LUNES 1 DE MARZO DE 1999

Pese al éxito de la batalla, nuestras tropas han sido diezmadas, y son pocos los que quedan en pie. Algunos de nosotros han tenido éxito en su misión, pero otros como yo, exhaustos y fracasados, emprendemos el regreso.

Peor suerte corrieron los aliados de la resistencia, que pese a su gran valor y fortaleza perecieron en la batalla, aceptando la derrota, aunque no sin resignación.

La batalla para nosotros sólo ha hecho que comenzar, y deberemos volver al terreno de batalla para enfrentarnos, una vez más, a los horribles cuantos que hacen parecer a Einstein un avestruz que esconde la cabeza ante su horrible presencia.

La suerte... vuelve a estar echada.

 

MARTES 2 DE MARZO DE 1999

Nuestras tropas se dirigen hacia el barco que nos llevara de retorno a casa. Algunos de nosotros sabemos que deberemos volver a ese infierno que fue el campo de batalla. Otros como precio justo de su victoria, no deberán volver más a aquel duro infierno, pues ellos merecieron su recompensa, justo premio de su victoria.

 

JUEVES 18 DE MARZO

He pedido a uno de los más brillantes soldados recién licenciados que dirija mi instrucción preparándome con ello para el día de la batalla, pero antes deberá luchar contra los escurridizos y temibles neutrinos mutantes que procedentes del espacio exterior irrumpen con su presencia en nuestro mundo destruyendo a su paso el sólido edificio de nuestros trabajos físicos.

La extraña naturaleza de estos seres diminutos se caracteriza por múltiples transformaciones en neutrinos tau, neutrinos muónicos y neutrinos electrónicos, transformándose los unos en los otros y desconcertando con sus transformaciones a aquellos que luchan contra ellos desde nuestra base japonesa de Superkamiokande.

 

JUEVES 25 DE MARZO

Hoy he recibido una mala noticia. Me ha sido comunicado que no podré recibir la preparación especial que solicité al recién licenciado Carlos. Creo que sin esta preparación no seré capaz de enfrentarme al enemigo. No obstante, soy consciente de que debo sacar fuerzas de flaqueza de donde haga falta para enfrentarme a los horribles cuantos el día de la batalla.

 

LUNES 27 DE SEPTIEMBRE DE 1999

Tras la existencia de rumores, se ha acabado por confirmar que seremos adiestrados en tres numerosos grupos; seremos divididos en tres tropas que atacarán al enemigo por tres flancos distintos. Nuestras tropas comenzarán a recibir la instrucción este lunes 4 de octubre.

¡Sabe Dios lo que nos deparará el destino en el terreno de batalla! Pero pase lo que pase, lucharemos hasta la muerte, pues esta guerra ya dura demasiado.

 

VIERNES 1 DE OCTUBRE DE 1999

Quedan escasos días para que nuestro periodo de instrucción previo a la gran batalla comience. De nuevo, volveré a recibir instrucción del general Vento. Pero esta vez será diferente, pues pienso poner todo mi empeño para ser el mejor preparado. Es más, a fin de alcanzar este objetivo, he tomado la firme decisión de recibir al mismo tiempo instrucción del duro general Pedro González.

La decisión está ya tomada. Comenzaremos el próximo lunes.

 

LUNES 4 DE OCTUBRE DE 1999

Este ha sido mi primer día de instrucción, y en él el duro general Pedro González nos ha informado de la posibilidad de que los laboratorios enemigos, mediante manipulación génica puedan crear extrañinos: temibles y diminutas criaturas cuya hambre voraz acaba con todo cuanto encuentran a su paso. La creación de estos extraños seres obtenidos mediante manipulación del código genético de los quarks podría suponer no sólo nuestro fin, sino asimismo el de todo el universo.

 

MIERCOLES 13 DE OCTUBRE DE 1999

Hoy hemos tenido una sesión informativa sobre el enemigo. En ésta se nos ha hablado del gato de Schrödinger: un gato cuántico que el general austríaco Erwin Schrödinger capturó poco después de iniciarse la guerra de los cuantos contra la humanidad. La peculiaridad de este gato consistía en que al ser encerrado en un caja especial, éste se encontraba dentro de la caja vivo y muerto a la vez. Tan extraño e insólito era esto como el hecho de que cuando alguien abriese la caja éste dejase de estar vivo y muerto a la vez y escogiese estar sólo en uno de ambos estados. Todo ello desconcertó tanto a los científicos militares de la época que hoy día sigue abierto un debate sobre el tema.

Todo esto no viene sino a confirmarnos la extraña naturaleza de los seres cuánticos, capaces de encontrarse en varios estados a la vez; vivos y muertos; en la Tierra, en Marte y en Saturno; pero siempre a la vez.

