UNIVERSIDAD DE VALENCIA
FACULTAD DE MEDICINA
LA AUTOMEDICACIÓN
José Eloy Oller Rodríguez
Valencia
Mayo de 2006
Me gustaría dedicar este trabajo a Rosa Blanco (Sor Otilia), por haberme enseñado esos valores que tanto me han ayudado para no perder el norte en mi camino, y haber sido para mí un ejemplo de grandeza a través de tu humildad. Y porque, aunque te fuiste, tu recuerdo me acompaña.
Y también quiero dedicarte este trabajo a ti, mi abuelo Eloy, porque dedicaste tu vida a ayudar a los enfermos, haciendo el bien de corazón y porque tu ejemplo fue clave para que descubriese mi verdadera vocación: la medicina. Mi gran aspiración y meta será poder parecerme a ti, como médico y como persona. Siempre estarás conmigo, porque nunca me dejaste.
“Se entiende por Medicina toda aquella actividad (individual o social) encaminada a combatir la enfermedad y que existe desde los orígenes mismos de la humanidad.”
Marvin Harris
Agradecimientos
Quisiera dar las gracias a mis padres, Eugenio José y María Cristina, por haber sido (y seguir siendo) luz en mi vida, y a mi hermana María Cristina, que ha sido el mayor regalo que he recibido.
ÍNDICE SINTÉTICO:
6. Consecuencias sociales de la automedicación
7. Riesgos de la automedicación
8.1. Información
8.2. Consejo terapéutico
8.3. Educación
11. Procedencia de las ilustraciones
La automedicación es un fenómeno cuya presencia es innegable en nuestra sociedad. Este es un hecho que conlleva diversas ventajas sociales y de organización sanitaria; pero a causa de la falta de control por parte de las instituciones sanitarias, están aflorando una serie de peligros y problemas para la salud de la población, como la aparición de resistencia a algunos medicamentos.
La solución al conflicto gira en torno a la educación sanitaria de la población y un cambio de actitud de los profesionales sanitarios.
Automedicación, médicos, antiinflamatorios, consumo, medicamentos, farmacia.
Se trata de un fenómeno al que casi nadie escapa, nadie es ajeno a él: La automedicación. Ahora bien, ¿es un problema menor, o se trata de una grave amenaza para la salud pública?
La OMS * en su estrategia “Salud para todos en el año 2000” considera los autocuidados como uno de los principales ejes para la promoción de la salud. el término “autocuidados” incluye automedicación, autotratamiento y primeros auxilios.
Las medidas de autocuidados más frecuentes utilizadas son las no farmacológicas, pero la que más interés ha despertado, por sus consecuencias económicas y potenciales efectos perjudiciales, es la automedicación, entendida como la toma de medicamentos sin intervención del médico.
Contrariamente a esta visión de la OMS, la automedicación tiene para buena parte de la población y para la mayoría de los médicos, connotaciones negativas. aún así, diversos estudios realizados en países tan distintos como España, Sudáfrica o EEUU cifran entre el 40% y el 90% el número de episodios enfermizos tratados mediante automedicación1,2.
A lo largo de la historia de la Humanidad, el autocuidado, es decir, el propio tratamiento de los signos y síntomas de las enfermedad que las personas padecen, ha sido la forma más utilizada para el mantenimiento de la salud. El ámbito familiar y/o tribal ha sido la fuente de conocimiento de las técnicas o remedios existentes en cada entorno cultural, traspasando verbalmente dichos conocimientos a las sucesivas generaciones. Desde que existe constancia escrita, siempre ha existido un «experto» que acumulaba las habilidades y técnicas de sanar, al que se recurría cuando el propio autocuidado no era suficiente para restablecer la salud.
Hoy en día, en que afortunadamente vivimos en un tiempo y en una sociedad con una atención sanitaria desarrollada, con medicamentos y técnicas quirúrgicas eficaces, necesitamos comprender que el autocuidado sigue siendo necesario, tanto para el manejo de enfermedades agudas no graves, pero muy frecuentes, como para la prevención (en forma de hábitos de vida saludables) de las enfermedades que hoy en día son la causa principal de enfermedad y muerte (problemas cardiovasculares y cáncer).
Durante mucho tiempo, los médicos han pensado que todo lo que afecta a la salud y a la enfermedad de las personas les pertenecía por completo. Habitualmente ordenaban en tono imperativo lo que el paciente debía hacer: medicamentos, prohibiciones, etc.; deseaban controlar en todo momento las decisiones que afectaban a la salud y a la enfermedad de sus pacientes. Este es un modelo de relación médico-paciente en el que la capacidad de autonomía y de decisión del propio enfermo es anulada, bajo la excusa de una supuesta incapacidad para opinar o tomar las decisiones que afecten a su propia salud y enfermedad3.
Lamentablemente, esta actitud persiste todavía en muchos médicos. Con este planteamiento, tomar un medicamento por propia iniciativa para buscar el alivio de una enfermedad o de un síntoma, es calificado de erróneo y peligroso para la salud del individuo.
Mientras tanto, en la inmensa mayoría de los hogares, una gran parte de las enfermedades que aparecen en la vida de las personas, son manejadas, al menos inicialmente, con alguna de las técnicas o medicamentos que la propia familia conoce o tiene a su alcance para aliviar dichos problemas.
La AUTOMEDICACIÓN se ha definido de forma clásica como «el consumo de medicamentos, hierbas y remedios caseros por propia iniciativa o por consejo de otra persona, sin consultar al médico». El paciente ha aprendido su decisión en un ámbito más o menos próximo: familia, amigos o vecinos, farmacéutico, la reutilización de la receta de un médico o la sugerencia de un anuncio. Hoy en día, la automedicación debería ser entendida como «la voluntad y la capacidad de las personas-pacientes para participar de manera inteligente y autónoma (es decir, informada) en las decisiones y en la gestión de las actividades preventivas, diagnósticas y terapéuticas que les atañen»4,5.
La automedicación constituye un hecho cotidiano y habitual en la mayoría de los hogares españoles. La utilización por voluntad propia de medicamentos conocidos o prescritos anteriormente por un médico, supone un acto sanitario que puede ocasionar perjuicios o beneficios al paciente que los ingiere.