ARTÍCULOS DE INTERÉS
Los inmigrantes padecen más violencia escolar que la que ejercen
Maltrato infantil (Diario Córdoba,9 de agosto de 2006) Francisco Dancausa Ruiz
Jornada sobre el bienestar y la protección infantil en Madrid
"No me lleves al cole, que me mandas a la guerra" ´(Diario Público, Madrid 22/09/2007)
Día Mundial de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer (EFE, Madrid 23/11/2007)
Los inmigrantes padecen más violencia escolar que la que ejercen, según un estudio
Lunes 10 octubre 2005.
Los escolares inmigrantes sufren en mucha mayor medida que la que la ejercen la violencia en las aulas. El responsable del Centro Reina Sofía para el estudio de la Violencia, José Sanmartín, destaca que es falso el tópico que apunta que ser inmigrante es un factor de riesgo de comportamiento agresivo en el colegio. Así lo explicó en la presentación del estudio Violencia entre compañeros en la escuela, durante la novena reunión internacional sobre biología y sociología de la violencia celebrada en Valencia.
El informe, elaborado a partir de una encuesta a 800 escolares de 12 a 16 años, refleja que un 2,5% de los menores consultados declara haber sido objeto de acoso escolar, mientras que el 7,6% reconoce agredir a sus compañeros, en la mayor parte de las veces (un 70%) "porque me provocan". Otro 23% respondió que el motivo era "porque se lo merece [el agredido]"; un 18% dijo que actuaba en respuesta a una agresión, y un 8,2% "porque [la víctima] me cae mal".
Sanmartín equiparó la importancia del acoso escolar al maltrato a mujeres y pidió un plan de acción a través de un programa de prevención en toda España para combatir estos comportamientos. El responsable del Centro Reina Sofía distinguió entre violencia escolar -acción intencionada dirigida a causar daño en las aulas o el recinto escolar- y la "forma extrema de violencia escolar" que supone el acoso. En este caso, existe una violencia "persistente y sistemática; intimidatoria y que suele traducirse en exclusión social", según Sanmartín, quien añadió que suele coincidir con un marco de violencia creciente y "siempre en un marco desigual de poder".
Francisco Dancausa Ruiz
Casi tres centenares de ninos y niñas sufre maltrato infantil
Piensen en la flor más bella que puedan imaginar. Ahora…
concéntrense y traten de acariciar con su retina todos sus colores y esbeltez;
regodéense en el paisaje que la circunda y en la brisa que la hace contonearse
pizpireta; olfateen todos los matices de su perfume, y profesen su tacto sutil y
delicado, casi etéreo. Pronto comenzarán a presentir que en ella se
concentra el universo que ha sido necesario para que, frágil y derrochando
bonhomía, pueda campear en toda su metafísica. Tal vez el Creador haya querido
que así sea para que contemplando la ingenuidad de una sola flor podamos
concebir el insondable milagro de su obra. Seguro que a muchos de los que les
acabo de proponer este ejercicio interactivo de imaginación les habrá pasado lo
mismo que a mí: que la flor que se ha asomado en lontananza habrá sido aquella
de nuestra infancia que permanece he
cha
lienzo en nuestras memoria y que acude cada vez que la soñamos para hacernos
sentir partes de ese infinito inescrutable e infantil al cual todos
pertenecemos, pero del que demasiados están desterrados. Me refiero a esos casi
tres centenares de millones de niños y niñas que según un reciente informe
-servido crudo sobre nuestras conciencias- de UNICEF y The Body Shop
Internacional, sufren algún tipo de violencia o abuso doméstico de consecuencias
no sólo devastadoras sino duraderas. Ellos, han venido a ser flores sin
universo… dejando a un universo sin demasiadas flores. Ellos, ni siquiera pueden
soñar con la sombra de la flor con la que nosotros soñamos; en su lugar se pudre
el amor familiar tras los muros impunes de su propia fama, hecha, a veces,
cómodas anteojeras de nuestras conciencias. Nadie excepto Dios puede crear una
flor, pero que fácil es agostarla; aunque nunca antes de ser creada, ni
imaginada. Nosotros podemos imaginarla. Imaginémosla al menos… también para
ellos.
