Realismo y fantasía
se unen en este Cuento de Navidad, publicado en 1843, para condenar la
avaricia y ensalzar las más sencillas virtudes hogareñas.
El ambiente creado por Dickens en esta obra, está lleno de una fría
claridad y de un humanismo arrollador, que nos hace juzgar este libro como
uno de los más bellos.
En vísperas
de Navidad, un cruel patrón y despiadado hombre de negocios londinense,
conocido como Ebenezer Scrooge, recibe la visita de su socio Jacob Marley,
muerto hace siete años.
Este espectro narra a su
antiguo socio la condena a la que se ve sometido y le anuncia la llegada
de tres espíritus que le proporcionarán una nueva oportunidad
para cambiar su egoísta actitud y poder escapar del destino tan
amargo que le espera, una vez muerto.
El primero de los tres espíritus
acompañó a Scrooge a un paseo por la infancia del viejo avaro,
la cual ya dejaba entrever la usura que actualmente le caracterizaba.
El segundo de los espíritus
viajó con Scrooge por los hogares de sus más allegados,
como su honrado escribiente y su alegre sobrino. Sendos afectados
por la codicia del frío patrón.
El tercero de los espíritus
condujo a Scrooge al día de su desamparada muerte.