Según otra versión de la fábula, Neso ofreció a Deyanira la lana empapada con su propia sangre y le dijo que tejiera con ella una camisa para Heracles. Según una tercera versión, le dio su propia camisa manchada con sangre como un talismán amoroso y luego huyó a la vecina tribu de lso locrios, donde murió a consecuencia de la herida, pero su cuerpo se pudrió sin que lo enterraran al pie del monte Tafiaso e inficionó a la región con su hedor malsano, y de aquí que a los locrios se los llame ozolios. El manantial junto al cual murió todavía hiede y contiene coágulos de sangre.
© 2008 - Clara Mª Pérez Juan
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