ÿþ<!DOCTYPE html PUBLIC "-//W3C//DTD HTML 4.01 Transitional//EN"> <html> <head> <title>Manu</title> </head> <body style="BACKGROUND-COLOR: rgb(192,128,64); WIDTH: 843px; COLOR: rgb(0,0,0); MARGIN-LEFT: 38px" alink="#ee0000" link="#0000ee" vlink="#551a8b"> <br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <img src="/disco/borgarlo/web/Proyecto3.jpg" width="624" height="168" /> <br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<font size="-1">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</font> <br /> <br /> <p style="TEXT-ALIGN: justify; BACKGROUND-COLOR: transparent; FONT-FAMILY: Lucida Sans Unicode; COLOR: rgb(0,0,0); MARGIN-LEFT: 40px"><font size="-1"><big><big><big>All&aacute; por Noviembre</big></big></big>, lleg&oacute; a mi bakala, dichoso bakala, un mensaje de una personita muy peculiar. No recuerdo su nick, no me hace falta. Pero si recuerdo sus fotos y el momento en el que habl&eacute; por primera vez con &eacute;l. Un domingo era, bien entrada la tarde, cuando empez&oacute; nuestra historia. Me cay&oacute; bien, por eso, fui un flipado. Si no lo hubiera sido, es que no me interesaba. No s&eacute; cu&aacute;nto dur&oacute; la conversaci&oacute;n, no me importa. Le dije, que ten&iacute;a a diez m&aacute;s como &eacute;l esperando a que les abriera la puerta. Qu&eacute; equivocado estaba. Ah&iacute; empezaron las mentiras, pues &eacute;l era especial. </font> </p> <p style="TEXT-ALIGN: justify; BACKGROUND-COLOR: transparent; FONT-FAMILY: Lucida Sans Unicode; COLOR: rgb(0,0,0); MARGIN-LEFT: 40px"><font size="-1">&Eacute;l se resist&iacute;a a dejar de hablarme, pasaban las semanas, y lo intentaba. Yo, incr&eacute;dulo de m&iacute;, a veces ni le contestaba. Qu&eacute; bobo, pienso ahora. Poco a poco, iba sintiendo algo en &eacute;l, que lo hac&iacute;a diferenciarse de aquellos diez tontos. &Eacute;l era distinto. Sent&iacute;a algo en &eacute;l, que hac&iacute;a echarme para atr&aacute;s, cada vez que insinuaba querer verme, <span>&nbsp;</span>querer conocerme. El miedo invad&iacute;a mi persona, pues yo era un jovenzuelo sin apenas experiencia, dentro de un mundo de locos. Habl&aacute;bamos de muchas cosas, mientras nos lanz&aacute;bamos palabras bonitas. &Eacute;l siempre me estaba cantando. Canciones a las que no les di importancia, y que ahora me hacen llorar. Un d&iacute;a desapareci&oacute;, o yo desaparec&iacute;. Cada uno encontr&oacute; su camino. Camino err&oacute;neo. </font> </p> <p style="TEXT-ALIGN: justify; BACKGROUND-COLOR: transparent; FONT-FAMILY: Lucida Sans Unicode; COLOR: rgb(0,0,0); MARGIN-LEFT: 40px"><font size="-1">Pasaron tres meses. Era el tercer d&iacute;a despu&eacute;s de que la soledad se apodera de mi otra vez. Un 22 de marzo. Maldigo ese d&iacute;a. <span>&nbsp;</span>Le salud&eacute; yo, era lo justo. Me hab&iacute;a comportado como un capullo hasta el momento. Volv&iacute; a sentir esa cosa rara. La disfrac&eacute; de a&ntilde;oranza, pues echaba de menos hablar con &eacute;l.