UNIDAD AMBULATORIA                                                                       

La unidad ambulatoria, es un centro sanitario abierto especializado en el tratamiento de los drogadictos. Debe estar integrado en una red asistencial amplia y debe mantener estrechas relaciones con la unidad hospitalaria, el centro de dispensación de metadona, las comunidades terapéuticas y los servicios médicos y psiquiátricos de su entorno

El fin primordial de la unidad ambulatoria de toxicómanos, es el tratamiento a largo plazo y de forma global, tanto de la dependencia física como de la dependencia psicológica, de los problemas psicológicos personales como de los conflictos familiares, de los aspectos laborales hasta los asuntos judiciales si el caso lo requiere.

Por lo general se empezará por el tratamiento del síndrome de abstinencia en el domicilio del enfermo, pero sólo como paso previo para otro tipo de intervenciones.

Si no es posible la desintoxicación ambulatoria, se recurre a ingresar al enfermo en el hospital, para posteriormente continuar el tratamiento en el ambulatorio, utilizando así el ambulatorio como un centro de post-cura de la unidad hospitalaria.

                                                                                                                              

Otro de los objetivos que puede desempeñar este tipo de centro, es el de diagnosticar precozmente las enfermedades asociadas a las drogodependencias, tratarlas si no se precisa de sofisticados medios técnicos y participar en la prevención de dichas enfermedades.

Cuando el enfermo o sus familiares lo necesitan, se puede desde el ambulatorio proporcionar la información necesaria para utilizar otros recursos sociales de la comunidad, solicitar ayudas o becas y tramitar otras gestiones en relación con la enfermedad y la situación social.

El ambulatorio permite una amplia gama de alternativas terapéuticas, algunas de ellas se pueden simultanear en el mismo enfermo, otras sin ser excluyentes, se pueden aplicar de forma sucesiva. Las podemos agrupar de la siguiente forma:

       Desintoxicación ambulatoria: consiste en el tratamiento del síndrome de abstinencia  en el domicilio del enfermo, bajo supervisión de algún familiar, o profesional sanitario. Por lo tanto es condición indispensable que el enfermo disponga de un lugar para tal efecto. También es necesario que el familiar que se va a responsabilizar de él no tenga otras ocupaciones durante los primeros quince días del tratamiento. El enfermo se ha de comprometer además a no salir del domicilio, ni recibir visitas de amigos ni hablar por teléfono, ni por supuesto, consumir drogas ni alcohol durante el tratamiento. Se le prescriben diversos medicamentos para combatir la ansiedad, los dolores y el insomnio. La desintoxicación ambulatoria está indicada especialmente en las primeras desintoxicaciones, cuando haya apoyo familiar y disponibilidad de un alojamiento y el enfermo esté motivado para el tratamiento.

        Tratamiento libre de drogas: puede ser la continuación del anterior, o si el enfermo lo prefiere, el mismo inicio del tratamiento. Consiste en conseguir la abstinencia mediante diversas estrategias y con tratamiento psicoterapéutico. 

         Programa de mantenimiento con metadona: la metadona es un opiáceo sintético que se puede ingerir por vía oral, con lo que se eluden los riesgos de la vía endovenosa. El programa de mantenimiento con metadona, consiste en administrar durante largos períodos de tiempo la metadona a una dosis tal que el enfermo ya no tenga necesidad de utilizar otros opiáceos como la heroína.