1. EL SISTEMA EDUCATIVO Y LA REPRODUCCIÓN DE DESIGUALDADES DE CLASE

 

 

Para entender la evolución de las clases sociales, y su relación con el sistema educativo, es necesario remontarse al siglo XVIII y analizar los diferentes términos, justificaciones y clasificaciones que se le han dado a las clases sociales en el paso de todo este tiempo hasta la actualidad.

 

La definición de Clases sociales surgió en el siglo XVII de la mano de Adam Smith, entre otros, y de su economía política clásica. La estructura social del siglo XVIII, siguió siendo básicamente y legalmente estamental, en la practica las diferencias empezaba a marcarlas el dinero. La sociedad y su división o clasificación, estaba marcada por los factores de producción. La estructura social en aquel entonces quedaba dividida en tres grupos: capitalistas, terratenientes y trabajadores.

 

Los grandes cambios producidos desde finales del siglo XVIII y sobretodo durante el siglo XIX, en materia de economía fueron acompañados por un cambio radical en la estructuración social. El ascenso de la burguesía, favorecido por la nueva estructura económica capitalista, fruto de las innovaciones técnicas, productivas y comerciales impulsadas por la revolución industrial, supuso el fin de la sociedad estamental y la aparición de la sociedad de clases.

 

La nueva sociedad clasista, establecía diferencias a partir de la cantidad de riquezas, que ya determinaba a la clase que se pertenecía. De este modo, se creaba una nueva clasificación social, burguesía y proletariado.

 

A lo largo del siglo XIX, el término de burguesía se aplicó indistintamente a grandes financieros, a propietarios o accionistas de fabricas, etc.

 

Por lo que respecta al proletario, su nacimiento también estuvo vinculado al marco urbano, ya que allí fueron a parar los desheredados por la industrialización. La propia concepción que el capitalismo liberal tuvo del trabajo asalariado, hizo al proletariado una clase social de desposeídos que difícilmente podían salir de una situación triste en todos los aspectos.

 

Por aquel entonces, "El manifiesto comunista" de Marx, ofrecía una visión bastante tangible: "Si la posesión de los medios de producción(poder económico) es la que permita acceder al poder político, las ideologías de los Estados no podían ser mas que las clases dominantes".

 

Con este ultimo fragmento, se reafirma indudablemente que nuestro sistema social, (también hoy en día) funciona y ha funcionado, en función del poder adquisitivo que se posea. No es difícil de entender, puesto que, con mas dinero, mas se puede invertir en materia educativa, en este caso.

 

Respecto al término, y a la división actual de la sociedad, podríamos decir que, aunque nos sentimos satisfechos del predomino en España de la clase media, siempre existirá la división de ricos y pobres, aunque nos salvaguardemos con el hecho de que todos somos iguales y todos poseemos los mismo derechos, siguen existiendo sometedores y sometidos, ricos y pobres. Las posibilidades y oportunidades también surgen en función de la riqueza que se posea. No cabe duda de que, dependiendo de la del poder adquisitivo, se puede optar, o por el contrario prescindir de determinados aspectos.

 

Basil Bernstein, en una de sus obras, en la cual nos habla acerca del poder y el discurso pedagógico, nos plantea el hecho de cómo el éxito escolar diferencial esta regulado por la clase social. Del mismo modo, nos proyecta su consideración sobre la distribución de poder.

 

Es pues una oportunidad para ver con claridad uno de los aspectos más importantes del sistema educativo. La educación presenta una oportunidad de inversión rentable para la clase superior. Llegados al mercado laboral, las mejores condiciones posibles y los salarios mas altos, serán para aquellos que, desde su posición privilegiada, y con poder adquisitivo elevado, disfrutan de mas privilegios.

 

Gracias a encuestas y estadísticas de la EPA, podemos observar que la clase superior invierte bastante en educación, y alberga expectativas de que sus hijos consigan llegar a niveles superiores educativos, concretamente estudios universitarios.

 

Otro elemento clasificatorio, y de división social, es el de centros públicos y centros privados. Los centros privados ofrecen un éxito asegurado, y a costa de las mensualidades forjan su futuro, regalado en muchas ocasiones (por no decir en todas).

