Para contestar a esta pregunta nuestra única guía será la Biblia, aunque, eso sí, intentado leer entre líneas para poder hallar una respuesta satisfactoria. La primera incursión bíblica será en I Crónicas 3 donde veremos que Salomón no era ni mucho menos el primogénito de David. En esa época ya habían muerto los tres hijos mayores de David y el heredero natural (legítimo) era el cuarto: Adonías. Era tan natural su elección como sucesor de David en el trono que ya lo estaba celebrando antes de que David muriese. Como leemos en I Reyes 1. David ya estaba muy mayor y enfermo (a juzgar por los síntomas podía tratarse de la enfermedad de Andersen) y no se encontraba en condiciones de imponer su voluntad a nadie. Nos cuenta la Biblia que la corte repartía sus preferencias entre Adonías, el heredero legítimo, y Salomón, el hijo de Betsabé. A Adonías le secundaban Joab (y con él el ejército) y Abiatar, el último sacerdote de la casa de Eli. Eran estos partidarios ya mayores, su poder declinaba, y representaban el sector tradicional de la corte de David. En cambio a Salomón lo apoyaban los jóvenes renovadores como Banayas, capitán de la guardia del rey; Sadoc, sacerdote más joven que Abiatar y Natán, jefe del grupo profético.
Al parecer cuando Adonías, ante la inminente muerte de su padre David, decide celebrar un banquete donde reúne a todos sus partidarios está convencido de que pronto será rey. Natán enterado de este banquete y sabiendo que no tenía las simpatías de Adonías corre a hablar con Betsabé. Los dos saben que David ya no tiene pleno dominio de su voluntad y, aprovechando que los partidarios de Adonías están en el banquete y no pueden evitar ninguna manipulación, Betsabé va a hablar con David. Así con el apoyo de Natán le resulta muy fácil convencer al rey senil para que proclame inmediatamente rey a Salomón. Así Salomón fue ungido rey con todos los ritos y atavíos necesarios incluyendo el paseo con la mula regia. En su aclamación iba precedido por la guardia real. Cuando el pueblo vio que Salomón era el nuevo rey lo aclamó como tal y al llegar el clamor al banquete de Adonías y darse cuenta los invitados de lo que estaba sucediendo huyeron todos temiendo que el rey los mandase matar (lo cual hizo posteriormente para asegurar la estabilidad de su trono). Ante los hechos consumados Adonías no pudo hacer nada y no tuvo más remedio que suplicar a Salomón por su vida y aunque éste en un principio se la perdonó acabará matándole ya que era su principal competidor por el trono.
Así pues queda claro que Salomón no era el heredero legítimo ya que era el primogénito el que debía ocupar el trono o, en su defecto, el hijo de mayor edad. Por ley consuetudinaria éste era Adonías. No está claro hasta qué punto podía el rey designar a su heredero ignorando las costumbres del pueblo, pero desde luego David no estaba en condiciones de ungir nuevos reyes. En cuanto a la legalidad de Salomón esta queda totalmente probada en cuanto se hace con el trono ya que sólo se puede ser rey por la gracia de Dios y Dios es ley. Si Dios permite que Salomón sea rey ¿quién puede decir nada en contra?
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