Publicado en Diario CÓRDOBA el 9 de agosto de 2006
20 marzo 2007
Jornadas sobre el Bienestar y la Protección Infantil en Madrid
VelSid
La Asociación Madrileña para la Prevención del maltrato Infantil ha comenzado unas Jornadas sobre Bienestar y Protección Infantil, que bajo el lema “prevenir, un esfuerzo común”, ha reunido a un grupo de expertos para realizar distintas propuestas y actuaciones en pro de una infancia mejor, libre del maltrato a través de una detección precoz.
En el maltrato infantil, una de las piezas fundamentales para lograr su detección son los pediatras, es necesario un alto grado de implicación y conocimiento a fondo por parte de estos profesionales para denunciar cualquier posible caso de maltrato en los niños. En las jornadas se plantean temas como el abuso sexual, la salud, los derechos de los niños, la educación, todos los aspectos que puedan encontrarse relacionados con las situaciones de maltrato.
Según indican algunos de los especialistas que participan en las jornadas, es
necesario que se amplíen los recursos para evitar cualquier tipo de maltrato en
los pequeños. ya que las consecuencias psíquicas son realmente serias, de ellas
hemos hablado en alguna ocasión en Bebés y más como por ejemplo en el post
Erradicar el maltrato
infantil en todos sus aspectos.
Tiene mucha razón de ser que se den este tipo de Jornadas en la Comunidad de
Madrid, recordando el post
Aumenta la detección del
maltrato infantil en la Comunidad de Madrid, mostrábamos que en esta
comunidad las cifras de maltrato se habían disparado aumentando en un 40% más
los casos.
Erradicar el maltrato infantil es una tarea en la que todo el mundo debe colaborar, todavía hay muchos niños que aguardan en silencio que alguien pueda tenderles una mano y salvarles del verdadero infierno por el que pasan.
EFE - Ávila - 10/10/2007 15:04
Los expertos en Servicios Sociales cifran en un cinco por ciento la población mayor de 65 años española que es víctima de malos tratos, ya sean económicos, físicos, psíquicos o sexuales.
Así lo ha confirmado esta mañana el presidente del Colegio Oficial de Diplomados de Enfermería de Ávila, Fidel Rodríguez, durante la inauguración de unas jornadas sobre maltrato a personas mayores organizadas por este colegio, la Gerencia de Servicios Sociales de la Junta de Castilla y León y el Colegio Oficial de Médicos de Ávila.
Las jornadas, de ámbito regional, han contado esta mañana con la presencia de un centenar de trabajadores sociales y profesionales de Servicios Sociales de la Junta y el Ayuntamiento abulense, y su objetivo era sensibilizar a la sociedad sobre la existencia de malos tratos a personas mayores.
"La educación y la formación son fundamentales para que los profesionales sepan detectar los casos de malos tratos", apuntó Fidel Rodríguez, quien recordó que "los médicos, enfermeras y trabajadores sociales entran en las casas y pueden ver si existe algún tipo de maltrato a un mayor".
También señaló el responsable del Colegio de Enfermería de Ávila que actualmente se está elaborando un estudio en colaboración con la Universidad de Valladolid que "arrojará algo de luz sobre el maltrato a mayores en esta Comunidad", pues "hasta el momento no se conoce la realidad de Castilla y León".
Por su parte, el presidente del Colegio de Médicos de Ávila, Manuel Muñoz, que también asistió a estas jornadas, puso de relieve que las cifras de malos tratos a personas mayores están "emergiendo", pero "porque antes no se detectaban y ahora sí".
"Con jornadas de este tipo queremos intensificar esa detección de los malos tratos a personas mayores a través de los profesionales que les atienden", añadió Muñoz
Entre los temas abordados en estas jornadas celebradas hoy en el Colegio Oficial de Diplomados de Enfermería figuraban los recursos para la prevención y abordaje de los malos tratos en el ámbito de la Gerencia de Servicios Sociales, la detección de los malos tratos y el abordaje multidisciplinar de este problema.
