Linux es en realidad una parte muy pequeña de algo mucho más grande que es el proyecto GNU. Este consiste en la intercomunicación de toda una comunidad de personas a través de intenet, las cuales intercambian conocimientos y programas.
El proyecto fue ideado por un tal Richard Stallman, quien acabó escaldado por como las companias de software guardan el código fuente de sus programas informáticos como si fuera un secreto de estado. Por ello se le ocurrio montar una asociación que defendiera el software libre, es decir que disponga del código fuente para todo el mundo. Esta asociación es la Free Software Foundation (FSF).
Todo aquel que disponga de un programa hecho por él mismo y quiera que este disponible para todo el mundo, puede darle una licencia GPL, la cual permite su uso por todo el mundo con la única limitación de que se respete la procedencia del programa a su autor y no se lo apropie nadie indebidadmente.
Esto dio lugar a un montón de programas distribuidos por internet por todo el mundo y a una gran confusión porque se debian ir recogiendo los programas desde distintos sitios y después ir haciendolos funcionar conjuntamente. Es por esto que aparecieron las distribuciones, las cuales recogen los programas más usados y los compilan en unos pocos CD's para los usuarios que esten interesados en usarlas.
La distribución por antonomasia se llama Debian, y es la que nosotros utilizaremos. No esta recogida por ninguna empresa sino que son los propios internautas los que se encargan de crear los programas y mantenerlos.
Puede bajarse directamente desde internet sin otro coste que el de conexión y se usa incluso en lugares donde se invierten grandes sumas de dinero en investigación como la NASA. ¿Por qué una empresa que dispone de tanto capital usa este sistema operativo gratuito con máquinas tan caras como satelites o sondas espaciales? Las razones son su robustez y su estabilidad: una sonda espacial no puede permitirse el lujo de que a medio camino de Marte le aparezca una pantalla azul al controlador de vuelo de Houston.
Esto nos lleva a la conclusión de que si algo es tan bueno y tan estable como para usarse en la NASA y en el CERN, tanto lo sera para empresas cuyos requerimientos no son tan críticos como con la investigación. Y si encima es mucho más barato, por no decir gratuito, ¿a que espera la gente para utilizarlo?
La palabra clave para responder a esta pregunta es PUBLICIDAD, Linux no la tiene y las empresas con software propietario no se la van a dar, y esto es lo que nosotros pretendemos cambiar.