 

JUEVES 14 DE OCTUBRE DE 1999

Hoy, tal como ayer, el general González ha continuado informándonos sobre el enemigo. Esta vez nos ha hablado de algunas de las facultades extraordinarias que éstos poseen. No sólo los temibles cuantos son capaces de ver a través de las cosas o atravesar la materia por efecto túnel, sino que asimismo son capaces de ver en la oscuridad sin ningún tipo de luz. Esta facultad la debieron de adquirir mucho tiempo atrás en su escala evolutiva, pues en su mundo, el mero hecho de interactuar con la materia observándola suponía ya una alteración de la misma. Para evitar esto, debieron desarrollar esta nueva facultad, la cual les permitía ver las cosas sin interactuar directamente con ellas.

Nos enfrentamos, sin duda alguna, al más temible de los enemigos jamas conocidos. Tenía noticias de que en su mundo estas terribles criaturas eran capaces de atravesar paredes, ver a través de ellas, o incluso de estar en varios sitios al mismo tiempo, pero no imaginaba que también pudiesen ser capaces de ver sin ojos. Si a ello unimos el hecho de que poseen la tecnología suficiente para teletransportarse, queda claro que no nos enfrentamos a un enemigo cualquiera, sino al más temible y terrible de los enemigos con que se haya topado la humanidad. Nos enfrentamos a un enemigo mucho más poderoso de lo que parece, y lo que es peor, aunque sabemos casi todo de ellos, aún quedan muchas cosas por conocer.

 

NOVIEMBRE DE 1999

No sé exactamente en qué día estoy. Sólo sé que ha transcurrido algo más de un mes desde que hubiere iniciado mi entrenamiento. La instrucción es dura, muy dura, pero ya estoy acostumbrándome a ella. Ya nada de lo que me digan sobre los temibles cuantos me inquieta ni me sorprende como antes. Me han preparado para todo esto, y lo están logrando.

En todo este tiempo me han hablado de algunas cosas que todavía ignoraba del enemigo. Poseen unas armas especiales que reciben el nombre de propagadores, casi tan mortíferas como sus naves, a las que ellos denominan C.C.O.C.'s, o conjunto completo de observables que conmutan. Aunque nuestra tecnología se encuentra todavía a años luz de la suya, nuestras armas son suficientes para poder vencer a tan mortal enemigo. Sin embargo, poseen un sistema de encriptación de mensajes que es infalible. Se trata de la criptografía cuántica, un tipo especial de encriptación que les permite mandar mensajes sin que puedan ser descifrados. Si en algún momento alguien lograse descifrar su código, los temibles cuantos lo sabrían al instante, cambiando el código con el que fueron emitidos. De este modo logran enviar mensajes sin que éstos puedan ser descifrados.

 

DICIEMBRE DE 1999

Sigo ignorando el día en que estoy, aunque sé que estamos a principios de diciembre. En el día de hoy nos han enseñado a luchar contra los neutrinos. Millones y millones de ellos atraviesan la Tierra constantemente viajando errantes como fantasmas. Desde nuestra base japonesa de Superkamiokande se lucha directamente contra ellos, y si todo sigue igual, parece que la victoria está próxima en el tiempo. ¡Qué así sea!

 

MARTES 11 DE ENERO DEL AÑO 2000

Ayer, con el nombre de colisiones, el general Vento inició el que será nuestro último período de instrucción previo a la gran batalla. Se pretende en él que aprendamos a controlar nuestra nave en presencia de una lluvia de meteoritos, algo que no resulta nada fácil. Para ello, se nos ha provisto de unos simuladores de guerra que emulan una tal situación. En él tratamos de evitar la colisión con meteoritos, o en el peor de los casos que ésta no dañe en exceso nuestra nave.

A juzgar por mis resultados con el simulador, no cabe duda que estoy muy lejos de convertirme en un piloto experto en estas situaciones. Creo que empiezo a sucumbir ante la dureza de los entrenamientos. No sé si podré aguantarlos hasta el final.

 

MIÉRCOLES 9 DE FEBRERO

8:30 de la mañana. Hora local.

Todo está ya preparado para que comience la batalla. Nuestros hombres se preparan tomando posiciones, y nuestros carros de combate comienzan ya a divisar y a apuntar al enemigo. Luchamos por la libertad, por romper las cadenas que nos atan, por la esclavitud a la que hemos sido sometidos durante todo este tiempo. Pero ¡ay de aquellos que van a luchar contra los cuantos sin la debida preparación, pues ellos perecerán en el campo de batalla!

 

9:00 de la mañana. Hora local.

Nuestros cañones láseres implantados en nuestros satélites del espacio exterior dirigen su punto de mira hacia el objetivo, y entretanto nuestros buques y flotas de submarinos se acercan hacia la costa enemiga. Al mismo tiempo, miles de aviones comienzan a irrumpir en el cielo ocultándolo con su presencia. Tapados por éstos, parece como si el Sol quisiese ocultarse tras ellos presintiendo la sangrienta batalla que aquí va a tener lugar.

Todos estamos preparados, pero estamos esperando el momento en que el general Vento nos dé la orden de ataque.

 

9:15 de la mañana. Hora local.

La operación Quantum Mechanics acaba de comenzar.

Desde tierra pueden avistarse cientos de paracaidistas en el cielo que son lanzados desde sus aviones hacia el objetivo enemigo. Muchos de ellos son alcanzados por los francotiradores enemigos en el aire, mientras otros prosiguen su bajada hasta el objetivo de ataque.