</font> </p> <p style="TEXT-ALIGN: justify; BACKGROUND-COLOR: transparent; FONT-FAMILY: Lucida Sans Unicode; COLOR: rgb(0,0,0); MARGIN-LEFT: 40px"><font size="-1">Poco a poco fuimos cogiendo la marcha, que meses antes hab&iacute;amos dejado. &Eacute;l volv&iacute;a a conectarse a menudo, yo repet&iacute;a. Una noche llegamos a hablar hasta las cuatro de la ma&ntilde;ana. Yo ya hab&iacute;a aprendido muchas cosas, ya sab&iacute;a c&oacute;mo moverme en esta selva de fieras. Hoy me he dado cuenta de que a&uacute;n no estaba preparado, que a&uacute;n me queda mucho por aprender, que a&uacute;n te puedes hacer mucho da&ntilde;o. </font> </p> <p style="TEXT-ALIGN: justify; BACKGROUND-COLOR: transparent; FONT-FAMILY: Lucida Sans Unicode; COLOR: rgb(0,0,0); MARGIN-LEFT: 40px"><font size="-1">Al d&iacute;a siguiente, seguimos hablando, toda la ma&ntilde;ana, desde que los rayos de sol entraran a mi dormitorio, hasta que por fin, en un ataque de valent&iacute;a, decido verle, presentarme formalmente ante su rostro, ante su presencia. Le habr&iacute;a visto la noche de antes. Pero yo no pod&iacute;a, mi madre sospechar&iacute;a de que saliera tan tarde de casa. Hab&iacute;amos hablado tanto antes de vernos, que las palabras eran mudas. Se esfumaban por el balc&oacute;n de su casa. A&uacute;n as&iacute;, el tiempo se me pas&oacute; volando, no quer&iacute;a que acabara. </font> </p> <p style="TEXT-ALIGN: justify; BACKGROUND-COLOR: transparent; FONT-FAMILY: Lucida Sans Unicode; COLOR: rgb(0,0,0); MARGIN-LEFT: 40px"><font size="-1">Nos cogimos cari&ntilde;o. Nos conocimos. Y todo empez&oacute; a ir sobre ruedas. La ilusi&oacute;n se apoderaba de nuestros sentidos. Se perd&iacute;an entre nuestros labios, nuestras miradas. Nunca olvidar&eacute; aquella noche en el parking escondido. Noche apagada que nosotros solos ilumin&aacute;bamos. Aquel momento en el que mis yemas rozaron su mejilla, sonriendo por dentro como nunca lo hab&iacute;a hecho. En ese momento me di cuenta de que quer&iacute;a seguir vi&eacute;ndole. De que estaba a gusto con &eacute;l. Que hab&iacute;a encontrado lo que quer&iacute;a, lo que deseaba. &Eacute;l, que no es tonto, se percat&oacute;, y esboz&oacute; una sonrisa. Supe que estaba feliz conmigo. Y nos fundimos en un abrazo. Yo que me hac&iacute;a el duro, que me re&iacute;a de &eacute;l porque no ten&iacute;a ning&uacute;n pudor a expresar lo que sent&iacute;a. Con &eacute;l aprend&iacute; hacerlo. Me di cuenta de que no es cuesti&oacute;n de tener verg&uuml;enza, ni de tener el muro m&aacute;s alto jam&aacute;s construido fortificando un coraz&oacute;n. No. No era esa la cuesti&oacute;n. Era algo mucho m&aacute;s simple, sentir. Si lo sientes, no tienes necesidad de decirlo. &iquest;Sabes por qu&eacute;? Porque sale solo. Se te escapa de la boca sin darte cuenta. Y cuando oyes tus propias palabras, uy&hellip; entonces, cari&ntilde;o, no hay marcha atr&aacute;s. <br /> <br />A partir de ese momento, todo funcion&oacute; muy deprisa. Empez&aacute;bamos a vernos cada dos d&iacute;as, y si pod&iacute;amos m&aacute;s, lo hac&iacute;amos. Se nos ve&iacute;a tan ilusionados, tan emocionados, que no nos est&aacute;bamos dando cuenta de que ten&iacute;amos una monta&ntilde;a delante, d&oacute;nde nos &iacute;bamos a estrellar. No se puede explicar, lo bonito que puede llegar a ser el inicio de una relaci&oacute;n. Todos hemos pasado por ello alguna vez en nuestra vida, y todos las recordamos. </font> </p> <p style="TEXT-ALIGN: