LOS PROTAGONISTAS

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

LA X LEGIÓN (en teoría 6.000 soldados) conocida como la “Fretensis” -famosa legión de Tito (39-81 d.C.) cuando todavía no fue nombrado cesar de la Dinastía Flavia.

Sello de la X legión que tomó Masada estampada sobre un ladrillo.

ZELOTES

Movimiento político nacionalista en el Israel del siglo I fundado por Judas el Galileo poco después de nacer Jesús. El nombre, en hebreo qanaim, de קנא, "celar", el celo por Yahveh guardado por sus miembros (Números 25:10-11; 1Reyes 19:10).

Su objetivo era una Judea independiente del Imperio Romano mediante la lucha armada tal y como sucedió en la Gran Revuelta Judía del 66-73 durante la que tomaron control de Jerusalén hasta que la ciudad fue tomada por los romanos, que destruyeron el Templo, y tres años más tarde ocuparon la fortaleza de Masada, el último refugio zelote, tras el suicidio de sus defensores.

Los zelotes fueron la facción más radical del judaísmo de su época, enfrentándose frecuentemente a otras facciones como los fariseos o saduceos, a quienes acusaban de tener "celo por el dinero". El vocablo zelota ha pasado a ser sinónimo en varios idiomas de intransigencia o radicalismo militante.

Algunos historiadores los consideran como uno de los primeros grupos terroristas de la historia ya que utilizaban el homicidio de civiles que a su entender colaboraban con el gobierno romano, para disuadir a otros de hacer lo mismo. Dentro del movimiento zelota, una facción radicalizada conocida como los sicarios, se distinguió por su particular virulencia y sectarismo.

Judas el Galileo es mencionado como uno de sus líderes más relevantes y recordado por sus acciones en la época del primer censo en Judea, tal como figura en Hechos 5:37. En el Nuevo Testamento es conocido el capítulo en la que la libertad de Barrabás, quien podría ser un líder zelota preso, es preferida por una muchedumbre a la de Jesús de Nazaret, atestiguando la popularidad de dicho movimiento en su época.

Uno de los discípulos de Jesús, escogido por él como apóstol, provenía posiblemente de este movimiento, pues es designado inequívocamente como Simón el Celote en Lucas 6:15. Esta traducción que hace Lucas, ζηλωτην zelotei, contrasta con la trascripción griega καναναιον kananaion de Marcos y καναναιος kananaios Mateo, que obviamente se refieren al hebreo qanaim o al arameo kanán. Se ha especulado en cambio sin ninguna prueba, con que Judas Iscariote era "Judas el sicario".

 

FLAVIO JOSEFO (n. 37 ó 38 - †Roma, 94).

Historiador judío fariseo, descendiente de familia de sacerdotes. Su nombre originario era Joseph ben Matityahu, en hebreo.

En el año 64 fue procesado en Roma, saliendo bien parado gracias al apoyo de Popea, esposa del emperador Nerón. Colaboró en la defensa de Galilea en los levantamientos contra Roma ocurridos en el año 66, aunque tras ser derrotados en el año 67 fue de nuevo procesado. Predijo a Vespasiano que seria emperador de Roma. Tras cumplirse la profecía, pasó a llamarse Flavio Josefo. Se le otorgó una pensión por orden del emperador, la ciudadanía romana, una esposa, un terreno en Judea y una casa en Roma, que había sido residencia del propio Vespasiano.

Escribió los siguientes libros en griego: La guerra de los judíos, Antigüedades judías , Contra Apión, Autobiografía.

Durante la Edad Media, en Europa, Josefo fue el autor más leído. Algunos autores afirman que Lucas utilizó parte de la obra de Flavio Josefo para escribir los Hechos de los Apóstoles..

Todo lo que se sabía del dramático pasado de Masada provenía de una sola fuente: La guerra de los judíos. Nadie ha podido aventajar su descripción de lo que ocurrió, su descripción es tan detallada y tan fiel, su trascripción de las palabras pronunciadas por Eleazar ben Yair tan estremecedora, que evidencia que se sintió profundamente abrumado por aquella prueba de heroísmo. Dos mujeres de Masada no pudieron cumplir los planes de Eleazar y habían permanecido escondidas, saliendo cuando entraron los soldados romanos, a los que contaron lo que había sucedido. Una de las tareas de la excavación sería comprobar hasta que punto nos podemos fiar del testimonio de Flavio Josefo.