 

El sistema educativo, debe cumplir con un principio exclusivo, único, y sobretodo satisfactorio para esa clase media menos aventajada, se trata de poder gozar de un sistema educativo que garantice que todo el mundo puede disfrutar de las mismas condiciones, tanto en terreno educativo como laboral. La clase social, va actuar de una manera u otra, teniendo en cuenta los ingresos, los gastos y la perspectiva laboral.

 

Mientras la clase superior alberga en conseguir títulos superiores, y optar a cualquier futuro favorable, un individuo con un nivel salarial mínimo o medio, parte con una baraja de posibilidades mucho más reducida que el de clase superior. En ocasiones, esa baraja de oportunidades queda reducida a una sola carta, lo que dificulta la consecución de optar a estudios superiores.

 

La escuela, sobre la base de una igualdad de partida, afecta a todo el mundo, juzga a todos y otorga a cada uno un lugar dentro de las jerarquías escolares. La ideología presente en la cultura escolar enseña a los estudiantes a ver el fracaso como algo individual que resulta de su escasez de habilidad, desarrollando unos principios que priorizan las diferencias y divisiones en términos de rendimiento académico; el sistema de enseñanza se encarga de transformar las diferencias y desigualdades extraescolares en desigualdades reales de aprendizaje o de capital cultural.

 

La asimilación del principio de la igualdad de oportunidades por parte de los individuos del sistema escolar, asociado al de la promoción individual, es fundamental en relación con la reproducción y el mantenimiento social, a través de la justificación individualizada de los fracasos, los logros y las opciones escolar. Se trata de una orientación individualista, con un planteamiento basado en la igualdad formal, en la homogeneidad de las prácticas pedagógicas y en el tratamiento de los problemas escolares.

 

 

 

2.EL SISTEMA EDUCATIVO Y LA REPRODUCCIÓN DE DESIGUALDADES DE GÉNERO

En nuestra sociedad, existe un hecho constatado y reflejado claramente, que con el paso del tiempo aun persiste en nuestra cotidianidad. La distinción entre sexos y las diferencias establecidas entre ambas, han ocasionado una adquisición de roles, hoy por hoy poco acertada. La escuela ha respaldado las desigualdades de género, mediante un trato diferenciador, ya que las niñas son tratadas de una manera y los chicos de otra. Los estudios están orientados según el sexo, y la muestra esta en la clase de sociedad que tenemos en nuestro país.

Hasta hace poco, en el aula se determinaban y establecían valores que clasificaban las labores del niño y las labores de la niña. En un simple hecho como mostrar una ficha con la palabra MAMA y su correspondiente dibujo, el dibujo de la madre era el de una mujer con un niño en brazos. Por otro lado, la palabra PAPA venia acompañada de la figura de un hombre con una caja de herramientas o ejerciendo cualquier otra profesión. Este hecho verifica, que desde la propia escuela se han trasmitido, y en menor rango hoy se siguen transmitiendo, diferentes roles, que discriminan y clasifican.

Un hombre del Siglo xxi, es capaz de alimentar un bebe, de cambiarle los pañales, de hacer la comprar, ya no es una labor exclusiva de mujeres. Una mujer, hoy, puede ser una experta en bricolaje, o conducir una moto o un 4x4, al igual que jugar al fútbol o a las "luchas".

Parece absurdo pensar que, algo, aparentemente tan insignificante a primera vista desde el punto sociológico como un juguete, pueda contener tanta carga sexista como poseen. Si observamos un catalogo de juguetes, hallamos en primer lugar una clasificación de estos, "para niños" y "para niñas". Los juguetes de niños son coches de carreras, herramientas de carpinteros, motos... y los de las niñas son seta de maquillajes, vestidos de princesas, escobas, etc. Resulta curioso descubrir cuantos valores e están transmitiendo con un inocente juguete. Desde muy pequeños se les esta transmitiendo una determinada postura en la sociedad, y asumir un determinado rol.

La política de mercado influye considerablemente en la educación de los niños, se nos vende una educación sexista que, queramos asumir o no, también se halla en las escuelas. Es pues el momento de paliar estas desmesuradas condiciones desde la institución más importante en el entorno educativo, la escuela.

