quedar librado a sus propios recursos.
Aparte de
éstos criterios diagnósticos presentan otras características:
§
Se siente siempre
inseguro e incapaz de asumir responsabilidades importantes de su vida.
§
Intenta que los
demás las tomen por él.
§
Antes de decidirse
por algo, por intrascendente que sea, necesita oír reiteradamente el placer de
otras personas, a las que llega a agobiar pidiéndoles consejo.
§
Convencimiento de
que todo el mundo es mejor que él.
§
Relaciones de gran
dependencia con los demás y angustia por imaginar que éstos puedan abandonarle.
§
Obedientes y nunca
se atreven a expresar sus opiniones si no coinciden con las ajenas.
§
Falta de confianza
en sí mismos.
§
Pobre autoimagen.
§
Hipersensibles a
las críticas.
§
Miedo a la
soledad.
§
Tienen tendencia a
manipular inconcientemente a las personas de quienes dependen para sostener y
reforzar los lazos de dependencia.
§
Viven presas de un
sentimiento de insuficiencia, jamás valoran sus propios logros y se angustian
ante la idea de tener que actuar por su cuenta.
Como consecuencia casi nunca tienen la ocasión de sentirse
gratificados. Presentan a menudo
trastornos depresivos, de ansiedad y de adaptación. Es frecuente la coexistencia de otros
trastornos de la personalidad, especialmente el límite, el evitativo, y el
histriónico.
§
Tratamiento: Estos
pacientes responden bien a las terapias analíticas. Las terapias conductistas y
en especial el entrenamiento asertivo, permiten obtener resultados favorables
con relativa rapidez.
TRASTORNO ANTISOCIAL
Existen en la sociedad unos individuos cuya conducta es
insólita y han intrigado por muchos años a jueces, abogados, criminalistas y
psiquiatras.
Se les han llamado “psicópatas”,
“sociópatas” y también “personalidades psicopáticas”, dando un sentido más
restringido a esta última denominación que usualmente se aplica a todos los
trastornos de personalidad.
Muchas personas demuestran una conducta
antisocial y sin embargo, no reúnen los criterios diagnósticos para ser
incluidos en el trastorno de personalidad antisocial.
Las conductas antisociales son
consecuencia de causas complejas de orden psiquiátrico o socio-cultural. En cambio la conducta de los sujetos que
sufren un trastorno de personalidad antisocial, no es un síntoma causado por
otros problemas psiquiátricos o socio-culturales sino que es la expresión
primaria del trastorno. Estos sujetos no
tienen una conducta antisocial por tal o cual motivo sino porque ésta es un
patrón permanente, inherente a sus rasgos de personalidad.
Los últimos cálculos dan una
prevalencia, en los Estados Unidos de 3% en los hombres y de menos de 1% en las
mujeres. Se da principalmente en la
clase baja. En las poblaciones
carcelarias se ha encontrado una prevalencia de personalidades antisociales que
alcanzan hasta el 75%.
Los familiares de primer grado del
paciente antisocial tienen mas riesgo de padecer este trastorno, así como el
abuso de sustancias y los trastornos por somatización; estos últimos son mas
frecuentes entre los parientes femeninos, mientras que el trastorno antisocial
se da mas entre los masculinos.
En la historia infantil hay figuras
maternas demasiado tolerantes y padres excesivamente débiles, pero la
emergencia del trastorno es tan temprana que a veces es difícil distinguir
entre causas y efectos en la interacción familiar paternofilial. De hecho, la prevalencia familiar del
trastorno habla mas a favor de la intervención de factores genéticos que de una
alteración exclusiva de los procesos de socialización por prácticas educativas
inconvenientes.
Cleckley da la siguiente enumeración de
los síntomas característicos del trastorno:
1.
Encanto superficial y buena inteligencia.
2.
Ausencia de ideas delirantes y de otros signos de pensamiento irracional.
3.
Ausencia de nerviosismo o de manifestaciones psiconeuróticas.
4.
Falta de confiabilidad.
5.
Falta de veracidad, insinceridad.
6.
Falta de remordimiento o de vergüenza.
7.
Conducta antisocial inadecuadamente motivada.
8.
Juicio pobre e incapacidad de aprender de la experiencia.
9.
Egocentrismo patológico e incapacidad de amar.
10.
Pobreza general en las relaciones afectivas mayores.
11.
Pérdida específica de la introspección.
12.
Falta de respuesta a las relaciones interpersonales.
13.
Conducta fantástica y repulsiva con la bebida y a veces sin ella.
14.
El suicidio es raramente llevado a cabo.
15.
Vida sexual impersonal, trivial y pobremente integrada.
Robins, quién también ha estudiado
detenidamente estos trastornos, da los siguientes datos acerca del % con que
estos sujetos presentan síntomas o trastornos de la conducta en las distintas
áreas vitales.
Historia Laboral
85%
Historia Marital
81%
Irresponsabilidad Financiera
79%
Arrestos 75%
Abuso del Alcohol 72%
Problemas escolares 71%
Impulsividad 67%
Conducta sexual
64%
Adolescencia Salvaje 62%
Vagabundeo 60%
Beligerancia 58%
Aislamiento Social 56%
Ausencia de Culpabilidad 40%
Quejas somáticas
31%
Uso de “alias” 29%
Mentira Patológica 16%
Uso de drogas
15%
Intento de suicidio 11%
En cuanto a la coexistencia con otros
trastornos de la personalidad, los mas frecuentes son los trastornos límite,
histriónico y narcisista.
La
psicoterapia analítica clásica no es muy útil en estos casos a causa de la
estructura del ego y del super-ego de estos pacientes.