FLAVIO SILVA

Sustituyó a Lucilio Basso después de su muerte como gobernador romano de Judea y encabezando la X Legión sitió Masada.

el arqueólogo húngaro, doctor Tibor Grull durante una visita al Monte de Templo con una inscripción latina descubrió una lápida con el nombre del destructor de Masada.

la inscripción conmemora a Flavio Silva, el conquistador de Masada y el gobernador de Judea del 73 a 80 d.C. La sección ausente de la inscripción por lo visto mencionaría a los comandantes militares romanos Aspasiano y Tito. La inscripción también mencionaría a una persona desconocida llamó Atnagorus.

 

MENAHEM BEN IEHUDA

Líder del grupo judío de los sicarios. Grupo que combatía la ocupación romana en Palestina y reivindicaba el estado judío independiente. Estos incluso recurrían al asesinato para obtener su objetivo. Debajo de sus capotes encubrían la sicae, o daga pequeña, por la cual recibieron su nombre. Literalmente, Sicarii significaba “hombre-daga”.

Entre sus líderes figuran Menahem ben Jair, Eleazar ben Yair, y Bar Giora. Eleazar ben Jair finalmente logró escapar al ataque romano y junto a un pequeño grupo de seguidores, se abrió camino hasta la fortaleza abandonada de Masada.

VESPASIANO

(Falacrinae 9 - Cutilia 79). Miembro de una modesta familia, Vespasiano inició el cursus honorum alcanzando todos los cargos públicos. Participó en las guerras de Germania y Britania de los años 42 al 47, siendo elevado al cargo de cónsul en el 51 como recompensa a sus triunfos. La guerra civil del año 68-69 -tras la muerte de Nerva- le sorprendió en Oriente donde las legiones le aclamaron emperador en el año 69, siendo reconocido por las demás legiones y por el Senado. La situación del Imperio cuando Vespasiano se hizo con el poder era bastante crítica, especialmente en Oriente donde continuaba la revuelta judaica. Vespasiano envió a su hijo Tito a Judea para sofocar la rebelión, cayendo la ciudad de Jerusalén en sus manos tras seis meses de sitio. El triunfo de Tito fue celebrado de manera multitudinaria en las calles de Roma, siendo ajusticiado uno de los cabecillas de la rebelión al pie del Capitolio. En el norte también estalló una revuelta. Los batavos dirigidos por Julio Civil contaron con el apoyo de algunas legiones rebeldes a Vespasiano, lo que motivó que galos, treverios y germanos se sumaran al movimiento. En el verano del año 70 las tropas romanas se dirigieron al combate con los rebeldes que fueron derrotados, lo que obligó a Civil a firmar la paz. Pero pronto surgieron nuevos frentes de conflicto, especialmente en el Ponto, el Danubio y Britania. Todos los movimientos rebeldes fueron sofocados pero a un elevado coste humano y económico. La disciplina militar se había debilitado y los soldados pensaban que eran los dueños de la situación. Vespasiano tuvo que tomar extremas medidas, encaminadas a recuperar la disciplina militar y controlar el gasto, introduciendo nuevos impuestos y obteniendo excelentes resultados. Se cubrió el déficit económico e incluso se alcanzó el superávit. También llevó a cabo un ingente programa de construcciones en Roma donde se inició la construcción del Coliseo, el Foro o el templo de la Paz. Siguió la política de César y Claudio respecto a las provincias, concediendo derechos de ciudadanía de manera generosa a los habitantes occidentales, incluso incluyó en las listas de senadores y caballeros a miembros de las provincias. Con el Senado las relaciones fueron estables, especialmente tras exiliar a los miembros del partido republicano y a los filósofos estoicos y cínicos que les apoyaban. Para evitar problemas sucesorios, Vespasiano asoció al trono a sus hijos Tito y Domiciano que continuaron con su labor tras el fallecimiento del anciano emperador en el verano del año 79.

TITO

Tito era el hijo mayor de Vespasiano y al igual que su padre se dedicó a la vida militar. Fue nombrado tribuno en Germania y Britania, consiguiendo fama de soldado valiente y codicioso. En el año 70 recibió el mando supremo de las operaciones militares en Jerusalén. El asedio se mantuvo durante seis meses hasta que la ciudad cayó en sus manos. El templo fue asaltado y destruido, trayendo a Roma sus tesoros como podemos contemplar en los relieves del arco que ordenó construir en el Foro. El brillante papel desempeñado por Tito en Judea le catapultó en la política al ser nombrado césar, censor y cónsul en alguna ocasión. Cuando murió su padre en el año 81 heredó el trono y continuó las líneas marcadas por su antecesor. Fue especialmente querido por su pueblo, en parte por las medidas decretadas con motivos de las desgracias que se vivieron durante los dos cortos años de reinado: la erupción del Vesubio (79) y uno de los incendios de Roma (80). Estas catástrofes minaron aún más la decaída hacienda pública, punto negro de estos momentos. Le sucedió su hermano Domiciano.

 

 

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