Mitos y falsas creencias
" El hombre que maltrata es un loco o un enfermo”: Si un hombre que maltrata fuese un loco o estuviera enfermo ejercería su violencia de forma indiscriminada sobre cualquier persona y no únicamente sobre la mujer.
"Si una mujer maltratada continua con el maltratador, es culpa suya por seguir viviendo con ese hombre": Este falso mito responsabiliza a la mujer de su situación y la culpabiliza. Las mujeres que padecen violencia se encuentran en una situación de debilidad psicológica y con escasa autoestima. El estado confuso y de incertidumbre a los que le somete el agresor fractura sus defensas sumergiéndolas en un estado de indefensión. Muchas mujeres no tienen donde ir, ni creen tener salida.
"El maltrato a mujeres solamente ocurre en familias con pocos recursos económicos": No es cierto. Este fenómeno se da en todas las clases sociales y económicas. Las mujeres que sufren violencia y pertenecen a clases sociales medias o altas recurren a los Servicios Públicos en menos ocasiones, lo que hace más difícil la estimación de su frecuencia.
"Maltratan porque pierden el control": Los maltratadores generalmente, expresan su violencia donde tienen el poder y la seguridad de que nada malo les puede pasar.
"Los hombres maltratadores agreden porque ellos también han sufrido malos tratos en su infancia": Esta afirmación no se puede generalizar, pues existen estudios de hombres no violentos con antecedentes de violencia familiar.
"Cuando las mujeres dicen No quieren decir SI": Actualmente muchos hombres siguen creyendo que las mujeres no tienen la capacidad suficiente para expresar nuestros deseos sexuales. Ante esta incapacidad que algunos hombres nos atribuyen creen que nos tienen que forzar y obligar para lograr lo que ambos, en teoría, deseamos. Cuando una mujer dice NO, no quiere.
"La violencia dentro de casa es un asunto de familia y no debe salir fuera": Este argumento es al que apela un hombre violento para imponer su autoridad, su poder y mantener el control. La violencia es un problema de todos y no solo un problema de puertas para adentro.
"En el caso de tener hijas e hijos es mejor aguantar": Las hijas y los hijos son testigos directos de las agresiones que sufre su madre. Las repercusiones que tiene sobre ellas y ellos el maltrato pueden conducir a trastornos conductuales, de salud y de aprendizaje.
"Los hombres violentos son los adictos a las drogas, el alcohol, los parados, con estrés en su trabajo... son violentos como efecto de su situación personal": No todos los parados, alcohólicos, etc. son violentos. Si todos ellos fuesen violentos fuera de su ámbito familiar también lo serían con el jefe, con el empleado del INEM cuando se encuentren en desempleo, con el camarero, etc. Es curioso como prácticamente todos los hombres violentos únicamente lo son en su núcleo familiar.
"Siempre se exagera cuando se habla de violencia contra las mujeres": La violencia contra las mujeres es la mayor causa de lesiones a mujeres por encima de accidentes de tráfico, asaltos, violencia callejera, etc.
"Los hombres no pueden evitarlo, la violencia es parte de la naturaleza del hombre": La violencia masculina no surge de los genes, sino de la perpetuación de un modelo de masculinidad que permite, incluso incita, a los hombres a ser agresivos.
"La violencia de género es violencia en la pareja": No sólo puede sufrirse violencia de género en la pareja. “Una de cada tres mujeres en el planeta ha sufrido abusos en algún momento de su vida a manos de agentes del Estado, miembros de su propia familia o conocidos” (Amnistía Internacional).
"Es imposible violar a una mujer en contra de su voluntad": En el delito de la violación parece que socialmente se le exige a la mujer víctima una especie de certificado de haberse defendido lo que no se pide en otros delitos como pueden ser robos u otro tipo de agresiones.