El desarrollo de la motricidad infantil es un aspecto importante conforme los niños se van haciendo mayores. La motricidad se puede dividir en dos, la fina y la gruesa. Los bebés al nacer cuentan con un reflejo prensil en sus manitas, quien sabe si rastro de nuestros antepasados homínidos. Curiosamente especies como gorilas o chimpances también cuentan con ella. Conforme vayan pasando los meses los bebés empezarán a experimentar con sus extremidades superiores y más en concreto con sus manos y deditos. Estos movimientos de la mano y de los dedos son los encargados de realizar las tareas de motricidad fina. Es aquí donde los juguetes o juegos de construcción pueden aportar un plus a la hora que los niños desarrollen las capacidades de motricidad fina