Las instituciones reflejan y reproducen valores, normas y sesgos vigentes en la sociedad en la que están inmersas, incluyendo las ideas y concepciones respecto a lo femenino y lo masculino por lo que el sistema educativo, y en este caso, el de formación profesional han interactuado con el mercado de trabajo fomentando la segmentación profesional, iniciada en el discurso escolar y cristalizada en las opciones vocacionales y presentado sus propias barreras internas para la participación femenina.

Las mujeres continúan asistiendo en menor proporción a la formación profesional pero los signos distintivos no están tanto en la participación sino en la repetición de la segmentación a doble vía: por niveles y especialidades. Las mujeres concurren mayoritariamente a los niveles más bajos ofertados y concentran su participación en las especialidades "tradicionalmente femeninas". La fuerza de los preconceptos, cada vez menos fundados, sobre la inadaptabilidad de las mujeres a los trabajos técnicos, de alto contenido tecnológico o en ramas tradicionalmente consideradas como "masculinas" ha sido una de las limitantes del trabajo femenino y ha condicionado la baja autoestima y la reticencia femenina respecto a las opciones técnicas.

 

 

3.LA REFORMA EDUCATIVA DEL PARTIDO POPULAR

A pesar de las criticas, oposiciones y enmiendas surgidas entorno de la reforma educativa del partido popular, y el malestar general ocasionado en la sociedad, el gobierno lleva a cabo un proyecto que, a pesar de ser censurado por la mayoría, reina en el sistema educativo de nuestro país.

La oposición, junto a asociaciones, organizaciones y sindicatos estudiantiles, ha presentado multitud de enmiendas, de las cuales no se han aprobado ninguna.

La Ley Orgánica de la Formación Profesional y de las Calificaciones ha creado un nuevo Sistema Nacional de Formación Profesional y Calificaciones, a partir del cual se elabora el Catálogo de Calificaciones Profesionales que se obtendrán mediante un nuevo sistema formativo.

El sistema debería ordenar las diferentes modalidades de la Formación Profesional (FP), la reglada, la ocupacional y la continua, esta última a cargo de la patronal y de determinados sindicatos, pero financiada con cuantiosos fondos públicos. Pero para todos los que se opusieron a la Ley (toda la oposición política a excepción de Coalición Canaria, y ocho Comunidades Autónomas), esta normativa ni ordena ni integra los tres subsistemas existentes, sino que promueve la disolución de lo que se imparte en los centros públicos.

Con la nueva ley las acreditaciones de las diferentes calificaciones profesionales podrán ser expedidas con efectos académicos, además de por las administraciones educativas, por empresas o sindicatos, sin ningún control externo. La normativa ya en vigor promueve la segregación de la FP inicial y reglada del sistema educativo público para integrarse en un gran negocio para las empresas y entidades subvencionadas con fondos públicos. Como consecuencia, los centros públicos de FP, ahora IES, tendrán que competir con otras entidades por el alumnado, que podrá formarse en empresas de forma gratuita merced a los fondos públicos, dinero de todos que también llegarán a los centros privados para que tengan las mismas dotaciones que los públicos.

De paso, se malogrará la tarea del profesorado actual con la incorporación de profesionales de la empresa y funcionarios de otros ámbitos. Empeorarán las infraestructuras públicas y, evidentemente, habrán menos puestos de trabajo para los funcionarios docentes. Ahora ya no se habla de centros públicos, sino de "centros sostenidos con fondos públicos", es decir, públicos y privados. Por otro lado, la jerarquización se acentúa y la dirección será libremente designada por la Administración. Finalmente, la ley evita considerar los riesgos laborales de la FP -en donde el alumnado hace prácticas en empresas-.

En esta tendencia de modernización y mejora, que se corresponde con las políticas de similar signo emprendidas en otros países de la Unión Europea, se inscribe decididamente la presente Ley, cuya finalidad es la creación de un Sistema Nacional de Formación Profesional y Cualificaciones que, en el ámbito de la competencia exclusiva atribuida al Estado por el artículo 149.1, con la cooperación de las Comunidades Autónomas dote de unidad, coherencia y eficacia a la planificación, ordenación y administración de esta realidad, con el fin de facilitar la integración de las distintas formas de certificación y acreditación de las competencias y de las cualificaciones profesionales.