"No me lleves al cole, que me mandas a la guerra"
El 6,7 de los escolares asegura sentirse amenazado en clase
PÚBLICO - MADRID - 22/09/2007 18:35
Queridos Reyes Magos:
quiero que desaparezcan, que me dejen en paz". Éste era el deseo para la noche
de Reyes de hace dos años de Raúl (nombre ficticio), un niño catalán al que sus
compañeros de clase le habían bautizado como El Ballena. Ese mismo día, tras
reflexionar que los de Oriente jamás harían realidad su deseo, se encaminó hacia
un río cercano para lanzarse al agua y poner fin a su calvario.
Sus padres lograron frenarle. Estaba cansado de llorar, de pedir ayuda a sus
profesores y de que una pareja de Mossos D'Esquadra vestidos de paisano le
acompañara a diario a las puertas de la escuela. Los mismos agentes a los que un
día acudió para contarles junto a un compañero que un grupo de chavales de clase
querían que dejara de existir. La consigna fue clara: "O el amigo de Raúl le
mataba o ambos morían", relata Ana, su madre. "Ahora sé que cuando tenía los
ojos rojos, no era por jugar a la Play. Era por contenerse las lágrimas", dice
muy entera.
Mientras esperan a que se celebre el juicio, Raúl, que hoy tiene 10 años, acude
a diario a un colegio a 90 kilómetros de casa, lejos de los "malos", para
convencerse de que otro entorno escolar es posible. Su madre ha decidido "ir a
por todas". Todo por no oír más a Raúl decir eso de "Mamá, no me lleves al cole,
que me mandas a la guerra". "Desgraciadamente, nada va a cambiar hasta que haya
sentencias ejemplarizadoras, hasta que alguien tenga que pagar indemnizaciones",
señala.
Insultos, sólo el comienzo
Los últimos datos del
informe del Defensor del Pueblo sobre el maltrato entre iguales en la Educación
Secundaria, publicado en 2006, señalan que el 27,1% de los escolares asegura que
sus compañeros le insultan, que el 26,7% tiene un "mote ofensivo" y que el 31,6%
se siente criticado.
Si nos centramos en las amenazas (6,4% asegura sufrirlas) y las palizas (3,6%),
las estadísticas se reducen considerablemente, aunque no dejan de ser
preocupantes. Según Ferran Barri, psicólogo y director de SOS Bullying, creada
en 2004 para asesorar y ayudar a niños y padres que hayan tenido relación con el
acoso, las agresiones no se producen el primer día. "Primero llegan los insultos;
después, las amenazas y luego, los golpes".
Los datos de los que dispone señalan que de toda la población escolar, el 21% de
los chavales sufre un acoso incipiente; el 5%, enquistado y en torno al 4%, un
acoso que puede calificarse de grave. Esta última cifra se corresponde con los
datos que arroja el informe del Defensor del Pueblo.
"Acoso ha habido siempre. Ahora, se conocen más estos casos porque estamos
contra cualquier manifestación de violencia", explica este psicólogo, que
entiende que muchas de estas conductas tienen su origen en un exceso de
permisividad y dejación de funciones en el entorno familiar.
Esta opinión también la comparte la psicóloga forense Blanca Vázquez y la lleva
más allá: "Cuando un niño tiene problemas de adaptación o conductas agresivas,
hay que investigar si ha recibido malos tratos para llegar a la raíz del
problema".
Someter, acosar, dominar
Acostumbrado a
atender llamadas anónimas de chavales insultados, amenazados y agredidos (27.000
desde el 1 de noviembre de 2004), Barri conoce a la perfección el perfil del
agresor: "Su finalidad es someter, dominar. No tiene un motivo inicial y nunca
da la cara. Cuando le pillan, siempre busca una excusa: es mariquita, es gordo,
es negro..."El psicólogo Bernabé Tierno tiene a su espalda la historia de varios
pacientes que han sufrido en sus propias carnes el significado de la palabra
bullying. Aunque no existe una "fórmula mágica" para detectar que un menor ha
sido maltratado, recomienda a los padres que sigan de cerca a sus hijos, que les
pregunten cómo les va. "Que pidan ayuda cuando sospechen que su hijo sufre
maltrato". Y alerta del peligro de que el niño acosado pase a ser acosador.
"Dado que ve que el acosador tiene éxito, no es atípico que se pase al otro
bando", considera.
Preguntado sobre el revuelo que se crea en los organismos oficiales cuando se
publican estudios sobre acoso, el psicólogo considera que son temas "que no
interesan a los políticos".
