Estando de viaje en las tablas de Daimiel me encontré un gatico que accedió amablemente a interrumpir sus siesta y hacerse una foto con su monarca preferido.
Aquí mi primera captura, como todo buen cazador, esto me viene desde temprana edad.
De viaje por el África profunda Jeff me enseñó una ganadería de reses bravas. Cuál fué mi decepción al comprobar que lo único que hacían era tumbarse en el suelo y dejar pasar las horas muertas.
De viaje por la Siberia natal de mi amigo Boris Yeltsin, mientras nos calentábamos a base de chupitos de Vodka, un feroz oso de nombre Mitrofán se abalanzó sobre nuestro grupo mientras gritaba consignas republicanas y falacias sobre mi falta de fidelidad a la Reina, ni que decir tiene que terminé con sus falacias por la vía armada.
Mi último botellón con Jeff, que coincidió con una profunda crisis institucional, económica y financiera, no acabó de sentar bien entre el populacho, que en lugar de preocuparse por mi cadera me echa en cara que terminase con el elefante que intentó robarnos la botellita.
Mi primera gran captura
Hecho todo un zagal, con el gatico durmiendo

Cultivando mi amistad con Jeff, junto a dos toros araganes,

que se pasan todo el día tumbados en el suelo

Mitrofán es un oso marchoso, Mitrofán se jartaba a cubatas.

Fue un combate en igualdad de condiciones.

Aquí la foto del delito: El elefante intentó robar mi cantimplora de "agua bendita".

Tuve que enseñarle quién es El Rey.