A) Patrón
generalizado de desprecio y violación de los derechos de los demás desde los 15
años, indicado por 3 o más signos:
1.
No acatamiento de las normas sociales de comportamiento lícito.
2.
Actos antisociales que exponen al arresto.
3.
No valoración de la verdad.
4.
Impulsividad, no planificación del futuro.
5.
Irritabilidad y agresividad.
6.
Desprecio temerario por su seguridad y la de los otros.
7.
Irresponsabilidad.
8.
Incapacidad para mantener un trabajo.
9.
No remordimientos, es indiferente o se encuentra justificado por haber herido,
maltratado o robado a otro.
B)
El Individuo tiene por lo menos 18 años.
C)
Existe evidencia de trastorno de la conducta con inicio antes de los 15 años.
D)
No aparece exclusivamente durante el curso de la esquizofrenia o episodio
maníaco.
TRASTORNO HISTRIÓNICO DE LA PERSONALIDAD
Este trastorno es más común entre las
personas separadas o divorciadas que entre las casadas y se da mas a menudo en
las mujeres. Pueden surgir en familiar
sobreprotectoras, pero también en condiciones de privación afectiva.
Criterios Diagnósticos del
DSM-IV:
Según el DSM-IV es un patrón generalizado de excesiva emotividad y búsqueda
de atención, desde la edad adulta y
en diversos contextos. Indicado en 5 o más signos:
1. Incomodidad si no es el centro de atención.
2. Comportamiento seductor o provocador sexualmente inapropiado.
Expresiones emocionales rápidamente cambiantes y superficiales.
3. Recurre al aspecto físico para llamar la atención.
4. Estilo discursivo excesivamente impresionista y carente de
detalles.
5. Autodramatización, teatralidad y expresión emocional exagerada.
6. Sugestionable.
7. Considera que las relaciones son más íntimas de lo que en
realidad son.
O sea, que el individuo con un
trastorno histriónico de la personalidad presenta 3 puntos claves:
> Excesiva emocionalidad.
> Necesidad de ser siempre el
centro de la atención.
> La sugestionabilidad.
Buscan
constantemente ser admirados por los demás y adoptan conductas inapropiadamente seductoras o provocativas,
mostrando además una preocupación exagerada por su atractivo físico. En la
biografía existen traumas de naturaleza sexual; al ser extravertidas y al estar
insaciablemente necesitadas de afecto, son cálidas y seductoras, establecen con facilidad relaciones poco
elaboradas y dan señales equívocas, que dan pie a malos entendimientos. Facilidad para hacer amistades, pero son
poco elaboradas y pasa rápidamente de lo que él cree gran intimidad al olvido o
desprecio más absoluto.
Los
cambios en las relaciones interpersonales no le afectan tan profundamente como
a los que padecen un trastorno límite de la personalidad.
Egocéntricas
y muy subjetivas en sus juicios, manifiestan cambios bruscos de humor y dan
muestras de ser suspicaces e hipersensibles. Carecen de estabilidad
emocional.
Todas
sus relaciones pecan de superficiales y, con frecuencia, se ven envueltos en
conflictos; poco considerados, manipuladores, parecen poco sinceros y actúan de
forma aparatosa y teatral. Se inventan
fantasías de tipo romántico.
La escasa tolerancia a la frustración y
la necesidad de gratificaciones inmediatas hace que se sientan fácilmente
decepcionados y tristes y que abandonen pronto tareas que han emprendido con
entusiasmo. La impulsividad los lleva
a tomar decisiones demasiado rápidas. Su lenguaje es vehemente y vacuo; emiten opiniones
contundentes pero jamás dan razones que las fundamenten.
Se expresa a veces, en forma de episodios
distímicos, de intentos de suicidio
instrumentales, de síntomas de conversión y de trastornos de conducta que se
inician en la edad juvenil.
Estos pacientes presentan con frecuencia
trastornos depresivos y somatizaciones; también pueden padecer fenómenos de
conversión. A veces alcanzan unos grados de ansiedad tan elevados que pueden
confundirse con crisis de pánico.
La coexistencia con otros trastornos de
personalidad es frecuente, principalmente los trastornos límite, narcisista,
antisocial y dependiente.
Los intentos de suicidio para llamar la
atención son frecuentes; sin embargo, no se conoce con exactitud el riesgo real
de suicidio.
El DSM–IV lo
clasifica dentro del grupo II, es decir el de personas que parecen teatrales,
emotivas o volubles.
Se diagnostica al principio de la edad
adulta y tienes una prevalencia del 2%. En las familias donde uno de los
miembros padece este trastorno, el riesgo para los familiares de primer grado
es 5 veces mayor que entre la población general. Asimismo el riesgo familiar es mayor para los
trastornos por abuso de sustancias y los trastornos afectivos.
Es un patrón generalizado de
inestabilidad de las relaciones interpersonales, la autoimagen y los afectos, y
notoria impulsividad, desde comienzos de la edad adulta y en diversos contextos
y está indicado por 5 o más signos:
Criterios Diagnósticos
del DSM-IV:
·
Esfuerzos
frenéticos por evitar el abandono real o imaginario (no incluye los
comportamientos suicidas o automutilantes mencionados en el criterio 5).
·
Relaciones
interpersonales inestables e intensas, con alternancia entre idealización y
desvalorización extremas.
·
Alteración
de la identidad; autoimagen de sí mismo marcado e inestable.
·
Impulsividad
en no menos de 2 áreas que le puedan causar perjuicios (gastos, abuso de
sustancias, sexo, otras).
·
Recurrentes
amenazas, gestos o comportamientos suicidas o automutilantes.
·
Inestabilidad
afectiva debido a marcada reactividad del estado de ánimo.