La reflexión de
Tierno tiene mucha relación con lo que Iñaki Piñuel y Araceli Oñate califican de
"negación institucional". En su último libro, Mobbing escolar, sostienen que el
acoso psicológico en la escuela es una realidad tan extendida como trivializada.
Director de los estudios Cisneros sobre acoso escolar, Piñuel asegura disponer
de un estudio que recoge que del total de la población escolar española de entre
7 y 17 años, más del 25% de los chavales ha sentido alguna vez ganas de
morirse.La percepción de la situación que tienen en el Ministerio de Educación
es menos alarmante. "Puede haber problemas. pero los casos de maltrato son muy
escasos", señala un portavoz. De hecho, apuntan que los datos del informe del
Defensor del Pueblo de 2006 son sensiblemente mejores que los del primer estudio
de 2002. Las mismas fuentes se refieren al Plan para la Promoción y Mejora de la
Convivencia Escolar, al que están suscritos los principales sindicatos y las
asociaciones de estudiantes.
"A raíz de los casos de acoso que han ocupado recientemente los medios de
comunicación, el Ministerio se tomó aún más en serio el problema", explican, no
sin insistir de nuevo en que "lo habitual es que nuestros colegios funcionan
bien". Una de las aportaciones más novedosas del plan es el concurso de buenas
prácticas de convivencia. Todo colegio o instituto que crea que sus métodos para
fomentar una óptima convivencia sirven de ayuda a otros centros escolares puede
optar al galardón.
El Instituto de Educación Secundaria Portada Alta de Málaga ganó el primer
premio en 2006. Antes de contar la experiencia con sus alumnos, el director,
Antonio Marfil, señala que "el tema de la violencia en las aulas es menos
frecuente de lo que se piensa". A su juicio, gran parte de los problemas de
convivencia se deben a que, dada la obligatoriedad de la enseñanza hasta los 16
años, en las clases se juntan estudiantes de todo tipo: motivados, conflictivos...
"Antes, se acababa el colegio y te ibas a BUP, a FP o a la calle, a trabajar. Y
en BUP, no había grandes problemas de gente desmotivada porque se supone que
quien estaba ahí, era porque quería", señala.
La convivencia, ejemplo en Málaga
La práctica que al Portada Alta le hizo merecer el premio se conoce como aula de
convivencia. Un lugar al que son trasladados quienes generan un conflicto. En
este espacio, un monitor voluntario reflexiona junto al chaval sobre lo que ha
hecho, algo que le evita ser reprendido en presencia del resto de los compañeros.
De aquí, se le derivará a otra instancia, que va desde talleres de habilidades
sociales a programas de mediación si lo que ha habido es una agresión. Todo un
ejemplo que Ana, la madre de Raúl, hubiera deseado para su hijo.
Una iniciativa similar es la adoptada por el departamento vasco de Educación
mediante la edición de unas guías de actuación con los pasos a seguir si se dan
situaciones de agresión. La medida se completa con la modificación de la
estructura de los colegios. Todos los centros que los requieran sustituirán los
muros por cristaleras para evitar los espacios ciegos.
José Sanmartí, director del Centro Reina Sofía para el estudio de la Violencia,
insiste en que "deben potenciarse los gabinetes psicopedagógicos para la
intermediación. Y en ello deben tomar parte los estudiantes. No me gusta nada la
idea de meter policías en las aulas", señala.
"Me cuesta entender cómo los que amenazaban a mi hijo siguen en el colegio tan tranquilos", se lamenta Ana. No obstante, cree que su lucha ha merecido la pena. Hay días en los que Raúl la mete prisa: "Vamos, que llego tarde al cole". "Todo un logro. Todo un logro", repite ella.
YOLANDA GONZÁLEZ - 28/11/2007 20:12
A partir de hoy, las televisiones comerciales que informen sobre violencia machista, incluirán una mención expresa al 016, el teléfono contra el maltrato. Es una de las cuatro medidas contra la violencia de género a las que llegaron ayer la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, y la Unión de Televisiones Comerciales Asociadas (UTECA), que integra a La Sexta, Telecinco, Sogecable, NET TV, VEO TV, Antena 3 y Cuatro. Hoy le toca el turno a las cadenas públicas.
