Ficha de representación: Sobre Horacios y Curiacios, de Bertolt Brecht

 

Vista el: sábado, 30 de octubre de 2004

En: Teatro L’Altre Espai, Valencia

Carlos Rubio Alcalá- Grupo B

 

Esta representación de Sobre Horacios y Curiacios logra un gran impacto en el público a través de la contradicción en sus planteamientos: obtener el humor y la risa a partir de la mayor calamidad, la guerra. Un grupo de payasos representa la invasión del país de los Horacios por parte del de los Curiacios, y la rebelión de aquéllos contra sus invasores. La primera paradoja es que todas las acciones bélicas de la obra se hacen en nombre de la paz. El argumento queda relegado a una sucesión de sketches en los que se parodia un aspecto particular  de la guerra o del derecho que tiene un país para invadir a otro, tema de actualidad tanto ahora como en el contexto de la escritura de la pieza: la Alemania nazi.

Los actores son seis clowns interpretando ambos bandos de la guerra, y todo un rango de personajes que intervienen en ella: los soldados rasos, los mandos militares, los gobiernos, la viuda del soldado, el héroe o el desertor. Es en mi opinión una interpretación que exige mucho de los actores, y que éstos llevan acabo a la perfección. El papel tiene una fuerte carga física, ya que los actores no paran de moverse, se levantan unos a otros por los aires, bailan, salen patinando y ruedan por el suelo en múltiples ocasiones. El hecho de estar todos caracterizados como payasos les da cierta uniformidad y sentido de grupo, pero a la vez desarrolla cada uno una personalidad diferenciada a lo largo de los sketches.

La obra tiene momentos verdaderamente memorables, como la escena en la que el sol ciega alternativamente a los combatientes, la interpretación de la canción alemana como en un cabaret berlinés, o cuando todo el público canta a coro cuál es el precio por el cual se puede comprar un hombre como si fuera una materia prima. Se produce además un juego metateatral: los personajes son conscientes de estar representando la obra de Brecht, y hacen consideraciones acerca de ella y su autor, o se muestran incapaces de llevar a cabo algunas escenas.

El escenario está decorado como un circo: una pista central redonda rodeada de bombillas y un escenario en alto al que suben los actores para representar la superioridad de los cargos militares y políticos sobre el pueblo y los soldados, o para tocar instrumentos musicales. La pista se ve acompañada por música circense en varios momentos, lo que unido a los payasos hace que el público no se olvide nunca de estar viendo un espectáculo.

El telón no cae en ningún momento de la obra. Antes de comenzar con la entrada de los actores y el apagado de las luces del teatro, un parte de noticias de la radio mete al público en situación, explicando el comienzo de la guerra que se desarrollará en la representación. Es de destacar el acompañamiento técnico de la función, especialmente el sonido, que utiliza un juego de altavoces para conseguir un efecto envolvente, que junto a los repentinos cambios de luz logran crear la ilusión del bombardeo y las ráfagas de metralla.

Tras la representación pude tener una corta conversación con los actores, quienes se mostraron interesados sobre cómo habíamos sabido de la función, además de destacar la importancia de la presencia de un público joven en el teatro.