Autor: Arnold Wesker.
Título de la obra: The
Kitchen.
Subtítulo: A Play in
two Acts with an interlude.
Año de
publicación: 1957
Lugar de publicación:
Gran Bretaña.
Peter: Es el personaje
principal. Es un joven alemán, de 23
años, que ha trabajado para el Tivoli durante los últimos
3 años. Sus padres murieron en la guerra. Es agresivo, demasiado
feliz, pero buena persona. Después de 3 años
trabajando ahí es posible que diga que estaba viviendo en los
nervios. Habla un buen inglés, pero con acento, y cuando
está hablando con la gente tiende a hablarles en el oído
como si les estuviera contando un secreto. Es muy nervioso. La
principal característica de Peter es su risa forzada. Hace que
su risa sea burlona, una mofa o simplemente regocijo. Hay una
canción que suele cantar que termina con esa misma risa. De
alguna manera, su tono maniaco es una parte de la atmósfera de
la cocina.
Frank: Fue prisionero de la
guerra durante 4 años. Ahora tiene
38 años y es más tolerante. Nada le trastorna, pero
tampoco nada le entusiasma. Bebe constantemente durante todo el
día y al anochecer está verdaderamente borracho, aunque
se siente instintivamente capaz. Flirtea con las camareras, tocando sus
pechos y pellizcando sus traseros.
Alfredo: Un viejo chef, de
unos 65 años. Muy musculoso y
fuerte, aunque de estatura media. Es el típico cocinero que no
acepta ayuda de nadie ni ayuda a nadie: ni impartirá su
conocimiento. Es el trabajador mas rápido y no distrae su
atención hasta que todo está acabado. Habla poco pero
tiene un sentido del humor un poco seco. El es el trabajador, y el jefe
es el jefe, y probablemente desprecie al jefe. Tararea para él
mismo mientras trabaja.
Hans: Un chico alemán,
de 19 años, adolescente, con
espinillas. Está trabajando en Londres a través de un
sistema de intercambio. Habla inglés muy mal y se impresiona por
cualquier cosa llamativa. Aunque es alemán, es sensible.
Kevin: El nuevo chico joven,
irlandés, de 22 años. Pasa
la mayor parte del tiempo distraído por la locura del trabajo y
de la gente de alrededor suyo. Es lo peor que ha visto nunca.
Gaston: Chipriota de
nacimiento, pequeño y de fuerte
complexión. Es amigo de todo el mundo hasta que empieza a
trabajar, cuando mete miedo y chilla a todo el mundo. Cuando empieza la
obra, tiene un gran rasguño en la parte de debajo de la cara.
Max: Va antitodo lo que sea
fácil de estar en contra. Tiene un
cigarillo siempre en la boca y bebe constantemente hasta que
está borracho.
Nicholas: Quiere conseguir un
trabajo mejor que el de sus compatriotas
chipriotas, y se comporta con corazón duro para ser aceptado.
Elige imitar a Frank y Max y empieza a beber al final del día.
Raymond and Paul: estos 2
pasteleros, en oposición a la locura
de los cocineros, son tranquilos y menos propensos al pánico. La
prisa de la cocina no les afecta; ellos trabajan duro hasta que cae la
tarde- noche, pero no tienen contacto directo con las camareras.
Chef: Si quisiera,
trabajaría en todos sitos. Lo que menos llama
su atención es lo que mas feliz le hace. Raramente habla
con nadie excepto con el segundo chef Frank, Max, que trabaja
cerca de él y Nicholas, que es el que está inmediatamente
debajo suyo. No saludará ni tendrá la educación
esperada de un chef. Familiarmente, para él, causa el desprecio
que merece.
Mr.Marango: Un hombre viejo,
de unos 75, fuerte, pero no gordo, con una
triste expresión en su cara. Su pena interior es la
máquina que ha puesto las cosas en marcha toda su vida y
sospecha que todo el mundo está conspirando para interrumpirla.
La obra, en el primer
acto, muestra con gran vivacidad y buen
sentido del humor, la vida cotidiana; luego en la segunda, sabremos de
las ilusiones del personal, nos enfrentaremos con distintas ideas y
posturas en la vida. En el tercer acto, el director del restaurante no
podrá entender la agitación de sus empleados, no
entenderá que la ira de uno de ellos, en un ataque de violencia
y desesperación, detenga bruscamente todo el proceso culinario.
La obra es ágil, de constantes movimientos escénicos, de
cortos diálogos que casi se sobreponen; es un texto que permite
gags cómicos y los aúna con la belleza de algunas
intervenciones.
Diecinueve personas que
trabajan allí se debaten entre la
ilusión de mejorar sus vidas y la realidad de un trabajo
agotador, mal pagado y de poco futuro. Un inmigrante polaco, se ha
enamorado de una camarera española casada con un hombre al que
ya no quiere. Ella ha decidido romper esa relación tormentosa y
él no está dispuesto a aceptarlo, y trata de demostrar
que sus sentimientos son sinceros. Pero el ambiente laboral estresante
de la cocina no es el mejor lugar para que florezca el amor. Las
tensiones laborales se mezclan con la tensión emocional entre
los protagonistas en un final trepidante y caótico.
La obra se desarrolla en un
único espacio cerrado, urbano, como
es la cocina de un restaurante, el Tivoli y tiene lugar durante un
día entero. La primera parte se desarrolla durante el
día, empieza por la mañana, puesto que los protagonistas
se saludan con un “good- morning”, hasta que anochece, cuando tiene
lugar un interludio en la obra. La segunda parte es inmediatamente
después de esto, por lo que será el momento de servir las
cenas, etc.
Se trata de una tragedia que
parte de las tensiones generadas por las
relaciones de trabajo. La cocina de un gran restaurante en la que se
reúnen los 30 trabajadores permite reflexionar sobre una
sociedad en la que no parecen existir más aspiraciones que las
de tener comida, trabajo y sueldo. Cocineros, camareras, limpiadoras,
la dueña, la chef..., todos tienen su razón y su manera
de sobrevivir en la cocina de este restaurante que muchas veces chocan
con las de sus compañeros. Y así surge la envidia, el
odio, la piedad, la amargura, el racismo... y los sueños. Porque
en eso están de acuerdo. La realidad que viven es muy mejorable,
la culpa la tienen los inmigrantes, pero no sus compañeros, que
esos, son de los buenos. Pero la culpa la tienen también los
populares, y los socialistas, y la dueña del restaurante y el
capital, y los sindicatos...
Esta obra me ha gustado
más, creo que al tener más
personajes se hace mas entretenida, aunque también es más
difícil para leer. Creo que se tratan y critican muchos
temas diferentes, dado que los personajes son muy diferentes entre
sí, y se pueden apreciar contrastes en las educaciones y
comportamientos entre unos y otros.
Creo también que se
puede apreciar un cierto machismo, ya que
los personajes femeninos, son las camareras, cocineras, etc, y los
jefes y chefs son todos hombres.