Conclusión
He de decir, antes que nada, que, debido a la poca información
que había sobre el autor (no existe ninguna biografía), y que
la mayoría de sus obras las tienes que comprar para poder leerlas,
mi opinión crítica se puede ver bastante afectada, por lo que
pido disculpas si cometo algún error. Aunque por otra parte, creo que
los datos que poseo son suficientes para dar una primera impresión,
que presento seguidamente.
Glenn Kurtz es un autor que destaca, sobre todo, con sus relatos
de ficción. Posee una redacción capaz de cautivar con unas pocas
líneas y, las pocas historias que he podido leer, posen una gran profundidad
y sentimiento. Hecho que se transmite al lector empapándolo del mismo
y, casi, poniéndolo en el lugar del personaje.
Por contrapartida, cuando se leen bastantes artículos
suyos (lo que más abunda por Internet), se puede apreciar la variedad
de temas que ofrece. Igual te habla de las ventajas de que la música
se pueda digitalizar, como te comenta los últimos videojuegos on-line.
Pero, fijándote un poco te das cuenta de que todo se resume en un remilgo,
en una pataleta tonta, quejándose por lo desaprovechado que está
Internet y por el mal uso que les dan los que realmente controla el “ciberespacio”,
sin presentar ningún tipo de solución práctica.
De todas formas, a parte de sus “manifiestos revolucionarios”
en pro de la libertad digital (que me recuerdan la cruzada de un maestro de
hipertextos contra una multinacional…), es un escritor original, con textos
fluidos e interesantes al que recomendaría a cualquier amante de la
buena lectura.