·
Sentimientos
crónicos de vacuidad.
·
Ira
inapropiada, intensa o dificultad para controlarla.
·
Ideación paranoide o síntomas
disociativos severos transitorios relacionados con estrés.
Este trastorno de la personalidad
presenta una sintomatología alternante (histriónica, obsesiva, antisocial y
psicótica) a una velocidad que hace inoperante los tratamientos; inestabilidad,
respecto a la vivencia de la autoimagen, de las relaciones interpersonales y
del estado de ánimo e impulsividad.
Los individuos con este trastorno
presentan alteraciones de la imagen de sí mismos y dudan a menudo de sus
objetivos o de sus preferencias sexuales. Los sentimientos de vacío les invaden
constantemente y son muy sensibles a los cambios en sus relaciones
interpersonales que, por otra parte, suelen idealizar o despreciar sin motivos
aparentes; se implican tan intensamente que las rupturas acostumbran a ser
motivo de descompensaciones, a veces graves. También realizan esfuerzos
excesivos para evitar el abandono, ya
sea real o imaginado. A menudo amenazan con autolesionarse o con el
suicidio y en no pocas ocasiones lo ponen en práctica. En algunos casos llegan
a automutilarse y después no recuerdan nada, como si hubiesen pasado por un
episodio disociativo. Se calcula en el 8-10 % la tasa de suicidios consumados,
más frecuentes entre los adultos jóvenes. También son comunes las conductas
temerarias o potencialmente autodestructivas: consumen tóxicos, conducen con
peligrosidad, presentan episodios bulímicos, son despilfarradores, se
adiccionan al juego y se involucran en relaciones sexuales poco seguras. La
evolución de este trastorno es muy variable y va desde el suicidio hasta la
recuperación total. Entre los factores de buen pronóstico figuran el nivel alto
de inteligencia, el talento artístico y la capacidad de imponerse una
autodisciplina.
Paranoia es
un desorden de la personalidad caracterizado por desconfianza y sospechas de
que un grupo de personas trama algo contra ella. El paciente mantiene un estado continuo de
sospecha y de suspicacia, sin motivos aparentes. Tiene la idea de que le van a hacer daño.
Esta
enfermedad tiene mayor incidencia en varones que en mujeres. Es común poder observar su inicio en la vida
adulta temprana. Puede estar asociado a
otras patologías del sistema neurológico o psiquiátrico; pero no es un
requisito. Para poder hacer el
diagnóstico de Paranoia, debe cumplirse 4 o más de los criterios que se han
plasmado (Ver cuadro 1). Podemos
catalogar a estos individuos como extremadamente sensibles emocionalmente. Tienden a anticiparse a cualquier sorpresa
posible (podríamos asociarlo a algún cuadro pasional para no ser lastimados;
Méndez). A demás, podemos observar una
resistencia y dificultad para expresar emociones cálidas o de afecto. Tratan, por lo general, de establecer una
independencia física y emocional. En
todo momento busca detalles irrelevantes para hacer conjeturas de “el plan
contra él”. Podemos describir su
comportamiento con esta frase: “ Ve el árbol, pero no ve el bosque”. El juicio es inconsistente en cuanto a sus
miedos y temores. Al entablar una
conversación, y el paciente abra el compás para conversar de sus miedos, se
puede observar claramente el inconsistencia y el juicio irracional típico.
En esta enfermedad psiquiátrica, no
podemos ver ninguna alteración orgánica.
Si se ha podido observar una relación entre traumas de infancia con un
habiente hostil por el comportamiento de los padres do predecibles. Se cataloga el comportamiento como un estado
realístico de la niñez que ha continuado hasta la edad adulta. Se han reportado pocos casos, ya que esta
patología es difícil de identificar y no todos los pacientes van
voluntariamente a un médico.
Tratamiento
El tratamiento se basa en un concepto
básico de terapia.
Es una psicoterapia de soporte la más
recomendada. En ésta, se disminuyen los
eventos patológicos o manifestaciones apaciguándolas. Es necesaria que sea continua.
Podemos tener tres tipos de
aproximaciones terapéuticas. Uno, que
sería la psicoterapia individual, en donde el médico le da seguimiento y
vigilancia periódica. La segunda, es la
Autoterapia, y la tercera, es la terapia con medicamentos.
Es frecuente que a estos pacientes le
moleste estar en grupo, por eso se prefiere la confidencialidad y la
privacidad. Durante la terapia es
necesario hacer aclaraciones firmes y cierto tipo de acusaciones; no permitir
ni dar rienda suelta al pensamiento irracional.
Esto debe ser con sumo cuidado, sin humillar al paciente; en forma
gentil. El médico debe tomar el control
de la terapia sólo con el consentimiento mutuo de él y el paciente. No desviarce a lo jocoso ni jovial, siempre
mantener el aspecto profesional y objetivo.
No es recomendable evadir al paciente, es importante escucharlo con
paciencia y sus quejas. El abordaje debe
ser simple y breve, así se asegura la continuidad de las visitas del paciente a
la consulta. Como se mencionó
anteriormente, mantener la relación Confianza, objetividad y profesionalismo en
todo momento. Otro aspecto de
importancia, es el nunca ponerle un reto al paciente que sea extremo. Esto podría llevar al paciente a una
depresión, por ver un tipo de incapacidad para mejorar. El uso de “La Razón” no es muy útil con estos
pacientes, ya que el pensamiento no está sujeto a lo racional, sino a lo
irracional, “lo que ellos quieren ver”. Méndez.
El médico debe ser en todo momento honesto, y no indagar al paciente más
de lo necesario; es importante para no poner en peligro la coperación del
paciente.