La muerte de Svetlana en Alicante, presuntamente a manos de su ex pareja, y que había pasado con anterioridad por un plató de televisión, fue el principal detonante de la cita. Las asociaciones de mujeres consideran que era una reunión "necesaria" desde hace ya bastante tiempo.
Así, se pretende que "la sociedad, y especialmente las mujeres que puedan estar sufriendo violencia, tengan presente este recurso que está a su disposición las 24 horas de todos los días del año", según informaron la Vicepresidencia del Gobierno y UTECA en un comunicado conjunto.
Sentencias judiciales
Otro de los
compromisos exige que siempre que se produzca una sentencia judicial relativa a
un caso de violencia machista sobre el que las cadenas hayan informado, se
cuente también dicha sentencia.
Muy en línea con las peticiones de las asociaciones de mujeres, las televisiones
pondrán énfasis en la gravedad de los crímenes. Es una forma de extender a la
sociedad el mensaje de que nos encontramos ante un problema colectivo.
El cuarto de los
acuerdos se refiere a que, antes de finales de enero, Gobierno y televisiones
creen un grupo de trabajo integrado por expertos que estudie el tratamiento que
debe darse a estas noticias.
Fuentes de UTECA consultadas por este medio llegaron a la cita con interés de
colaborar para luchar contra esta "lacra", pero sin ganas de que se les culpe de
algo que concierne a toda la sociedad. Después aseguraron que la reunión se
había celebrado "en un ambiente de diálogo constructivo".
El encuentro no fue visto con buenos ojos por el PP. Su secretaria de Política Social y Bienestar, Ana Pastor, solicitó al Gobierno "que no intente eludir sus responsabilidades ni utilice a los medios de comunicación de parapeto" frente a la violencia de género.
Día mundial de la eliminación de la violencia contra la mujer
EFE - Madrid - 23/11/2007 17:31
Amnistía Internacional (AI) ha denunciado hoy que, aunque las mujeres inmigrantes tienen seis veces más riesgo de sufrir malos tratos y de morir a manos de sus parejas y ex parejas, este colectivo encuentra menos protección administrativa "por el mero hecho de ser inmigrantes".
Con motivo del Día Mundial de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer que se celebra este domingo, la experta en inmigración de Amnistía Internacional, Itziar Ruiz Giménez, ha presentado el informe "Más riesgos y menos protección: mujeres inmigrantes en España frente a la violencia de género".
Ruiz Giménez ha recordado que 26 de las 69 mujeres asesinadas este año por sus parejas o ex parejas eran extranjeras, una cifra provocada, en gran medida, por las dificultades que estas mujeres encuentran a la hora de acceder a los recursos previstos en la Ley Integral contra la Violencia de Género.
Aunque la citada norma reconoce la "especial vulnerabilidad" de este colectivo y establece el compromiso de garantizar su acceso a todos los recursos previstos, en la práctica, las mujeres inmigrantes son "discriminadas" porque se encuentran con barreras lingüísticas, falta de información y unos requisitos legales que no pueden cumplir.
El informe de AI asegura que el principal obstáculo de estas mujeres es el miedo, ya que, para acceder a las ayudas de la Ley (centros de acogida o tratamientos psicológicos), deben presentar una denuncia o una orden de protección, algo que muchas afectadas -las que están en situación irregular- no piden por miedo a que se les abra un expediente de expulsión.
Además, aunque lo más importante para alejarse de la violencia de género es tener autonomía económica, la ley de Extranjería sólo permite que estas mujeres obtengan un permiso de residencia que no lleva aparejado una autorización para trabajar, una medida que en la práctica es "de escasa utilidad", según Ruiz Giménez.
La única manera de conseguir un permiso de trabajo es tener una oferta de empleo, y ese requisito puede ser imposible para muchas afectadas, lamenta esta responsable de AI.
La Ley Integral también establece que las víctimas tienen derecho a recibir "plena información y asesoramiento adecuado" a través de los servicios de las distintas Administraciones Públicas, sin embargo, el informe denuncia que en las dependencias policiales no hay intérpretes suficientes ni adecuadamente formados para ello.
