
Sin duda, el símbolo de Paris, La Torre Eiffel. Esbelta, elegante, siempre amable para sus ciudadanos. Dispuesta a acoger a quienes a sus pies arrojan su amor y la admiran. La Torre Eiffel, símbolo del mundo.

Frente a ella no se puede evitar alzar la vista y admirar sus gárgolas, allá tan arriba é imaginar ver entre sus cúpulas la figura torcida del entrañable Jorobado... París es un sueño y el Notre Damme, un cuento mágico del que nunca se quiere salir...

Y ya de noche hay que ver el Arco del Triunfo iluminado Junto a los Campos Eliseos.