Esta terapia no es recomendable en
ninguna forma. NO se tiene experiencia
en este campo, pero se hacer destacar el peligro que es un paciente no llevado
adecuadamente. Tanto para los
familiares, la sociedad y para él mismo.
Usualmente están contraindicados en
este desorden. Puede inducir a
desconfianzas a las personas que lo apoyan y al médico que las prescribe.
Se pueden utilizar para minimizar los
fenómenos de anciedad, intranquilidad, agitación; siempre y cuando interfieran
con la actividad diaria. En este caso se
puede usar una dosis leve de Diazepam.
En
casos de cuadros psicóticos, agitación severa, pensamiento irracional que pueda
causar daño, se puede utilizar Tioridazina o Haloperidol.
TRASTORNO
ESQUIZOIDE DE LA PERSONALIDAD
El inicio de este trastorno se sitúa al
principio de la edad adulta, aunque en la infancia ya se ha detectado la
dificultad de relación y la falta de expresividad emocional en los ámbitos
familiar y escolar. Prevalencia 0,4-0,9
%. Más frecuente entre los varones.
No hay pruebas de una relación genética
del trastorno con la esquizofrenia.
En indiferencia por las relaciones
sociales. Dificultad para expresar
sentimientos de cualquier tipo. Ensimismados, ausentes.
A primera vista pueden parecer personas
simplemente tímidas o introvertidas, aunque suelen tener reacciones emocionales
intensas y, a veces, consiguen una adaptación social aceptable. Todo parece
indicar que las personas con trastorno esquizoide no manifiestan sus emociones
por el mero hecho de que no las tienen. Su mundo interior diríase que está vacío.
Como máximo, en situaciones en las que se encuentran especialmente cómodos y
relajados, pueden verbalizar estados de malestar en relación con sus
dificultades para las relaciones sociales.
Esta conducta extraña y solitaria es
comparable con la del esquizotípico, pero en el esquizoide la alteración parece
ser por defecto, mientras que en aquél es de tipo cualitativo, con distorsiones
perceptivas y cognitivas. Dificultad o
incapacidad para disfrutar de las cosas agradables. Los acontecimientos vitales importantes
parecen no inmutarle y tampoco sabe reaccionar con rabia o simplemente
enfadarse cuando las circunstancias lo requieren.
En la esfera social carecen de amigos y
de relaciones o,como mucho, sólo llegan a cierto grado de intimidad con algún
familiar muy allegado si consiguen depositarle su confianza.
Estas deficiencias, unidas a su escaso
interés por las cuestiones sexuales, contribuye a que estas personas suelan
permanecer solteras. Les resulta
difícil reconocer las emociones en los demás, se muestran inexpresivos, fríos y
distantes y acostumbran a provocar reacciones de indiferencia. Carecen de
habilidades sociales.
En el ámbito laboral se muestran
indecisos y ambiguos en sus objetivos.
Poco participativos y raramente se les ve integrados en un grupo. En su interior se sienten en desacuerdo con
su autoimagen. Tienden a ocuparse en
actividades solitarias que no requieran interacción alguna y, en ciertos casos,
son capaces de obtener buenos resultados, aunque suelen pecar de fantasiosos.
En las tareas de tipo mecánico o abstracto es, al parecer, donde mejor se
desenvuelven.
Las personas con
un trastorno esquizoide de la personalidad pueden padecer fobias y vivencias
autorreferenciales y, en casos de estrés intenso, presentar episodios
psicóticos breves, de minutos u horas. Frecuente el consumo de tóxicos.
Las depresiones mayores constituyen una
posible complicación.
En cuanto a la asociación con otros trastornos de la personalidad, los más
frecuentes son los esquizotípico, paranoide y evitativo.
Criterios diagnósticos del DSM-IV:
A) Patrón
generalizado de indiferencia a las relaciones sociales con limitado espectro_de_expresiones
emocionales en relaciones interpersonales, desde comienzos_de_la_edad_adulta_y_en_diversos contextos. Indicado en 4 o más signos:
1.
No desea relaciones estrechas, incluidas las
familiares.
2.
Elige actividades solitarias.
3.
Escaso interés en relaciones sexuales con otra
persona.
4.
Pocas actividades le resultan placenteras.
5.
No tiene amigos, aparte de los familiares directos.
6.
Indiferencia a elogios o críticas.
7.
Frialdad emocional, desapego.
B)
No se produce exclusivamente durante el curso de la esquizofrenia, un
trastorno_del_estado_de_ánimo con características psicóticas, otro
trastorno psicótico_o_un_trastorno_generalizado_del_desarrollo, y
no obedece a los efectos directos de una enfermedad médica.
NARCICISMO
Descripción
:
Como lo indica el nombre, las personas
narcisistas se preocupan en exceso de sí mismas. Manifiestan un patrón de grandiosidad
a través de la fantasía o de la conducta. Sus conocidos los describen como
personas arrogantes y jactanciosas. Menos del 1% de la población sufre de este
trastorno.
·
Grandiosidad
Las personas con este trastorno no sólo creen que son superiores a las demás
sino que también se sienten especiales y excepcionalmente únicas. Piensan que
tienen derecho a ser tratados de manera especial por ser quiénes son. Pueden
envidiar a otras personas al tiempo que creen que otros los envidian a ellos.
Pueden exagerar sus logros y talentos.
·
Necesidad_de_admiración
Las personas con este trastorno buscan constantemente la admiración, adulación
y refuerzo de parte de los demás. Pueden ser ambiciosos, pero no ambicionan el
éxito, sino la admiración y la fama.
·
Falta_de_empatía
Las personas con este trastorno tienen buenas destrezas sociales al comenzar
las relaciones sociales. Pueden ser muy encantadoras con el fin de ganar la
admiración de otras personas. Sin embargo, se concentran tanto en sí mismas que
no logran sentir empatía por los demás.