El Sistema, inspirado en los principios de igualdad en el acceso a la formación profesional y de participación de los agentes sociales con los poderes públicos, ha de fomentar la formación a lo largo de la vida, integrando las distintas ofertas formativas e instrumentando el reconocimiento y la acreditación de las cualificaciones profesionales en el ámbito nacional, como mecanismo favorecedor de la homogeneización, en el ámbito europeo, de los niveles de formación y acreditación profesional.

Si el objetivo principal de la reforma Universitaria consiste en que la nueva ley sirva para modernizar la universidad, para mejorar su calidad, para acabar con la endogamia del profesorado o para aumentar la autonomía de las universidades, se podría decir que, nada ello resulta verídico. El respaldo a los centros privados es mas que observable en todo

Para garantizar la calidad de la enseñanza universitaria ya en el primer ciclo hay que abordar con valentía el delicado asunto del acceso a la universidad. Y esto exige atender a varios criterios a la vez: 1º Garantizar la igualdad de oportunidades de los estudiantes; 2ª Valorar objetivamente los méritos; y 3ª Corregir las desigualdades entre universidades .

Para el PSOE, la ley "no se adapta" al modelo de enseñanza de la Unión Europea ni "a la era digital"; no plantea un modelo educativo "de acuerdo a las necesidades del mercado laboral" ni "aumenta la dotación para becas"."Tampoco acaba con los centros privados que no imparten una educación de calidad", "es muy poco rigurosa con las privadas": sólo el 25% del profesorado se somete a una evaluación para su admisión. Por otro lado, el Ministerio equipara la importancia de los centros privados en la Enseñanza española con la de los públicos.

Si realmente existe un perjudicado directo de todo esta maraña, es el estudiante. Desde el Sindicato de Estudiantes se lanzan opiniones y criticas a cerca de la Ley de Calidad. Los estudiantes exponen que lo que se pretende es reducir la masificación de la Universidad para convertirla en una "institución elitista" y beneficiar a las universidades privadas. Para el sindicato, la Ley de Calidad se resume, y así se lo transmiten a los estudiantes en sus comunicados, en los siguientes puntos:

*Acceso universidad
- Endurecerlo, imponiendo una doble selectividad.

*Ante el fracaso escolar:
- Aumento de más de un 100% en los contenidos de las asignaturas.
- Modificar la LOGSE para establecer tres itinerarios con el objetivo de segregarnos educativa y socialmente desde los 14 años.
- Un itinerario-basura' que nos dará una bajísima cualificación y un título devaluado, que sólo nos permitirá acceder a los puestos de trabajo peor remunerados.

*Ante los problemas de convivencia en los centros:
- Modificación de la carta de derechos y deberes de los estudiantes con el fin de recortar aún más nuestros derechos y reprimirnos más.
- En los nuevos centros de FP, directores nombrados a dedo por la Administración sin ninguna participación de la comunidad educativa.

*Ante las necesidades de la enseñanza pública:
- Modificar la LODE para aumentar las subvenciones a los empresarios de la privada-concertada.
- Dar más poder a los directores y fomentar que los centros públicos tengan que sacar sus recursos económicos compitiendo entre sí. Esto dará lugar más aún a la existencia de institutos de primera y segunda categoría.

El derecho a la Educación, artículo presente en nuestra Constitución, se nos otorga a todos con el fin de alcanzar el pleno desarrollo de la personalidad humana en el respeto a los principios democráticos de convivencia y a los derechos y libertades fundamentales, tiene en la formación profesional una vertiente de significación individual y social creciente. En esta misma línea y dentro de los principios rectores de la política social y económica, la Constitución, en su artículo 40, exige de los poderes públicos el fomento de la formación y readaptación profesionales, instrumentos ambos de esencial importancia para hacer realidad el derecho al trabajo, la libre elección de profesión u oficio o la promoción a través del trabajo.