justify; BACKGROUND-COLOR: transparent; FONT-FAMILY: Lucida Sans Unicode; COLOR: rgb(0,0,0); MARGIN-LEFT: 40px"><font size="-1">De &eacute;l recuerdo muchas cosas. Recuerdo las primeras conversaciones y los primeros abrazos. Recuerdo sus canciones y su voz. Cuando yo le cantaba, y me dec&iacute;a que me callara. Recuerdo vivir con &eacute;l aventuras emocionantes, en &eacute;pocas donde caballeros y doncellas llenaban l&iacute;neas de mil libros. Cuando me cog&iacute;a de la cintura por la calle, y no me soltaba. Recuerdo verle cenar en parques escondidos. Esos viajes largos, que pasaban en segundos, a tiendas donde encontrabas de todo. Recuerdo besarnos delante de cajeras vestidas de verde esperanza. Posturas inflexibles, que consegu&iacute;a con dos movimientos y medio. C&oacute;mo olvidarme de Soraya, siempre me recordar&aacute; a &eacute;l. O de la moni, y la primera canci&oacute;n que me pas&oacute; de ella, un d&iacute;a antes de conocernos, Kambalaya. Echo de menos que me llamara once veces la misma noche, lo echo much&iacute;simo de menos. C&oacute;mo olvidarme de su juguete m&aacute;s preciado si ni siquiera puedo olvidarme de sus susurros. Recuerdo estar con &eacute;l en el cielo, buscando santas que nos vieran. Recuerdo tocar el para&iacute;so en su cama y ver en sus ojos felicidad. Recuerdo como me hac&iacute;a rabiar y como me encantaba picarle. No puedo olvidar cuando bailaba delante m&iacute;a. Ni tan siquiera cuando me dec&iacute;a gracias por ir a verle. No olvidar&eacute; esa noche, en la que m&aacute;s me mostr&oacute;, que se mor&iacute;a por verme, aunque fuera con sus amigos. Recuerdo su peque&ntilde;a mascota. Y a las ardillas escalar infinitos &aacute;rboles. Recuerdo ver el tiempo paralizado, mientras mis labios rozaban los suyos. No olvido la primera vez que le dije te quiero. Ni la primera vez que se lo susurr&eacute; al o&iacute;do. No puedo olvidar su sonrisa, esa sonrisa. M&aacute;s bella que cualquier canci&oacute;n escrita por el g&eacute;nero humano. No puedo olvidar todos los momentos que pasamos juntos, mir&aacute;ndonos como tontos sin saber las horas que eran.</font> </p> <p style="TEXT-ALIGN: justify; BACKGROUND-COLOR: transparent; FONT-FAMILY: Lucida Sans Unicode; COLOR: rgb(0,0,0); MARGIN-LEFT: 40px"><font size="-1">Pero entonces lleg&oacute; un d&iacute;a, el cual desconozco, en el que &eacute;l dej&oacute; de quererme como me quer&iacute;a. En el que sus besos no sab&iacute;an igual, ni sus caricias me tranquilizaban. Odio ese maldito d&iacute;a. Desde ese momento, todo empez&oacute; a ir mal. Y el mundo se nos ven&iacute;a encima. &Eacute;l supo darse cuenta, y sali&oacute; corriendo para que no le pillara desprevenido. Pero a m&iacute;, nadie me avis&oacute;, nadie me cogi&oacute; de la mano y me dijo, ven. Iluso a tal hecho por d&iacute;as, empec&eacute; a pensar que es lo que pasaba. Pensar. Esa es la palabra. Y ese es el problema. Somos humanos, y nos distinguimos por ello, por pensar. Buscando razones que justificar&aacute;n sus actuaciones y me hicieran sentir que segu&iacute;a vivo, solo consegu&iacute;a apartarlo m&aacute;s de m&iacute;. Y m&aacute;s, y m&aacute;s, y m&aacute;s. Hasta que un d&iacute;a hablamos, y me hizo