PELICULAS   RECOMENDADAS    PARA   NIÑOS

 

                    THE GRINCH

 

 

Grinch, una especie de ogro verde, ha vivido solo en la cima de una montaña a las afueras de Who-ville durante años. La soledad no le molesta, pero hay una cosa que le destroza la paciencia: los villancicos que la gente del pueblo entona en Navidad; por ello, decide robar los regalos que Santa Claus deje en todos los hogares de Who-ville en Nochebuena.

 En el pueblo de Villaquién todos celebran la Navidad menos el Grinch, un ser gruñón y peludo que vive en lo alto de la montaña y cuya única compañía es un perro. Una dulce niña intentará averigüar por qué el Grinch detesta las fiestas navideñas. La adaptación a la gran pantalla de un popular cuento de navidad americano fue todo un taquillazo que puso esta comedia en los primeros puestos de las películas americanas más vistas de la historia. Como en el resto del mundo el relato no es tan conocido, el film no se estrenó en Navidad y -todo hay que decirlo- Jim Carrey no provoca tanto entusiasmo, su éxito fuera de Norteamérica fue mucho menor. Pese a ello, los imaginativos decorados y el sentimiento navideño harán las delicias de los más pequeños. (Pablo Kurt: FILMAFFINITY)
 

 

 

 

 

 

 

BAD SANTA

    Fred Claus ha vivido toda su vida a la sombra de su hermano pequeño Santa Claus. Aunque siempre trató de ser como él, nunca pudo igualar al ejemplar Nicolás “Santa” Claus. Nicolás creció y llegó a ser un modelo de generosidad.

Por el contrario, Fred no ha tenido ni demasiada suerte ni demasiado dinero. Un día, Nicolás quiere ayudar a su hermano, pero bajo la condición de que vaya al Polo Norte y gane el dinero que necesita trabajando en la fábrica de juguetes.

Sin embargo, Fred está muy lejos de tener las cualidades de los duendes que trabajan allí. Las Navidades ya están muy próximas y es muy posible que Fred ponga en peligro la celebración más alegre de todo el año.

 

 

 

 

 

  

 

CHRISTMAS STORY

    Unos días antes de navidad, tuve la fortuna de compartir con la familia un momento cinematográfico. Una noche, nos dispusimos a ver la película que una prima segunda le acababa de regalar a mi tío: A Christmas Story. Ésta presumía ser un clásico total de los 80s. Al parecer, fue un éxito rotundo, un filme memorable para la eternidad… es más… casi una película de culto. 

Así pues… bajo tanta promesa, vimos la película, que tardamos un buen rato en realmente disfrutar. De hecho, admito que no fue hasta el final que realmente comencé a comprender el sentido de la historia.

El resumen es: Ralphie es un niño de clase media promedio en estados unidos, en los años 40s. Su más grande deseo es tener un rifle de juguete que es la sensación. Por supuesto, tiene una familia -igual que el- promedio clase media americana, con papá, mamá y hermano menor. 

Así, la historia gira entorno a los deseos de Ralphie y las situaciones cotidianas que rodean a la familia.

Ciertamente, el sabor de boca que deja la película es muy particular y placentero. Tiene algunos detalles muy lindos, y sobretodo, es loable que sea una historia de navidad que no hable de lo mismo… es simplemente una historia, que podría pasar en cualquier lado.

 

 

           

  

  

                THE POLAR EXPRESS

 Un niño está acostado, despierto en su habitación, en una nevada Nochebuena, excitado y alerta. Respirando silenciosamente. Casi sin moverse. Esperando. Está atento a ver si oye un sonido que teme que podría no oír nunca, el tintineo de las campanillas del trineo de Santa Claus.

 Faltan cinco minutos para la medianoche. De repente, un atronador estruendo sobresalta al muchacho. Al quitar el vaho de la ventana ve algo in-creíble, un reluciente tren negro frena estruendosamente justo delante de su casa, el vapor de su potente motor silbando a través del cielo nocturno y de los copos de nieve que caen suavemente.

 El muchacho sale corriendo, vestido sólo con un pijama y unas zapatillas, y es recibido por el revisor del tren que parece estar esperándole. "Bueno, ¿vienes?", pregunta el revisor. "¿Adónde?" "Al Polo Norte, por supuesto. ¡Éste es el Polar Express!"