·
Preocupación_por_lo_fantástico
Las personas narcisistas sueñan frecuentemente con la fama y la fortuna.
·
Expectativas_excesivamente_altas
Cuando estas personas no logran alcanzar las metas que se han fijado a sí
mismas, se sienten intensamente fracasadas, lo cual les produce a su vez
sentimientos de vergüenza e inutilidad. En general, responden furiosamente a
las críticas.
Clínicamente se presenta en toda
psicopatología y normalidad, pero es detectado más claramente en las que Freud
llamó en un primer momento "neurosis narcisísticas", fundamentalmente
en las parafrenias (esquizofrenias) y en la melancolía. Alteraciones marcadas
por un déficit en relación al Alter (Otro) simbólico, que es manifestada por lo
que se denomina regresión, o sea una vuelta torsionada sobre lo anterior en
estados que aparentemente fueran superados por el recorrido libidinal.
1.
En las esquizofrenias: se destaca la pérdida del interés por el mundo
circundante, y en forma más evidente en los estados catatónicos, donde se dan
en el marco de un mutismo: negativismo y abolición de la función de la palabra,
generalmente acompañada de inhibición motora. Al acto regresivo, el sujeto
torna todo su ser hacia una indefensión tal que le impide alimentarse por sus
propios medios.
También pueden observarse ideas delirantes místicas
o megalómanas, o bien eróticas, en donde los objetos ya no son recreados en la
fantasía, sino "alucinados" en lo real. La posibilidad de anexar
palabras en su discurso está notoriamente alterada. Representación y afecto se
disocian y toman caminos diferentes, apareciendo el fenómeno alucinatorio
(manifestación clara del narcicismo secundario), que recrea el momento mítico,
primario de satisfacción.
2.
En el caso de las melancolías: lo regresivo depende a su vez de una
elección
narcisística anterior de objeto, en donde él mismo y
el sujeto ya aparecen como fusionados. Desaparecido el objeto, la enfermedad se
muestra. Manifiestamente, tenemos entonces a un Objeto que ahora lo vemos
formando parte claramente de un Sujeto, podríamos decir
"materializado". El suicido aparece entonces como el triunfo de la
Pulsión de Muerte, al igual que en el mito: se mata al objeto, pero el que
realmente muere es el sujeto. Es decir que de alguna manera siempre ambos
estuvieron muertos (jamás pudieron acceder a una diferencia que les abriera
camino). Los autoreproches y la futilidad de la vida remiten a la decepción del
narcicismo, que estaría mostrando la imposibilidad del goce pleno.
Narcicismo
es negación, defensa originaria ante el desamparo, ante la menesterosidad. Es
reclamo de completud, de autosuficiencia, de algo que colme la fisura por la
cual el ser (el Deseo) se escapa y fluye sin tener en cuenta que este fluencia,
este re-correr huellas en camino es lo que define al ser y al desear. Por un
recogimiento, por un modo peculiar de encierro, el narcicismo se presenta como
la posibilidad imposible de evitar el desvalimiento en que el otro nos deja,
por la no coincidencia puntual entre lo que se reclama de ese otro, y lo que
éste en realidad otorga.
El Narcicismo se toma a sí
mismo como objeto de deseo; pues bien, la palabra Deseo, proviene del latín
de-siderare, término de la lengua oracular que remite a su complementario
con-siderare que significa: indagar auguralmente a una estrella; de-siderare
por el contrario alude a una ausencia, una lamentación y una búsqueda.Narciso
no busca en el afuera un complemento de su Deseo (sea este homo o heterosexual)
porque hay una sub-versión patológica del Deseo, que deja de ser aquí búsqueda,
motor de sustituciones, para convertirse en cristalización inmóvil que lleva (y
en cierto modo ya es) a la muerte. Aquí la muerte triunfa en vida negando la
ausencia y haciendo presente una forma de quietud de lo estático no perturbado
por carencia alguna reconocida como tal sino, por el contrario, negada en la
ficción cerrada y completante de un ser casi cósico, indicador de una
totalización enmascaradora, último recurso al que se pide engaño, velando así a
una muerte que nunca se quita los velos.
En el caso de otros trastornos de la
personalidad, la terapia breve puede producir cambios permanentes. Sin embargo,
la terapia breve no ha producido tales resultados en el caso del narcisismo. Por
lo general, el primer tratamiento que se da es psicoterapia orientada a la
comprensión interna; estas dos terapias tardan varios años en producir efectos
visibles. La psicoterapia orientada a la comprensión interna, también conocida
como terapia psicodinámica, intenta
darle a la persona una mejor comprensión de sus problemas con la intención de
que esto le permita modificar el comportamiento. La psicoterapia orientada a la
comprensión interna analiza los aspectos de la personalidad e intenta
relacionarlos con conflictos ocurridos durante la niñez. Al igual que con otros
trastornos de la personalidad, la buena
relación entre paciente y terapeuta es crucial para su funcionamiento
efectivo. Los terapeutas tratan de empatizar con los sentimientos y decepciones
de sus pacientes, lo cual motiva al paciente a desarrollar las mismas
destrezas.
En realidad,
Narciso y el Narcicismo en sí, no mueren nunca, y si es cierto que Eco
perseguía a Narciso por valles y montañas incansablemente, así también, todo
amor objetal posterior guardará algo así como el reflejo, la letanía, o el Eco
de Narciso.