 

10:20 de la mañana. Hora local.

Acabamos de enfrentarnos muchos de nosotros a una lluvia de meteoritos que afortunadamente no nos ha cogido por sorpresa. Nuestros aparatos de vuelo han salido en su mayoría ilesos, aunque más de uno ha sufrido daños irreparables durante el transcurso de esta lluvia.

 

10:45 de la mañana. Hora local.

Una tropa completa de C.C.O.C.'s se abalanza hacia nosotros. Pese al aparente caos que rige su comportamiento, lo cierto es que éste responde a una planificación perfectamente ordenada y estudiada. Sabemos cuántos de ellos nos atacaran en conjunto, pero nada acerca de su comportamiento individual. Al mismo tiempo, comenzamos a ser atacados por el flanco opuesto con propagadores, y ante nuestros atónitos ojos, contemplamos como uno de sus C.C.O.C.'s se dispone a realizar una transformación gauge. ¡Dios nos pille confesados!


11:15 de la mañana. Hora local.

La primera parte de la operación Quantum Mechanics acaba de finalizar. Muchos de nuestros hombres han sido alcanzados, y comienzan su retirada. Entre ellos, allí estoy yo, que he sido alcanzado en sucesivas ocasiones, siendo herido gravemente. No sé si saldré de ésta, aunque pase lo que pase presiento que ésta será la ultima batalla a la que me enfrente. 

 

11:40 A.M.

Comienza la segunda parte de la operación. Las líneas enemigas han recuperado posiciones, pero a pesar de ello la batalla todavía no está perdida. No nos rendimos.

Entretanto, los hombres del general González y del general Eulogio siguen luchando sin piedad y con dureza contra los cuantos. Algunos de estos últimos van cayendo durante el transcurso de la batalla, otros sin embargo, siguen en pie resistiendo como nosotros.

Mientras tanto, las tropas enemigas algo debilitadas se acercan rápidamente hacia nuestras posiciones. Un nuevo escuadrón de aviones se dispone a despegar desde sus portaaviones para tendernos una mano. Al mismo tiempo, una flota de buques y submarinos alcanza por fin la costa.

Esta vez hemos pillado por sorpresa al enemigo, el cual no esperaba un ataque semejante. Miles de nuestros hombres, procedentes de nuestros buques comienzan a desembarcar y ocupar posiciones. ¡Venceremos!

 

12:00 A.M.

Acabamos de ser atacados por varios operadores momento-angulares, todos ellos hermíticos. Su arma más mortífera, el paquete de ondas cuántico, comienza a ensancharse. Y mientras ello ocurre cientos, miles, millones de bosones correlacionados se abalanzan hacia nosotros en una lucha encarnizada, cual peor pesadilla que háyame tenido.

Por el flanco opuesto un ejército entero de más bosones correlacionados con los anteriores se acerca también hacia nosotros, dispersándose entre nuestros hombres.

 

13:15 horas

Le he tenido que tender una mano a un amigo en la batalla, como ya lo hiciera él anteriormente conmigo. La ayuda es mutua, habiendo buena compenetración entre ambos.

Por otro lado algunas de nuestras tropas comienzan ya a retirarse, aunque son ya pocos los cuantos que quedan en pie.

 

13:30 horas

Nos hemos enfrentamos a una lluvia de meteoritos que esta vez nos ha pillado por sorpresa. He podido evitar unos cuantos con la ayuda del arma creada por el eminente general austríaco Erwin Schrödinger, pero esta vez son mucho más grandes que los anteriores, y he sido alcanzado en sucesivas ocasiones.

 

13:39 horas. La ofensiva final.

Nuestros hombres se retiran rápidamente tras la orden del general Vento.

Crash!

Boom!

Bang!

Bombas, misiles y torpedos comienzan a bombardear las bases enemigas en la ofensiva más feroz que la humanidad haya conocido. Nuestros láseres ubicados en los satélites terrestres destruyen todos los edificios enemigos que aún quedan en pie. Nuestros aviones sobrevuelan la zona destruyendo todo cuanto encuentran a su paso, y nuestros buques y submarinos terminar de hundir los últimos submarinos y buques de guerra cuánticos que todavía se resistían ofreciendo gran resistencia. Es el principio de un final, el comienzo de un cambio, el fin del principio...

Una gran humareda inunda el campo de batalla impidiendo ver lo que sucede. En ese momento, todo es silencio, y la incertidumbre se hace dueña de nosotros. Pero de entre dicha humareda comienza a distinguirse una figura, la de nuestros hombres que todavía se mantienen en pie, los cuales se miran los unos a los otros sin poder creerse todavía lo que acaba de suceder. Los temibles cuantos han sucumbido ante nuestros ataques, y hemos vencido al enemigo. Ahora todo ha terminado. Es tiempo para vivir, es tiempo para gozar, es tiempo para la libertad...

Ignoramos todavía los daños sufridos, así como los producidos al enemigo. Debemos esperar unos días hasta que lo sepamos. Pero ahora ya todo ha terminado. 

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