En cuanto a los letrados del turno de oficio que se suele asignar a estas mujeres, tampoco cuentan con la especialización suficiente para asesorarlas y defenderlas, hasta el punto de que, según AI, en algún caso, el abogado de turno ha aconsejado a la víctima que retire la denuncia para no ser expulsada.
Sin embargo, el informe de AI reconoce que, aunque la Instrucción 14/2005 de la Secretaría de Estado de Seguridad obliga a abrir un expediente de expulsión a las personas en situación irregular, en la práctica los agentes policiales no la llevan a cabo.
AI recuerda que el Estado debe garantizar la plena protección de los derechos de las mujeres inmigrantes víctimas de la violencia, al margen de sus circunstancias personales o administrativas.
La mutilación genital femenina en África y Oriente Medio
Tradición cultural frente a una clara violación de los Derechos Humanos.

Según la Organización Mundial de la Salud, la mutilación genital femenina afecta a unos 135 millones de mujeres y niñas en todo el mundo. Cada día seis mil niñas de entre 4 y 10 años son mutiladas con la única finalidad de asegurar su castidad y la fidelidad a sus futuros esposos. La mutilación, justificada por la cultura y la tradición, no es más que una agresión física contra la mujer y una clara negación de sus derechos fundamentales.
La ABLACIÓN consiste en la mutilación completa o parcial de los genitales externos de la mujer. Según indicó en un informe para Medicus Mundi, Hamid Rushwan, profesor de obstetricia y ginecología de la Universidad de Jartum (Sudán), hay cuatro formas básicas de intervenciones : “ la primera se asemeja a la circuncisión masculina y es la forma menos radical de la mutilación genital femenina. Consiste en la ablación circular del prepucio clitoridiano o del clítoris en su totalidad. Cabe también que se extirpe parte de los tejidos adyacentes o incluso todos los labios menores. La tercera forma se denomina infibulación o “circuncisión faraónica” y lleva consigo la extirpación no sólo del clítoris y de los tejidos adyacentes (labios menores), sino también de los labios mayores. A continuación se cosen las heridas en carne viva, dejando tan sólo un orificio diminuto para la orina y la menstruación. La cuarta forma, que según Rushwan se practica en muy pocas ocasiones, consiste en la ampliación de la apertura vaginal mediante un corte en el perineo “.
Circuncisión, ablación, infibulación, clitoridectomía ... , muchas acepciones para un solo acto que lo único que persigue es la eliminación del placer sexual de las mujeres. Las mujeres no tienen derecho a disfrutar del sexo ya que el hombre lo tiene en régimen de exclusividad.
Nos encontramos ante otra de tantas facetas de discriminación de la mujer. Dicha discriminación comienza desde el nacimiento de las niñas y continúa durante su infancia, adolescencia y vida adulta. Debido a factores socioculturales y políticos se crea una situación por la cual, la población femenina que juega un papel esencial en el bienestar de la comunidad, sufre las consecuencias de verse relegada a un plano inferior, con claras desventajas de tipo económico, social y político, respecto de los hombres.
Estas prácticas discriminatorias han contribuido a agravar de manera individual y colectiva los problemas de salud de las mujeres de África y Oriente Medio.
Consecuencias.
La ablación, en sus distintas formas, provoca graves complicaciones médicas. Un cuchillo sin esterilizar, cristales, latas e incluso piedras afiladas son los instrumentos del improvisado quirófano. Las intervenciones se practican sin anestesia; la anestesia es el valor de la niña o muchacha que no debe emitir ni la más queja si no quiere manchar de deshonor a su familia. Habitualmente las realiza una partera tradicional o una anciana de la aldea con experiencia, pero sin formación médica alguna, que opera en condiciones higiénicas deficientes. La no utilización de anestesia puede producir un fuerte impacto, tanto por la pérdida de sangre como por el dolor ocasionado, que en algunos casos llega a causar la muerte.
Las ya citadas condiciones antihigiénicas en las que suele realizarse la operación, provocan infecciones, tétanos y septicemia (intoxicación sanguínea), a veces mortales. También suelen producirse daños en tejidos cercanos a los órganos genitales - tejidos del tracto urinario, de la vagina, del perineo o del recto -. La ablación puede favorecer la aparición de quistes que, en algunos casos, pueden alcanzar un gran tamaño por lo que deben ser extirpados quirúrgicamente. Frecuentemente se producen problemas menstruales : entre otros, la retención de la sangre menstrual debido a que la abertura que deja la intervención resulta demasiado pequeña.