PERSONALIDAD ESQUIZOTIPICA
Las personas con personalidad
esquizotípica son consideradas excéntricas y raras. Aproximadamente el 3% de la población tiene
personalidad esquistoípica, y esto parece ser más común en los hombres que en
las mujeres; este trastorno se desarrolla típicamente al principio de la edad
adulta. Las personas corren el riesgo de
desarrollar problemas de ansiedad, depresión y otros estados de ánimo angustiosos. Hasta un 40 ó 50% de las personas que sufren
de este trastorno también padecen de un trastorno depresivo y, ocasionalmente,
desarrollan y presentan tendencias suicidas.
La personalidad esquizotípica no se
considera un trastorno de la personalidad en la CIE-10, sino como una variante
de la esquizofrenia y es tratada como tal con fármacos antipsicóticos. Sin embargo, en el DSM-IV, el sistema
americano de clasificación, se le considera un trastorno de la personalidad
caracterizado por excentricidad, lenguaje extravagante y manierismos que
provocan dificultades al relacionarse con los demás, incluso simplemente
durante las conversaciones.
Los rasgos principales de la
personalidad esquizotípica son:
·
Incomodidad extrema en las relaciones
sociales
Las
personas con personalidad esquizotípica se sienten muy incómodas en las
relaciones interpersonales íntimas, hasta con personas conocidas. No tienen interés en formar amistades o en
establecer relaciones sexuales. Su
incomodidad se percibe en la medida en que se muestran fríos e indiferentes
cuando interactúan con otras personas.
·
Apariencia y pensamientos extraños
Se
dice que su apariencia y comportamiento son raros. Es posible que se quejen de síntomas extraños
tales como dolor en la sangre y en los huesos.
Muchos creen ser clarividentes o telepáticos, o poseer un sexto sentido.
·
Ideas sospechosas o paranoides
Las
personas con personalidad esquizotípica sospechan de todo y piensan que los
demás hablan de ellos.
No es raro que el trastorno esquizotípico
se dé con otros trastornos de la personalidad, especialmente el esquizoide, el
paranoide, el evitativo y el límite.
TRASTORNO
POR EVITACION
La evitación tiene tres características
principales:
Inhibición_social
Las personas con este trastorno evitan
participar en ambientes sociales aunque deseen establecer relaciones sociales.
Aún cuando logran establecer una relación, se aferran mucho a ella y temen que
se rompa. Por lo general se convierten en introvertidos debido a la incomodidad
que sienten en situaciones sociales. Debido a su inhibición social, evitan
ocupaciones que requieran mantener contacto_significativo_con_otras_personas.
Sentimiento_de_incompetencia
Las personas que sufren
de este trastorno se consideran a sí mismas socialmente indeseables. Desean
desesperadamente agradar a los demás pero su falta de autoestima, su
hipersensibilidad y su temor a ser rechazados los aleja de participar en
relaciones sociales hasta saber con seguridad que serán aceptados.
Hipersensibilidad_a_las_evaluaciones_negativas
Dado que temen pasar
vergüenza en situaciones sociales, es posible que eviten las actividades
ocupacionales porque temen ser víctimas de criticismo, desaprobación y rechazo.
Las personas con este trastorno sienten una desconfianza básica hacia los demás
y piensan que son observados y criticados continuamente.
Menos de 1% de la población padece de este trastorno.
Criterios
diagnósticos del DMS-IV
Patrón
generalizado de evitación social, sentimientos de inadecuación e hipersensibilidad
a la valoración negativa, desde la edad adulta y en diversos contextos.
Indicado por 4 o más signos:
1.
Evita las ocupaciones que impliquen relaciones
interpersonales por miedo a la crítica.
2.
No desea relaciones con otros, a menos que está
seguro de agradar.
3.
Limitación en las relaciones íntimas por temor a ser
avergonzado o ridiculizado.
4.
Inquietud a ser rechazado en situaciones sociales.
5.
Se inhibe en situaciones personales nuevas.
6.
Se considera a sí mismo socialmente inepto, sin
atractivo personal o inferior a los demás.
Reticente a
correr riesgos personales o participar en cualquier actividad nueva,
porque puede resultar embarazoso.
|
|
>El
miedo a ser juzgados negativamente. |
|
|
>
Intenso malestar en el contexto social. |
|
|
>
Viven preocupadas por sí mismas y en constante tensión emocional. |
|
|
>
La pobre autoimagen. |
|
|
>
Actitudes de hipervigilancia y reacciones inapropiadas debido a las lecturas
equívocas que hace de las reacciones ajenas. |
Cualquier situación en la que pueda
cuestionarse su imagen les genera una gran ansiedad: no sólo temen ser
desaprobados, sino también su propio descontrol ante_la_mínima_señal_de_ello.
Mecanismos_utilizados:_negación_y_proyección.
Los otros lo ven como un
individuo tímido, retraído y callado; en realidad, lo que está intentando es
pasar inadvertido por el temor que tiene a no saber qué hacer_o_qué_decir.
Gran_retraimiento_social.
Aunque ellos desean afecto y
aceptación, tienen gran dificultad para establecer relaciones íntimas, ya que
sólo son capaces de acercarse a aquellos de cuya aprobación están completamente
seguros.
Les angustia encuentros con
personas nuevas.
Poco soporte social, muy a menudo, se refugian en conductas de dependencia de
la familia.
Profesionalmente, la falta de
seguridad les impide aceptar nuevas responsabilidades o trabajos que impliquen
relacionarse con gente nueva, aunque sea en detrimento de una posible promoción
laboral. Si se ven obligados a ello, son proclives a poner excusas o incluso
pueden presentar quejas somáticas erráticas.
Estos pacientes suelen desarrollar trastornos afectivos y de ansiedad,
especialmente fobia social y ansiedad generalizada. También un trastorno de
personalidad por dependencia y pueden tener rasgos del trastorno límite y de
los trastornos del grupo I.
