Estudio comparativo:
John Osborne y Samuel Beckett, Look Back in Anger y Waiting for Godot
Si analizamos bien las dos primeras obras de teatro de estos dos grandes escritores ingleses del siglo XX, es evidente que existen paralelismos remarcables entre ambos.
Tanto John Osborne con Look Back in Anger, como Samuel Beckett con Waiting for Godot establecen una forma de representación muy simple, casi con lo mínimo, intentando conectar con esa definición de teatro que nos dice que dice que con un actor y con un público dispuesto a escuchar ya existe teatro. La primera gran revolución del teatro llega pues con la reducción de costes, con menos personajes y menos escenarios. En Look Back in Anger tan solo 5 personajes sustentan la obra, y todo se desarrolla en un solo escenario. En Waiting for Godot hay otros cinco personajes, y también un solo escenario.
En las dos obras, por tanto, observamos como debido a la reducción de las posibilidades de acción de los personajes, la trama se basa ante todo en los diálogos, el ritmo de la obra lo marcan los tiempos del diálogo. Así, en la obra de Osborne conseguimos una visión muy detallada del carácter de los personajes principales observando tan sólo una escena tan cotidiana de su vida como es una tarde de domingo leyendo los periódicos y planchando. Vemos rápidamente el conflicto de la obra a través la personalidad de Jimmy Porter, y de cómo choca con los demás. Quizá en Waiting for Godot, no alcanzamos a saber tanto de los personajes, y eso es porque mientras Look Back in Anger nos ofrece un realismo palpante tanto en diálogos como en acciones y personajes, en la obra de Beckett podemos decir que se busca caricaturizar la relación entre los personajes principales, para ofrecer una imagen casi metafórica que nos haga plantearnos el sentido de la obra más allá de la comedia que Vladimir y Estragón representan. En Waiting for Godot también se describe muy bien la situación, y la relación entre los personajes, pero está claro que se busca plasmar una confusión en el espectador que nos refleja en la propia confusión que llevan los protagonistas, y que nos puede llevar a la comparación entre Dios y Godot, como encarnaciones ambos de la seguridad que le falta al ser humano.
Es aquí donde conviene plantear la importancia de la figura divina en ambos autores y en ambas obras. Los dos escritos dejan entrever que ninguno de los dos autores cree en Dios. Jimmy, con el que Osborne se identifica en cierto modo, no cree en nada más allá de la determinación del ser humano para cambiar las cosas y mejorarlas. En Waiting for Godot los protagonistas se ven perdidos en su humanidad, y por mucho que esperan que algo pase (que Dios-Godot les de sentido a sus vidas) nada ocurre y Dios no acude. Saben que si quieren algo de la vida, lo tendrán que buscar ellos, pero son incapaces.
Por último, cabría resaltar la importancia del tiempo en las dos obras. Esta claro que Waiting For Godot no le da ninguna importancia al tiempo, todo es repetición, lo mismo que sucede en lo que el espectador ve, podría haber sucedido el día anterior, o podría suceder al día siguiente. Esto resta sentido a las vidas de los dos protagonistas, y nos quita seguridad en lo que estamos viendo, nos impide a veces establecer un referente con la realidad (cuando Pozzo no reconoce a ninguno de los dos, así como cuando el chico tampoco admite que los vió el dia anterior), y nos impregna de la inseguridad que padecen Vladimir y Estaragon. En cambio, en la obra de Osborne, los saltos temporales quedan claros y muy justificados, y son muy importantes para acotar los tiempos de la obra, y para darle realismo. El tiempo por tanto cobra aquí mucha importancia, no como en el caso del espacio, que como ya hemos visto, es utilizado de la misma forma (de la manera mas sencilla) con un espacio único en ambos casos, aunque en Look Back In Anger los personajes interactúan mucho más con el decorado (de hecho John Osborne utiliza muchas más acotaciones que Samuel Beckett).
Por tanto, de este estudio comparativo debemos extraer que aunque John Osborne y Samuel Beckett introdujeron aspectos revolucionarios en la escena británica de mediados del siglo XX, cada uno lo consiguió de un modo en estas sus primeras obras. Así, podemos decir que John Osborne dispuso más de una revolución formal, de la escenografía, y de los recursos estilísticos porque otorgaban un mayor realismo, y Samuel Beckett aportó también su grano de arena a estos cambios a través de una acción que dejaba a los espectadores sin saber muy bien que sentido tenía lo que habían visto, que le daba un nuevo sentido artístico a la representación teatral, planteando metáforas y paralelismos vitales para entender la obra.
Dos autores, y el mismo comienzo revolución en el teatro inglés del siglo XX.
Bibliografía:
http://www.uv.es/~fores/teatrouvp.html (links de John Osborne y Samuel Beckett)