The kitchen:
Esta pieza de Arnold wesker fue representada a la sociedad el 13 de septiembre de 1959, en su versión corta, en el Royal Court Theatre de Londres. La versión completa fue presentada también en el Royal Court Theatre el 27 de junio de 1961.
Esta obra cuenta con una larga lista de personajes, entre los que podemos destacar a Frank, Alfredo, Hans, Meter, Kevin, Gaston, Michael, Bertha, Mangolis, Anne, Max, Nicholas, Raymond, Paul, Chef, Mr. Marango, Dimitri, Monique, Daphne, Molly, Gwen, Cynthia, Violet, Hettle, Jackie, Betty, Magi, Winnie y el vagabundo. Entre estos personajes, hay chipriotas, italianos, alemanes e irlandeses.
“The kitchen” es una pieza dividida en dos partes y con un intermedio central.
El argumento de esta obra está situado en la cocina de un restaurante llamado “Tivoli”.Cada uno de los personajes tiene un determinado trabajo: están las camareras que trabajan en el comedor y que hacen los encargos a los cocineros, el portero de la cocina y los cocineros, que trabajan rápido para servir los encargos.
Los trabajadores de la cocina comienzan lentamente el día que se prepara para servir el almuerzo.
La historia central de la obra es el amor frustrado entre un chef alegre, joven, alemán, Peter, y una camarera inglesa casada, Monique.
La primera parte de la obra se caracteriza por el frenesí que implica el servir la comida a mediodía, cuando más gente hay. En ella tiene lugar una disputa entre Peter y Gaston, en la que Gaston acaba con un ojo morado.
El intermedio sirve para dividir el tiempo del almuerzo de la comida de la tarde. Algunos de los porteros y de los chefs de la cocina se rezagan después del servicio y hablan de sus sueños de una vida mejor.
En la segunda parte, cada uno vuelve a su trabajo. En un momento de ira, Peter rompe la tubería del gas que va a los hornos. El propietario, desconcertado por tal violencia, la naturaleza de la cual él no puede entender, pregunta a sus trabajadores que qué más quieren a parte del trabajo, el dinero y la alimentación que él les da.
Esta obra de Wesker me ha gustado porque es una obra realista que nos presenta lo que podría ocurrir en la cocina de un restaurante en la vida cotidiana.
Es impactante la dureza de las palabras del propietario a sus empleados.