PERSONALIDAD PASIVO-AGRESIVA
Esta estructura de personalidad se aplica a los individuos
que buscan suplir sus necesidades controlando y manipulando a los demás a
través de una conducta pasiva. Hay
agresividad porque el individuo la expresa presionando y maniobrando a los
demás pero esta agresividad no es manifestada ya que emplea para ello métodos
pasivos como la obstrucción, el aplazamiento, la testarudez y la ineficacia.
Criterios Diagnósticos de Personalidad
Pasivo-Agresiva
Los siguientes son característicos del funcionamiento
habitual y a largo plazo del individuo y no están limitado a períodos de
enfermedad.
A.
Resistencia a las demandas de realizaciones
adecuadas en el funcionamiento ocupacional y social.
B.
Resistencia expresada indirectamente a través de por
lo menos dos de los siguientes:
1)
Aplazamiento
2)
Ocio
3)
Testarudez
4)
Ineficiencia intencional
5)
“olvidar”
C.
Como consecuencia de A y B, ineficiencia social y
ocupacional, contundentes y duraderas (incluyendo los papeles de mujer de hogar
y de estudiante) por ejemplo: ineficiencia intencional que impidió un ascenso
en el trabajo.
D.
Persistencia del patrón de conducta incluso en
circunstancias en que es posible una conducta más autoafirmativa y afectiva.
E.
No reúne los criterios para cualquier tipo de
Trastornos de Personalidad, y por debajo de los 18 años no reúne los criterios
de Trastornos de Oposición.
PERSONALIDAD
MULTIPLE
Consiste en la existencia en un mismo individuo de dos o más
personalidades distintas. Generalmente
la personalidad original no tiene conciencia de la existencia de las otras
personalidades. Las distintas
personalidades son muy diferentes y a veces opuestas.
La transición de una personalidad a
otra es muy repentina y muchas veces se hace en forma dramática. La transición puede ser inducida por el
estrés psicosocial y también por hipnosis.
Es más frecuente en la mujer que en el
hombre. Se admiten como factores
predisponentes los traumas emocionales severos en la infancia. El inicio puede darse en la temprana infancia
o más tarde. Raramente se diagnostica
antes de la adolescencia.
DSM-III
A.
La existencia dentro del individuo de dos o más
personalidades distintas, cada una de las cuales es dominante en un tiempo
particular.
B.
La personalidad que es dominante en un tiempo
particular determina la conducta del individuo.
C.
Cada personalidad individual es compleja e integrada
con sus propios patrones de conducta y relaciones sociales.
Tratamiento
El estudio científico del
tratamiento del Trastorno de Personalidad Múltiple está todavía en desarrollo.
Se han preconizado muy
variadas técnicas: psicoanálisis, hipnosis, conductismo, intervención familiar,
narcoanálisis. En todo caso los
distintos procedimientos están encaminados a obtener la fusión, integración,
unificación de la personalidad.
OBSESIVO
COMPULSIVO
La
personalidad obsesiva compulsiva se caracteriza por perfeccionismo e inflexibilidad. La persona se vuelve preocupada por patrones
incontrolables de pensamientos y acciones.
Los síntomas pueden causar una angustia extrema e interfieren con el
adecuado funcionamiento ocupacional y social de la persona.
Algo
importante de señalar es que éste trastorno no se debe confundir con el
Trastorno Obsesivo-Compulsivo que se caracteriza por obsesiones y compulsiones
ya que éstas personas no las tienen. Sus
preocupaciones no son lo suficientemente intensas como para ser consideradas
obsesiones por lo que la palabra que mejor describiría a la personalidad
obsesivo-compulsiva sería perfeccionismo.
Las
personas que lo sufren están predispuestas a la depresión, sobre todo a medida
que envejecen y al ir reflexionando sobre sus vidas se dan cuenta de que no han
hecho o no son todo lo que en un principio deseaban ser o hacer.
Este
trastorno de la personalidad afecta aproximadamente al 1% de la población y se
presenta en una relación de 2 hombres por cada mujer.
Los
tres rasgos predominantes de este trastorno son:
·
Perfeccionismo: las personas tienen normas éticas muy firmes
e inflexibles que, según ellos todos debemos seguir. Tienen temor a delegar responsabilidades por
temor a que las tareas no se hagan de acuerdo con sus especificaciones
exactas. Al no estar dispuestos a
aceptar la imperfección, el trastorno los obliga a tener mucha disciplina y
organización.
·
Preocupación
por el orden: prestan demasiada atención
a los detalles, listas, reglas y horarios hasta el unto en que el objetivo
general se pierde. Se pueden preocupar
tanto con el proceso que lleva a una meta que nunca la alcanzan.
·
Control
personal e interpersonal: tienen
dificultad en expresar emociones reconfortantes ya que sería un signo de
debilidad emocional y mental que es lo que ellos desprecian. En lugar de eso, valoran el control mental y
emocional. Muchos de sus pensamientos
empiezan con la palabra “debería”. En vez de sentir, piensan lo que se conoce
como intelectualización (analizar las cosas en exceso con el propósito de
distanciarse de la emoción asociada).
Criterios
Diagnósticos (DSM-IV)
1.
Marcada
inflexibilidad y preocupación con seguimiento del orden, perfeccionismo y
control mental e interpersonal como se indica en al menos cuatro de lo
siguiente:
A.
Marcada
preocupación con detalles, listas, orden, organización, reglas y horarios.
B.
Marcado
perfeccionismo que interfiere con la finalización de la tarea.
C.
Devoción
excesiva hacia el trabajo.
D.