La mutilación genital femenina produce, igualmente, problemas de infecundidad puesto que dificulta las relaciones sexuales; y aún más, cuando hay una presencia de afecciones inflamatorias pélvicas ocasionadas por una infección crónica. Finalmente, genera graves problemas psicológicos, tales como ansiedad, depresión y psicosis.
Área geográfica afectada.
Según Unicef, la ablación femenina es una práctica frecuente en 25 países africanos y en algunos de Oriente Medio :
- En Yibuti y Somalia afecta a un 98% de la población femenina.
- En Sudán la sufren entre el 80% y el 95%.
- En Etiopía, Eritrea y Sierra Leona al 90%.
- En Malí y Burkina Faso afecta a más del 70% de las mujeres.
- En Egipto, las cifras oficiales hablan del 50%, pero en las zonas rurales puede llegar al 90%.
- En menor medida se practica en la India, Yemen, Omán, Bahrein y Emiratos Árabes.
Dos millones de niñas sufren cada año la ablación a pesar de que dicha práctica se encuentra penalizada en la cuarta parte de los países africanos donde se realiza. Este hecho fue denunciado en la Conferencia de Población y Desarrollo que, a instancias de la ONU, se celebró en La Haya en febrero de este año. Los países que han penalizado la práctica de la ablación son Ghana, Tanzania, República de Africa Central, Senegal, Yibuti, Burquina Faso y Togo. Barbara Bécker, del Centro de Derecho y Políticas Reproductivas (C.R.L.P), dijo en el foro de La Haya que “Penalizar la mutilación genital femenina es sólo el primer paso. Lo que ahora debe venir es un lento proceso de educación de las mujeres, de los médicos tradicionales, y de la juventud de esos países”.
Un hecho que nos debe sensibilizar y hacernos reaccionar es la extensión de la ablación a los países occidentales, debido al fenómeno de la inmigración. Las madres siguen practicando mutilaciones a sus hijas en países como EE.UU, Canadá, Gran Bretaña, Francia, Italia, Noruega y Finlandia. En febrero de este año se celebró un juicio en París contra mujeres de Malí que efectuaron 48 ablaciones; la defensa se fundamentó, para pedir la absolución, argumentando que el juicio estaba hecho “con mentalidad de blancos”. Pero el derecho a la integridad física de las personas es algo universal y ninguna cultura debe tener derecho a violarlo.
La campaña de Medicus Mundi Andalucía
Medicus Mundi Andalucía ha puesto en marcha una campaña con el fin de informar y dar a conocer a la sociedad andaluza, en particular, y a la española en general sobre el desgarrador fenómeno de la mutilación genital femenina, sobre todo – según hemos dicho más arriba -, si tenemos en cuenta que también esta intervención se realiza en países del Norte debido a la inmigración. Esta Organización brinda apoyo económico y técnico a iniciativas encaminadas a la formación de trabajadores del área sanitaria, apuesta por informar sobre las consecuencias y el tratamiento de las secuelas de la ablación en programas de salud dirigidos a las mujeres y a las niñas. Aboga también por organizar programas de información y educación dirigidos a jóvenes y líderes locales y religiosos.
Conclusión
Millones de mujeres de África y Oriente Medio sonríen, pero en sus ojos esconden una gran tristeza. Lo más grave es la concepción que ellas tienen, ya que aceptan como natural la mutilación de sus genitales y son las que obligan a sus propias hijas a continuar la tradición, por que al fin y al cabo sólo es una tradición que viene de tan atrás que nadie sabe por qué comenzó. Así que las madres son las primeras en obligar a sus niñas, saben que si no se someten a la ablación, su sociedad les hará un hueco insalvable. Ante esto sólo queda una solución, intervenir mediante la educación, intentando desterrar esta escalofriante práctica mediante programas educativos dirigidos a la población femenina afectada.
Trinidad Ortega Expósito
Vocal Junta de Gobierno CODTS de Jaén