 

 

4.EDUCACIÓN Y TRABAJO DESDE LA SOCIOLOGÍA DE LA EDUCACIÓN

Existe una relación latente entre educación y trabajo. Cuando hablamos de una tasa de actividad mayor, nos estamos refiriendo seguidamente, a una mayor tasa de ocupación, y por tanto menos tasa de desempleo.

Respecto a las encuestas realizadas mediante la de Calidad de vida en el trabajo, destacamos que la tasa de actividad va desde el 18´03% en estudios primarios no finalizados, 40´69% en estudios primarios concluidos, 60´69% en estudios secundarios y el 77% en estudios terciarios. Del mismo modo, señalamos que la tasa de ocupación va desde el 14´30% estudios primarios no finalizados, 34% de estudios primarios finalizados, 48´52% en estudios secundarios y 65´35% en estudios terciarios.

En cuanto a los analfabetos, nos hallamos ante una tasa de actividad del 8´49%, los ocupados corresponden al 6´57%, el porcentaje de parados es de 22´62%, frente a la media de toda la población que presenta un índice de 53¨29% en actividad, 47´70 los ocupados y el 10´50 %en paro.

Por lo que respecta el ámbito educativo femenino, las mujeres universitarias presentan un ana tasa de ocupación del 16´59% en educación primaria, mientras que las del 1º y 2º el índice es de67´76%, y las mujeres en tercer ciclo 87´50%.

En cuanto al ámbito laboral, la situación de las mujeres ha experimentado importantes cambios, sin embargo continúa determinada por la presencia de factores de discriminación directa e indirecta, tanto en el acceso al empleo y a la promoción, como en los procesos de formación y en las condiciones de trabajo.

Los 90 agregan el fenómeno de la globalización que ha producido nuevas oportunidades y nuevas debilidades. Se ha ido, por tanto, evolucionando desde un enfoque que hacía hincapié en las necesidades, especialmente de las mujeres pobres, hacia el criterio de un desarrollo para todos desde la perspectiva de los derechos humanos y, por ende, las mujeres han dejado de ser beneficiarias pasivas de las políticas de desarrollo para ser reconocidas como participantes activas con derecho a acceder en condiciones de igualdad a sus beneficios.

En los últimos años, la revolución tecnológica y científica y su impacto en el mundo del trabajo así como las transformaciones en la administración, gestión e institucionalidad de la formación afectaron estos avances pero también han impulsado una reconceptualización de las políticas y estrategias de género de la formación

La situación de las mujeres en el mercado laboral ha experimentado importantes cambios, sin embargo continúa determinada por la presencia de factores de discriminación directa e indirecta, tanto en el acceso al empleo y a la promoción, como en los procesos de formación y en las condiciones de trabajo.

Desde 1977 se inicia un proceso de destrucción de puestos de trabajo. Entre ese año y 1987 la tasa de desempleo pasó del 5,3% de la población activa al 20,5%, para situarse en 1993 en el 16%. Pero el desempleo no se distribuye de forma homogénea. Así la tasa de paro juvenil es la más alta de todos los grupos de edad, y la tasa de paro femenino siempre es superior a la de los hombres. En 1993 las mujeres representaron el 47% del total de personas paradas y sólo un tercio de la población activa; mientras que la tasa de paro masculina era la misma que en 1984, la femenina había crecido seis puntos. El desempleo afecta particularmente a las mujeres más jóvenes.

En los últimos años se han producido cambios significativos de la mujer con relación al mercado de trabajo, no obstante persisten importantes discriminaciones y desigualdades entre hombres y mujeres: menores tasas de actividad, feminización de la inestabilidad laboral, del desempleo y de la exclusión social.

La protección social sigue manteniendo importantes déficits (nivel de la cobertura al desempleo, cuantía de las prestaciones mínimas, infraestructuras y servicios sociales de atención a la infancia y a la dependencia) que repercuten principalmente sobre las mujeres.

Con respecto al salario, se dan importantes discriminaciones, llegando a percibir hasta un cuarenta por ciento menos que los hombres en ciertos sectores y profesiones.

 

Autoevaluación: Sobresaliente