llorar. No por da&ntilde;o, si no porque se marchaba, lejos de aqu&iacute;. D&oacute;nde no podr&iacute;a volver a verle caminar. Como tontos lloramos por horas, de lo que iba a ser un anticipo de una despedida que nunca llegar&aacute;. Entonces, volv&iacute; a pensar que me quer&iacute;a, que se mor&iacute;a por m&iacute;. Pero no. Abr&iacute; los ojos y vi la verdad. Detestable verdad. Me arm&eacute; de valor y me alej&eacute; lo que m&aacute;s pude de &eacute;l. Pero no consegu&iacute; alejarme ni un metro. Pues nada m&aacute;s empezar a caminar hacia otro lado, le echaba de menos, a&uacute;n con el da&ntilde;o que hab&iacute;a ocasionado. Me vend&iacute; al destino. Destino al que nunca he seguido. Volvimos a rehacer nuestra escena dramat&uacute;rgica. Pero no funcionaba. Demasiado teatro y demasiadas mentiras. Demasiados pensamientos escabrosos que no llevan a ninguna parte. Se alejaba de m&iacute; y &eacute;l no sab&iacute;a dec&iacute;rmelo. No sab&iacute;a dec&iacute;rmelo, no porque no fuese valiente, sino porque no se hab&iacute;a dado cuenta.&nbsp; Se alejaba de m&iacute;, y yo lo ve&iacute;a con mis propios ojos. Y me mataba por dentro. Todo ha ido de mal en peor y no s&eacute; qu&eacute; hacer para evitarlo. No pretendo volver a sus brazos, es tarea imposible, ya no me echa de menos. </font> </p> <p style="TEXT-ALIGN: justify; BACKGROUND-COLOR: transparent; FONT-FAMILY: Lucida Sans Unicode; COLOR: rgb(0,0,0); MARGIN-LEFT: 40px"><font size="-1">D&iacute;as m&aacute;s tarde, tuve miedo, mucho miedo. M&aacute;s que nunca desde que le conozco. Tuve miedo a no tenerlo nunca m&aacute;s, a no poder o&iacute;r su voz, a no poder rozar su cuerpo con el m&iacute;o, como tantas veces hab&iacute;amos hecho. Tuve miedo a olvidarme de &eacute;l, a que me fuera indiferente. Pero sobretodo ten&iacute;a miedo una cosa, y era a ser capaz de odiarle. Me hab&iacute;a da&ntilde;o. Me hab&iacute;a enredado en sus contradicciones y me ha hab&iacute;a hecho perder el juicio.</font> </p> <p style="TEXT-ALIGN: left; BACKGROUND-COLOR: transparent; WIDTH: 756px; FONT-FAMILY: Lucida Sans Unicode; COLOR: rgb(0,0,0); MARGIN-LEFT: 40px"><font size="-1">Poco a poco me alej&eacute; de &eacute;l. Escribir esto me ayud&oacute;. Pues solo recuerdo las cosas bonitas. No quiero acordarme de m&aacute;s. Espero volver a empezar una nueva cruzada entre su alma y la m&iacute;a. Y no hablo del amor. El amor te regala glorias, pero tambi&eacute;n pu&ntilde;aladas. Y hay que saber llevarlas, y yo no soy de esos.</font> </p> <p style="TEXT-ALIGN: justify; BACKGROUND-COLOR: transparent; FONT-FAMILY: Lucida Sans Unicode; COLOR: rgb(0,0,0); MARGIN-LEFT: 40px"><font size="-1"><big><span style="FONT-WEIGHT: bold">Espero</span></big> que alg&uacute;n d&iacute;a, seas capaz de aclarar tu cabeza, pues t&uacute; muy bien sabes, que tambi&eacute;n te han hecho sufrir. S&eacute; de sobra que tus actos no llevaban consigo ninguna maldad alguna. Pero los hechos, hechos son. Y si por alguna raz&oacute;n has sido as&iacute;, solo t&uacute; tienes la soluci&oacute;n. </font> </p> <p style="TEXT-ALIGN: justify; BACKGROUND-COLOR: transparent; FONT-FAMILY: Lucida Sans Unicode; COLOR: rgb(0,0,0); MARGIN-LEFT: 40px"><font size="-1">No tienes ni idea de la rabia que tengo dentro de m&iacute;. La culpabilidad se mete entre mis venas, por no haberte conocido antes, por no haberlo hecho <span style="FONT-WEIGHT: bold">all&aacute; por Noviembre</span>. Ah&iacute; estabas decidido a abrir tu coraz&oacute;n, y lo abriste, pero por un camino. Un camino err&oacute;neo. Ahora no quieres abrirlo, pues sabes que no est&aacute;s preparado para ello. Y haces bien.