La fuerza de la gravedad puede reducirse

¿Ciencia o ciencia-ficción? Cuando Isaac Newton parecía haber dicho todo sobre la fuerza de la gravedad, nuevos experimentos cuestionan un principio físico tan básico que aparece en todos los libros de texto: el científico ruso Evgueni Podkletnov afirma haber descubierto el modo de anular en parte los efectos de la gravedad sirviéndose de un anillo fabricado en cerámica superconductora, un material conocido por su alta capacidad térmica. Aunque la teoría aún debe ser comprobada oficialmente, la NASA y otros laboratorios están ya interesados en el descubrimiento, cuya confirmación supondría importantes cambios económicos. Según los expertos, eliminar parte de la fuerza de la gravedad en el área de los transportes, aéreos o por carretera, reduce considerablemente el consumo de carburantes y abre nuevas perspectivas en cuanto al diseño de los vehículos, ya que ni su tamaño ni su peso serían determinantes, como en la actualidad.

El reductor de gravedad fue descubierto por casualidad cuando Podkletnov trabajaba en su laboratorio de Tampere, en Finlandia con materiales superconductores. Así vio cómo objetos de madera, metal o plástico, introducidos bajo el espacio inferior del anillo, de unos 25 centímetros de diámetro, podían perder hasta un 2% de su masa. Para ello, primero enfrió el anillo a una temperatura de – 167o centígrados y lo sometió a una corriente de energía electromagnética que lo puso a una velocidad de rotación de 3.000 revoluciones por minuto. El resultado de tal proceso es que, en el caso de un objeto de 50 gramos, por ejemplo, habría perdido 1 gramo. Además, según Podkletnov, con dos anillos superpuestos, la pérdida de peso podría llegar al 4% de la masa. ¿Qué opina el resto de la comunidad científica? La controversia está servida: según Business Week, algunos investigadores no creen en la certeza del descubrimiento, y opinan que el físico ruso ha cometido algún error de medición. Otros, como Giovanni Modanese, del Instituto Max Planck, se muestran más receptivos. En su opinión, la única explicación posible sería la intervención de un fenómeno cuántico capaz de absorber la energía gravitatoria.

LEVANTE-EMV

 

Comentario sobre el artículo

Aunque el presente artículo es reciente, éste fue publicado por primera vez mucho antes (si mi memoria no me falla en la década de los 70 o de los 80), lo cual deja constancia del tiempo que ha pasado desapercibido todos estos años. En cualquier caso, lo verdaderamente importante es que ahora la comunidad científica parece haberse interesado más por el fenómeno observado por el científico ruso Evgueni Podkletnov, que en el caso de confirmarse supondría un descubrimiento revolucionario.

Sin embargo, desde que vi publicado este artículo hasta el día presente, no ha aparecido ninguna noticia más sobre ello, lo cual induce a pensar que o bien se ha confirmado que el fenómeno no existe, o que tal vez se trabaje en secreto para aprovechar al máximo este descubrimiento. Me inclino más bien por la primera opción antes que por la segunda, aunque no descarto que ésta última pueda ser posible, dada la competencia existente entre las agencias espaciales o el ocultismo que siempre ha caracterizado ciertos proyectos militares (especialmente en la primera mitad del siglo XX, y quien sabe también si en nuestros días).

 

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