Devoción
excesiva e inflexible cuando se refiere a ética, moral o valores.
E.
No puede
deshacerse de objetos que no usa, de un valor bajo y que no tienen valor
sentimental.
F.
Insiste en que
otro trabajen y realicen las tareas exactamente como deberían hacerlo.
G.
Ve el dinero
como algo para acumular, como un tesoro.
H.
Testaduro e
inflexible.
11._SUPERAR_EL_CONFLICTO
En el terreno de las soluciones a
este tipo de problemas, bien sea complejo o trastorno de personalidad, los
psicólogos y los psiquiatras están capacitados para ayudar al paciente, siempre
y cuando se haga un buen equipo con el especialista.
Del lado de los tratamientos
alternativos están las terapias de desarrollo personal, conocidas con el nombre
de psiconeurolingüística, porque su función es la decodificar una actitud o
comportamiento en el cerebro de la persona para reprogramar al paciente.
Desde el punto de vista de
Argelia Melet, ese tipo de terapias no contempla el problema de la estructura
de la personalidad; es decir, se aboca a atender un asunto específico sin
considerar integralmente la personalidad del individuo.
En opinión de la psiquiatra, los
trastornos de personalidad y los complejos se pueden tratar para que la persona
mejore apreciablemente su padecimiento y pueda desenvolverse acertadamente. En
lo que respecta específicamente al tratamiento, Melet levanta un perfil o
historia del paciente donde indaga en su vida infantil, relaciones con los
padres, familiares y amigos; de esta manera establece una imagen global del
individuo. Luego prepara un diagnóstico y posteriormente busca concientizar al
paciente de que tiene un conjunto de problemas, para proceder a trabajar en un
reaprendizaje que tienda a superar la situación conflictiva. En este punto, el
psiquiatra le señala constantemente al paciente las soluciones que fueron
delineadas a lo largo de las sesiones, porque la persona tiende a abandonar con
cierta frecuencia el tratamiento, una vez que comienza la fase de aplicar las
herramientas que convino con el especialista, en su vida cotidiana. Sobre la
práctica y los resultados, el especialista y el paciente ajustan las acciones a
seguir.
Ahora bien, el tratamiento que
aplica un terapista de personalidad gira en torno al conocimiento que cada
quien tiene sobre sus resultados ante las situaciones, ya que esta persona no
conoce sus programaciones inconscientes.
Una vez esclarecidos ambos
aspectos, el terapista busca establecer verdades internas que apoyen los
resultados que se esperan, y si fuera el caso, sustituir las codificaciones
negativas. Según la experiencia de Novoa, cuando se obtiene un resultado
distinto a lo que se espera, lo que hay que hacer es observarlo, no olvidarlo y
comenzar a utilizar técnicas de afirmaciones repetitivas que estén diseñadas en
función de alcanzar ese resultado.
Las técnicas repetitivas lo que
buscan es cambiar el estado de conciencia del individuo; o sea, limpiar el
inconsciente de las programaciones limitantes.
Para lograr esta reprogramación
el paciente debe definir -con ayuda del terapista- las afirmaciones, que son
oraciones estructuradas en forma positiva en acción y en tiempo presentes.
Estas afirmaciones se deben repetir, más allá de las contradicciones internas
que genera escuchar una afirmación que se opone a la verdad interna. Al actuar
ante la situación y obtener resultados positivos, las afirmaciones pasan a ser
nuevas programaciones que sustituyen al criterio limitante.
Cabe destacar que
las afirmaciones y repeticiones se establecen en torno a visualizaciones que el
paciente debe delinear nítidamente como metas por alcanzar, para lograr el
crecimiento personal y la superación de los problemas. Este trabajo es
individual e interno, nadie lo puede hacer por otro. Desde luego, puede que una
programación cambie sin este tipo de trabajo cuando sucede un hecho fortuito
contundente que trastoque los criterios del individuo; sin embargo, no es lo
común.
ÍNDICE
1. INTRODUCCIÓN.....................................................................................................1
2.
GENERALIDADES..................................................................................................2
3. CAUSAS....................................................................................................................2
4. ALGUNAS DEFINICIONES DE PERSONALIDAD........................................3
5. ESTRUCTURA DE LA
PERSONALIDAD...........................................................4
6. FORMACIÓN DE LA
PERSONALIDAD............................................................5
7. ELEMENTOS DE LA
PERSONALIDAD.............................................................6
8. CLASIFICACIÓN DE LOS TRANSTORNOS DE LA
PERSONALIDAD....6
9. DIAGNÓSTICO, SIGNOS Y
SÍNTOMAS.......................................................8
10. TIPOS DE
PERSONALIDAD.............................................................................11
- PERSONALIDAD DEPENDIENTE
- TRASTORNO ANTISOCIAL
- TRASTORNO HISTRIÓNICO DE LA PERSONALIDAD
- PERSONALIDAD LIMÍTROFE
- PERSONALIDAD PARANOICA
- TRASTORNO ESQUIZOIDE DE LA PERSONALIDAD
- NARCICISMO
- PERSONALIDAD ESQUIZOTÍPICA
- TRASTORNO POR EVITACIÓN
- PERSONALIDAD PASIVO-AGRESIVA
- PERSONALIDAD MÚLTIPLE
- OBSESIVO COMPULSIVO
11. SUPERAR EL
CONFLICTO.................................................................................34
BIBLIOGRAFÍA.........................................................................................................36
BIBLIOGRAFÍA
Tratado de
medicina práctica
Psiquiatría (1)
Tomo nº 51
Editorial: Grafema
Barcelona, 1983
Pág: 26 – 51
Gloria Marsellach Umbert - psico@ciudadfutura.com
http://www.psiquiatria.com