</font> </p> <p style="TEXT-ALIGN: justify; BACKGROUND-COLOR: transparent; FONT-FAMILY: Lucida Sans Unicode; COLOR: rgb(0,0,0); MARGIN-LEFT: 40px"><font size="-1">Quiz&aacute;s si hubiera sabido de antemano, que t&uacute; eres as&iacute;, una monta&ntilde;a rusa, me habr&iacute;a ahorrado muchas comeduras de cabeza, y muchos disgustos para ti. Pero eres la primera persona que conozco que se comporte as&iacute;. Ahora lo s&eacute;. S&eacute; que eres as&iacute; de liante porque es tu forma de ser. No por otras razones. </font> </p> <p style="TEXT-ALIGN: justify; BACKGROUND-COLOR: transparent; FONT-FAMILY: Lucida Sans Unicode; COLOR: rgb(0,0,0); MARGIN-LEFT: 40px"><font size="-1">Ahora ya s&eacute; que no hay marcha atr&aacute;s. Y no me siento triste por ello. Si de verdad estamos hecho el uno para el otro, llegar&aacute; el d&iacute;a en que nos volvamos a juntar. Y si no, no pasa nada. Espero tenerte cerca para que me cuentes tus batallitas. </font> </p> <p style="TEXT-ALIGN: justify; BACKGROUND-COLOR: transparent; FONT-FAMILY: Lucida Sans Unicode; COLOR: rgb(0,0,0); MARGIN-LEFT: 40px"><font size="-1">S&eacute; que tienes un grand&iacute;simo coraz&oacute;n. Que eres una bell&iacute;sima&nbsp; <br />persona. Que sabr&aacute;s afrontar los problemas solo, pues inteligencia&nbsp;<img style="WIDTH: 277px; HEIGHT: 354px" hspace="2" vspace="2" align="right" src="/disco/borgarlo/web/Proyecto1.jpg" width="349" height="985" /> <br />te sobra. Y espero, de verdad, que alg&uacute;n d&iacute;a, encuentres a alguien <br />como yo, que sepa apreciarlo. Pues lo mereces. Porque eres grande.&nbsp; <br />He aprendido mucho de ti y espero que t&uacute; de m&iacute; tambi&eacute;n. No te <br />dejes chafar nunca. Nunca. Y no quieras a nadie m&aacute;s de lo que&nbsp; <br />te quieres a ti. Pues incluso a m&iacute; me ha costado darme cuenta.&nbsp; <br />No cometas los errores del pasado, pues sabes que sigues <br />sin olvidarlos.</font> </p> <p style="TEXT-ALIGN: justify; BACKGROUND-COLOR: transparent; FONT-FAMILY: Lucida Sans Unicode; COLOR: rgb(0,0,0); MARGIN-LEFT: 40px"><font size="-1">Gracias por todos esos momentos. Por los ratos juntos vividos y&nbsp; <br />las sonrisas infinitas que me regalabas.</font><font size="-1"> Por tus besos y tus caricias. <br />Por tus palabras bonitas. De verdad, Gracias. </font> </p> <p style="TEXT-ALIGN: justify; BACKGROUND-COLOR: transparent; FONT-FAMILY: Lucida Sans Unicode; COLOR: rgb(0,0,0); MARGIN-LEFT: 40px"><font size="-1"><span style="FONT-STYLE: italic">Te recordar&eacute; por todos nuestros momentos juntos.</span></font> </p> <p style="TEXT-ALIGN: justify; BACKGROUND-COLOR: transparent; FONT-FAMILY: Lucida Sans Unicode; COLOR: rgb(0,0,0); MARGIN-LEFT: 40px; FONT-WEIGHT: bold"><font size="-1">Para ti, Manuel.</font> </p> </body> </html>