RAZA:

Como su nombre indica, Francia es la región de procedencia del Bulldog francés. La primera fecha que hace referencia a la cría del primer ejemplar conocido es 1880. Muchos expertos caninos creen que desciende de diferentes cruces de importantes especies muy antiguas tales como los Mastiffs, los Molosoides del Epirus o de los Molosos del Imperio romano; estos últimos, a su vez, parientes del Bulldog inglés.

En un principio era el animal de compañía de los trabajadores del mercado central de París, carniceros y chóferes. Pero cuando la alta sociedad francesa descubrió sus movimientos sofisticados, comenzó a adquirirla, hasta convertirla en una raza completamente relacionada con la clase adinerada, por lo que costaba mucho conseguir un ejemplar. Su fama como mascota de clase y de artistas fomentó su expansión a diferentes países fronterizos. El primer estándar de la raza es de 1898, que posteriormente fue modificado en tres ocasiones: en 1931, en 1932 y en 1948.

RASGOS FÍSICOS:                                                                                                                                                                      

Las características físicas de este animal de compañía son muy robustas, lo que crea, para muchos, su aspecto atemorizante.Se trata de un animal con una musculatura muy potente, en comparación con su estatura, ya que se trata de una raza de talla pequeña. Presenta una distribución corporal muy compacta en todas sus proporciones. Su musculatura es fuerte, aunque su peso se debe mantener entre los 8 y 14 kilos.

Su cabeza es fuerte, ancha, cuadrada y se completa con unos pliegues y arrugas casi simétricos. Desde la zona del cráneo, descienden unos arcos muy prominentes hasta la región de las cejas, que se separan por un pequeño surco, por eso da la sensación de estar constantemente furioso. Es una raza con una nariz muy chata, ancha, respingona y corta, dejando al descubierto las fosas nasales, ligeramente inclinadas hacia atrás.

Su hocico también es corto y presenta pliegues a ambos lados, que caen simétricamente sobre los labios superiores. Las mandíbulas de este can son muy potentes. Se muestran anchas y cuadradas, pero la parte inferior presenta una ancha curva, hasta terminar delante de la mandíbula superior, para que así todos sus dientes se mantengan perfectamente encajados y nunca quedando los incisivos superiores por detrás de los superiores. 

 El Bulldog francés tiene un aspecto gruñón a simple vista, pero estamos hablando de una raza sociable, juguetona, entusiasta y vivaz.                   

                                                          

CUIDADOS:

Las atenciones que hay que prestar al Bulldog francés no son muy específicas, excepto por sus arrugas de la cara. En esta zona, conviene aplicarle una crema especial o vaselina diariamente y después de cada baño, para evitar que se le irrite la piel y se produzcan heridas por el roce, la sudoración y la sequedad. Su manto requiere un cepillado diario y se aconseja frotarlo con una toalla rizada para que tenga más brillo.

PROBLEMAS:

Esta raza tolera muy mal el calor y algunos pueden tener problemas respiratorios, que se manifestarán, sobre todo, por la noche en forma de ronquidos. Debido a su constitución, tiende a engordar muy rápidamente, por eso hay que tener cuidado a la hora de medir sus dosis diarias de alimento. Se recomienda proporcionarle de 400 a 700 grs. de pienso seco cada día, según el peso del animal.