Obra: Class Enemy, Nigel Williams, ed. Methuen, Londres, 1978

 

         Carlos Rubio Alcalá- Grupo B

 

         En Class Enemy, cinco alumnos adolescentes de un colegio esperan a que un nuevo profesor venga a darles clase. Sin embargo, su vandalismo y mala educación han provocado que todos los educadores anteriores hayan desistido en su empeño de enseñarles algo. En el momento en que se desarrolla la obra, se encuentran en un aula destrozada, sin ventanas y con los pupitres por el suelo. Dado que no viene nadie, Iron, el que parece mayor de ellos y actúa como cabecilla, decide que por turnos, cada uno deberá dar a los demás una clase sobre un tema que le interese. El resto de la obra consiste en las intervenciones de los chicos, hasta el enfrentamiento entre Iron y Sky-Light, con el que termina sin que nadie haya llegado para encargarse de ellos. El tema principal que se maneja es la falta de esperanzas que tienen, y su necesidad de culpar a alguien por su penosa situación (sus padres, o incluso, los negros).

            El autor pone cuidado en diferenciar a sus personajes y que parezcan todos prototipos de adolescentes. Lo logra a través de detalladas descripciones y de sus reacciones diferentes ante lo que ocurre. Iron es sin duda el líder del grupo, y más o menos a regañadientes todos acaban haciendo lo que dice. Lo principal de su carácter es su absoluto desprecio hacia todo y hacia todos, y siempre acaba ridiculizando al que da cada lección. Sky-Light es el contrapunto a Iron, y el único que se le acaba enfrentando, incluso violentamente, pese a ser mucho más débil. Él, al ir revelando poco a poco detalles de su familia (sus dos padres son ciegos), revela también que no todo le da igual, y que espera que las cosas cambien. Un tercer personaje importante es Sweetheart. Considerado “the smartest of them, and the prettiest”, es el encargado de vigilar la puerta por si viene un profesor, tras haber dado su charla sobre sexo. También aparecen Racks, Nipper y Snatch, estos más estereotipados, pues son respectivamente, el chico de gafas, el punk y el inmigrante indio, todos ellos representantes típicos de la juventud inglesa actual. La breve aparición de un profesor que se lleva a Snatch completa el cuadro de personajes.

            El espacio no cambia en toda la obra: siempre se trata del mismo aula. De la misma forma, el tiempo es continuo y no hay transición temporal entre los dos actos de la obra. De hecho, esta división en dos actos resulta artificial, pues no responde a un cambio de acción, lugar, tiempo, personajes o lenguaje. Se podría emplear para hacer un descanso en la función, pero la obra es suficientemente corta para que no sea necesario un descanso.

            El lenguaje utilizado es una de las características más destacables del texto. El autor pretende reproducir exactamente el habla de estos chicos, y lo hace tanto reproduciendo fonéticamente cómo hablan (“We done it vough, ain’t we? We bust ver winders” p.3) como con un lenguaje en el que abundan las palabras y expresiones más vulgares: “Well yore right cunt. I fucked’er” (p.3) no es más que un ejemplo entre los cientos que aparecen.

            Class Enemy es una obra muy recomendable, interesante por sus personajes, que se quedan grabados, la contundencia de su lenguaje, y también por sus momentos bonitos, que aunque pueda parecer que restan autenticidad a los personajes, pueden terminar de convertirla en una gran experiencia teatral: “Ver faces of ver kids are radiant. Full of ‘ope. I watched, amazed. […] ‘ere before my eyes is twenty-’free lit’l angels gettin’ on wiv ver learnin’ process” (p.10)