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Actividades de promoción: 8 de Marzo, día internacional de la mujer.

El 8 de Marzo, Día Internacional de la Mujer, es una fecha que se celebra en todo el mundo, apartir de 1978 , a raiz de una propuesta de la Asamblea General de la ONU, para recordar a quienes fueron las pioneras en la demanda por la igualdad de derechos y oportunidades.

Cuatro hitos marcan este día: la marcha de cientos de mujeres en Nueva York contra los bajos salarios y las condiciones inhumanas del trabajo (1857), la Conferencia Internacional de Mujeres en Dinamarca (1910), la muerte de más de 140 mujeres inmigrantes en una fábrica de Boston (1911) y la declaración de huelga de las  mujeres rusas en demanda de “pan y paz” frente a la primera guerra mundial (1913).

Desde esos primeros años, el Día Internacional de la Mujer ha adquirido una nueva dimensión mundial para las mujeres de los países desarrollados y en desarrollo.

El creciente movimiento internacional de la mujer, reforzado por las Naciones Unidas mediante cuatro conferencias mundiales sobre la mujer, ha contribuido a que la conmemoración sea un punto de convergencia de las actividades coordinadas a favor de los derechos de la mujer y su participación en la vida política y económica.

 

Día de las Naciones Unidas para los derechos de la Mujer y la Paz Internacional

El 16 de diciembre de 1977 la Asamblea General invitó a todos los Estados a que proclamaran, de acuerdo con sus tradiciones históricas y costumbres nacionales, un día del año como Día de las Naciones Unidas para los Derechos de la Mujer y la Paz Internacional.

Se exhortó a los Estados a que continuaran contribuyendo a crear condiciones favorables para la eliminación de la discriminación contra la mujer y para su plena participación en el proceso de desarrollo social.

Esa decisión se adoptó con motivo del Año Internacional de la Mujer (1975) y del Decenio de las Naciones Unidas para la Mujer (1976-1985), ambos proclamados por la Asamblea.En 1975, Año Internacional de la Mujer, las Naciones Unidas comenzaron a observar el Día Internacional de la Mujer (8 de marzo).

En su mensaje del Día el 8 de marzo de 1996, el Secretario General dijo:

"Aunemos nuestros esfuerzos para poner fin a la discriminación por motivos de género, cuando quiera y donde quiera que ésta ocurra. Es preciso que toda la humanidad…tenga plenas facultades para aportar su contribución al desarrollo de la sociedad y el adelanto de la civilización".

 

Mensaje del Secretario General de las Naciones Unidas, Kofi Annan, en el Día Internacional de la Mujer (8 de marzo de 2003)

Los objetivos de desarrollo del Milenio —que comprenden la promoción de la igualdad de géneros y la potenciación del papel de la mujer— representan una nueva manera de promover el desarrollo.

Esos ocho compromisos tomados de la Declaración del Milenio, que fue apoyada por todos los Estados Miembros de las Naciones Unidas, constituyen un plan concreto, con objetivos y plazos, para construir un mundo mejor en el siglo XXI.

Representan una serie de objetivos importantes y mensurables que cualquier mujer y cualquier hombre de la calle, de Nueva York a Nairobi y a Nueva Delhi, puede fácilmente comprender y apoyar.

En nuestra labor para alcanzar esos objetivos, como se dejó claro en la Declaración del Milenio, la igualdad de géneros no sólo es un objetivo por derecho propio; es de importancia crítica para nuestra capacidad de alcanzar todos los demás.

Un estudio tras otro han demostrado que no hay estrategia de desarrollo eficaz en la que la mujer no desempeñe un papel central

 Cuando la mujer participa plenamente los beneficios pueden verse inmediatamente: las familias están más sanas y mejor alimentadas; aumentan sus ingresos, ahorros e inversiones.

Y lo que es cierto para las familias también lo es para las comunidades y, a la larga, para países enteros. Esto quiere decir que toda nuestra labor en pro del desarrollo —de la agricultura a la salud, de la protección del medio ambiente a la gestión de los recursos hídricos— debe centrarse en las necesidades y prioridades de la mujer. Significa que hay que promover la educación de las niñas, que forman la mayoría de la población infantil que no van a la escuela.

También supone alfabetizar a los 500 millones de mujeres adultas que no saben leer ni escribir y que representan los dos tercios de los analfabetos adultos del mundo.

Y significa asimismo situar a la mujer en el centro de nuestra lucha contra el VIH/SIDA. Las mujeres representan actualmente el 50% de las personas infectadas por el VIH en todo el mundo.

En África ese porcentaje llega hoy al 58%. Tenemos que conseguir que las mujeres y las muchachas dispongan de todos los conocimientos, servicios y confianza en sí mismas que necesitan para protegerse.

Debemos alentar a los hombres a que dejen de correr riesgos y asuman sus responsabilidades.

A todos los niveles de la sociedad hemos de presenciar una profunda revolución social que transforme las relaciones entre mujeres y hombres, de modo que las mujeres puedan asumir un mayor control de sus propias vidas, tanto financiera como físicamente.

No hay tiempo que perder si queremos alcanzar los objetivos de desarrollo del Milenio antes del plazo de 2015. Sólo invirtiendo en las mujeres del mundo podemos esperar conseguir esos objetivos.

Cuando las mujeres prosperan toda la sociedad sale beneficiada y las generaciones sucesivas pueden abordar la vida en mejores condiciones.

En este Día Internacional de la Mujer pido que todos nosotros actuemos en ese entendimiento con un sentido renovado de urgencia.