Una vez en Europa (1983):
Las cinco
historias de amor incluidas en Una vez en Europa son un alegato contra la
destrucción de la vida rural. John Berger -«un escritor sin rival en la
literatura contemporánea en lengua inglesa», según Susan Sontag- refleja en
ellas su modo de entender la realidad. Como él mismo reconoce, «tal vez mi
aversión por el poder político, sea cual sea su forma, demuestra que soy un mal
marxista. Intuitivamente siempre estoy al lado de aquellos que viven dominados
por ese poder». Como antes de Puerca tierra, destaca aquí ese «realismo limpio»
de John Berger, obsesionado por la claridad de una expresión que surge ante
nosotros como una poderosa llamada de atención sobre el divorcio entre el
hombre y la tierra.