LORENA NAVARRO SANZ                                               FILOLOGÍA INGLESA

TEATRO INGLES SIGLOS XIX Y XX        GRUPO A

 

 

MÓDULO DE REPRESENTACIÓN TEATRAL

(LA TEMPESTAD)

 

Obra de William Shakespeare, La Tempestad, se trata de una tragicomedia llevada a cabo en varios actos.

 

 

 

En esta obra, como ya hemos podido apreciar en el reparto, aparecen once personajes; por lo tanto, vamos a hacer hincapié en los principales, como son: Próspero, Miranda, Ariel y Calibán, por ejemplo. Los dos primeros citados anteriormente son padre e hija que se encuentran en una isla desierta desde hace unos doce años. Por el contexto hemos podido deducir que Próspero es un hombre bastante vengativo y rencoroso. Durante toda la obra su labor es la de hacer daño a su propio hermano por algo que le hizo hace muchos años; viste con pantalón beige y camisa blanca, un poco desastrado. Miranda en cambio, parece muy buena chica y en la obra da una imagen de ingenua, no sabe nada sobre el mundo exterior y mucho menos sobre lo que son los hombres, puesto que sólo ha conocido a uno y se trata de su padre; viste con una bata de color beige y que le llega hasta las rodillas. Ariel es el espíritu que está a las órdenes de Próspero. Éste es el que se encarga de provocar la tempestad que acecha al duque de Milán y a los que van con él; que aparece muy poco durante la obra, sólo se escucha su voz de fondo; cuando aparece sólo va vestido con calzoncillos blancos.  Y también está Calibán, que es el criado de Próspero y es el que se encargó en su día de enseñarle todos los lugares secretos de la isla; donde poder encontrar leña, comida, etc. Éste aparece vestido con unos calzoncillos, pero eso sí, pintado todo de verde y con una cadena atada al cuello.

En ésta obra, Próspero, duque de Milán, expulsado de su reino por su hermano y condenado al exilio en una lejana isla desierta junto con su hija, utiliza sus poderes mágicos y su espíritu Ariel (que es el encargado de llevar a cabo sus órdenes) para confundir al usurpador de su ducado y crear una relación de amor entre su propia hija, Miranda, y el hijo del rey de Nápoles, cómplice del golpe de Estado.

Toda la obra se lleva a cabo en dos escenarios: en el barco que se encuentra en medio de la tormenta, y en la isla desierta donde están los dos protagonistas. Los cambios de escenario sólo se apreciaban mediante la aparición de unos hombres de blanco que iban poniendo y quitando elementos, para que simulara otra escena. Todas las escenas se sucedían, es decir, primero tenía lugar una escena en el barco, y después en la isla, después en el barco y después en la isla; y así sucesivamente.

En cuanto a la iluminación, en la obra se aprecian muchas luces; los focos iluminaban el centro del escenario, otras luces enfocaban las esquinas, que era por donde salían los actores. Finalmente había un lienzo en la pared en el que se reflejaba algunas “escenas”, como era el cielo estrellado, los rayos que producía la tormenta, etc. También hubo momentos en los que se sucedió la luz y la oscuridad.

El atrezzo en esta obra es bastante simple. En ella no aparece ningún mueble ni ningún complemento. Sólo se aprecia la existencia de un ventilador, que hace el viento de la tormenta, y algunas señales poco indicadas para una isla.

El ambiente del teatro en un principio es de sorpresa, debido a la inexistencia de atrezzo en el escenario; pero lo más impactante al final fue la aparición de Ariel cuando  fue a entregar la ropa a Próspero, ya que apareció completamente desnudo.

 

 

 

Opinión personal: la obra en su totalidad es muy buena, pero hay algunos momentos en los que se hace un poco pesada, cuando por ejemplo Próspero empieza a hablar él sólo. Es una obra que aún sin tener mucho atrezzo que ayude al espectador a entender la obra, sabe cómo hacérselas para que los espectadores la capten de inmediato; debido a la gran puesta en escena de los actores y a la facilidad que tienen para representar las diferentes escenas.