|
|
En rueda de prensa, Salgado subrayó la importancia de que todas
las Administraciones "aúnen esfuerzos para asegurar la máxima
coordinación y eficacia en la lucha contra la droga" y destacó
que este protocolo responde al compromiso del Gobierno de
abordar la drogadicción desde un punto de vista socio-sanitario.
"Mejorar la calidad de la atención prestada en el ámbito
penitenciario a las personas internas que son drogodependientes
ocupa un lugar muy importante en las líneas prioritarias del
Plan Nacional sobre Drogas", dijo la ministra.
En la misma línea, Alonso recordó que para el Gobierno y para el
Ministerio del Interior "es una prioridad la reinserción y
reeducación de quienes cumplen condenas en instituciones
penitenciarias. Por eso es importante que los internos que
padecen alguna drogodependencia dispongan de programas de
tratamiento, deshabituación y atención especializada".
Alonso insistió en que "las estadísticas y la experiencia
demuestran que la actividad delictiva disminuye cuando los
drogodependientes están en tratamiento, a la vez que se
incrementan sus posibilidades de integración social".
La ministra también puso de manifiesto "el importante papel que
desempeñan las prisiones en la prevención de las enfermedades
infecciosas, la educación para la salud, las políticas de
reducción de daños y el tratamiento y posterior reincorporación
social de las personas drogodependientes".
El protocolo firmado hoy permitirá disponer de instrumentos para
conocer con mayor exactitud la magnitud y patrón actual del
consumo de drogas en las prisiones, potenciará la formación
continuada de los funcionarios en las Instituciones
Penitenciarias sobre esta realidad y reforzará el trabajo en
equipo, la organización de recursos y el abordaje
multidisciplinar.
El punto central de este protocolo consiste en hacer un
seguimiento y una evaluación de los programas de intervención y
tratamiento que se están llevando a cabo para la posterior
integración social de los reclusos.
"En este aspecto -añadió la ministra- adquieren una especial
relevancia las acciones orientadas a la continuación de los
tratamientos, una vez que el interno ha obtenido grados
penitenciarios de semilibertad. Y también, cuando una vez en
libertad, debe integrarse en la sociedad".
En el marco del presente protocolo, el Ministerio de Sanidad y
Consumo, a través de la Delegación del Gobierno para el Plan
Nacional sobre Drogas, se compromete a desarrollar bien
directamente o en colaboración con otras Direcciones Generales
del departamento y con las Comunidades Autónomas, a través de
los Plantes Autonómicos sobre Drogas, una serie de actividades.
Entre las mismas figuran colaborar en la formación de
funcionarios de Instituciones Penitenciarias en materia de
drogodependencias y educación para la salud y realizar un
estudio de patrones de consumo y conductas de riesgo entre la
población que ingresa en prisión.
Además, destaca la colaboración en la mejora del sistema de
información en materia de drogodependencias en los centros
penitenciarios y la puesta en marcha de nuevos programas de
prevención y educación para la salud, de reducción de daños y
riesgos y de tratamiento de las drogodependencias en centros
penitenciarios.
Mejorar los recursos de reinserción social para internos en
tratamiento en situación de permisos o en libertad (tercer
grado), también figura entre las actuaciones del Ministerio de
Sanidad.
Por su parte, el Ministerio del Interior se compromete a
facilitar la asistencia de profesionales de la Institución
Penitenciaria a las actividades formativas y reuniones y
coordinará a nivel central y facilitará en cada centro
penitenciario el estudio del consumo de drogas en la población
que ingresa en prisión.
También colaborará en el diseño y facilitará la implementación
del Sistema de Información en drogodependencias en los centros
penitenciarios.
A su vez, desarrollará los programas de prevención, de reducción
de daños y riesgos y de tratamiento mediante los equipos de
profesionales de los centros penitenciarios y establecerá la
coordinación necesaria para derivar a recursos de incorporación
social a internos drogodependientes en tratamiento, que son
progresados a tercer grado y disfrutan de permisos a recursos de
incorporación social.
Para el desarrollo de estas acciones de forma coordinada entre
todas las entidades que trabajan en el campo de las
toxicomanías, y especialmente entre los planes autonómicos sobre
Drogas, se suscribirán acuerdos específicos con las Comunidades
Autónomas.
Este protocolo entrará en vigor a partir de hoy y estará vigente
hasta el 31 de diciembre de 2005, pudiendo ser prorrogado por
voluntad de ambas partes.
El Ministerio de Sanidad y Consumo, a través de la Delegación de
Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas, promoverá acuerdos
con las Comunidades Autónomas, a través de los planes
autonómicos sobre drogas, y para ello aportará un total de
300.000 euros.
Asimismo, se establece una comisión de seguimiento, formada por
miembros de ambos departamentos, con el fin de evaluar las
acciones que en él se establecen.
Por último, la ministra de Sanidad y Consumo anunció la firma de
otro convenio de colaboración con el Ministerio del Interior
este mismo año, a través de la Secretaría para el Plan Nacional
del Sida, para prevenir el VIH/Sida en los centros
penitenciarios.
Para el desarrollo de este convenio, Sanidad aportará un total
de 750.000 euros a lo que se añadirán las cantidades que aporten
las Comunidades Autónomas.
|