LORENA NAVARRO SANZ
FILOLOGÍA INGLESA
TEATRO INGLES
SIGLOS XIX Y XX
GRUPO A
TRABAJO SOBRE LA EVOLUCIÓN
DE HAROLD PINTER
En este trabajo vamos a hablar sobre Harold Pinter, sobre sus obras; en concreto sobre le evolución que se puede observar entre todas ellas. Las hemos en las que he hemos hecho hincapié para realizar este trabajo son: Party Time (de 1991), The Collection (de 1961) y The Dumb Waiter (de 1960). Harold Pinter siempre ha sido un provocador y agresivo, estas podrían ser unas de las causas de que en la mayoría de sus obras se desencadene algún enfrentamiento o se este pensando en ello. Él en su teatro político sabe que la potencia de sus obras radica antes que nada en su brillantez poética. Él respecto de sus obras, afirma que “conocer el final de la obra antes de escribir el principio es una gran trampa en la escritura de obras propiamente dichas. Como podemos apreciar en las obras, la intención de Harold es dejar que los personajes vivan, y según él, el autor es el que debe seguir a los personajes.
Las obras de Harold Pinter siguen siendo sutiles, misteriosas y evasivas, lo que obliga a una implicación más activa del lector, esto se refiere a las obras de Harold Pinter posteriores a los 80.
En la trayectoria de Harold Pinter se aprecia un gran cambio en la evolución de sus obras a partir de los 80. En sus textos anteriores a los años 80, que en nuestro caso se corresponden con “The Collection” y “The Dumb Waiter”, Harold Pinter nos presenta en primer término la lucha de los individuos por el poder, nos muestra las sutiles, pero no menos brutales, relaciones de poder que se establecen en pequeños universos cerrados en los que el lector experimenta una violencia latente tan etérea como insoportable. Éstas dos obras mencionadas anteriormente reflejan aspectos que todavía hoy tienen mucho que ver con la realidad, pero supuestamente, Pinter las escribió para reflejar la situación en la que se encontraba la sociedad en ese mismo momento.
Pero Pinter a partir de los 80 lo único que hace es dar el paso de los ámbitos privados a los públicos; es decir en las dos obras realizadas antes de los 80 se llevan a cabo en lugares privados, mientras que en la posterior ya se observa un cambio. Pero el paso definitivo de Pinter fue ocuparse del uso que el poder hace del lenguaje con la intención de disfrazar y ocultar acciones y mecanismos inconfesables, “incluso los más espantosos crímenes”.
Una de los aspectos que podemos apreciar en las obras de Pinter son las pausas, los silencios y las medias palabras, casi siempre más expresivas que las propias palabras. Éste es el aspecto que podemos apreciar al final de la obra “Party Time”, cuando el marido le pregunta a su mujer si le ha sido infiel, y ella responde, pero no mediante palabras. Otra de las constantes de su teatro que Pinter desplaza de lo privado a lo público es la relación de los personajes con el pasado y la memoria, siempre tan subjetiva en sus dramas, plantea ahora la necesidad de adquirir la memoria colectiva de un pasado histórico que sigue actuando en el presente.
En la obra posterior a los 80 “Party Time” asistimos a u baile de la alta sociedad bien pensante mientras poco a poco atisbamos en sus medidas palabras que algo terrible está pasando ahí fuera. En estos textos siempre hay algo que se nos oculta, siempre se “enfoca” a otro sitio, no hay casi nada explícito; nunca nos facilita Pinter un asidero seguro desde el que interpretar lo que sucede.
Sus obras, enigmáticas y originales, han sido descritas como “comedias de amenaza”. En una obra típica suya, los personajes intentan, y casi siempre fracasan, comunicarse para reaccionar frente a una invasión o un intento de invasión en sus estrechas vidas. Su diálogo refleja las dificultades de la comunicación y explora los diferentes niveles de significación que producen las pausas y el silencio.
De las tres obras en las que hemos hecho hincapié sólo una se corresponde con la evolución de Pinter, posterior a los años 80, “Party Time”, es en esta obra en la que podemos apreciar una clara diferencia respecto de las otras dos correspondientes al periodo anterior de los 80. Como hemos dicho anteriormente, Pinter pasa de reflejar aspectos privados a aspectos públicos. Esto es lo que se aprecia claramente. En la obra “Party Time” nos hemos podido dar cuenta que los actores, en concreto el autor, habla sobre tema relacionados con el exterior; es decir, los actores se encuentran en una fiesta pero no hablan sobre sus temas personales sino que hacen hincapié en temas relacionados con la sociedad, con mejorar la situación de vida, etc. En cambio, en las otras dos obras leídas por nosotros, “The Dumb Waiter” y “The Collection”, el autor también refleja las preocupaciones de los actores, como en “Party Time”, pero sólo las preocupaciones personales; es decir, los actores de estas obras también tienen problemas, pero se trata de problemas relacionados con ellos mismos, problemas que tienen que ver sólo con los actores y que no se paran para nada a pensar en la sociedad, en el mundo que les rodea; para ellos lo único importante es solucionar sólo sus problemas. Éste es el aspecto que más se puede apreciar, pero también existe otros. Nos hemos podido dar cuenta que las obras anteriores a los 80 se llevan a cabo en casas, en lugares cerrados privados; mientras que en la otra, también tiene lugar en una casa, pero no es la misma situación; en esta obra se puede apreciar un ambiente de fiesta, más divertido, y no tan privado; no como en las otros, que todo lo que se ve es seriedad.
La conclusión final que podemos sacar de todo
esto es que en la trayectoria de Harold Pinter han tenido lugar dos épocas:
la anterior a los 80, que se correspondía con obras mucho más
serias, privadas, con poca acción y egocéntricas;
y más tarde está la época posterior a los 80, que consiste
en un cambio repentino de lo privado a lo público, así como
también de los aspectos políticos, y la situación de
unas obras que ya no parecen tan dramáticas, sino que se asemejan un
poco a lo cómico. Y por último, el aspecto más influyente
es el hecho de hablar, de mencionar, de tratar sobre temas no sólo
personales sino también sobre temas relacionados con la sociedad.