Waiting for Godot:

 

Waiting for Godoy” fue escrita originalmente en francés (“En Attendat Godot”), y fue traducida por el autor.

Fue la primera obra profesional de Samuel Beckett. Se estrenó en París en 1953, en le pequeño Left Bank Theatre de Babylone, y se convirtió en la piedra angular del teatro del siglo XX. El primer estreno en Gran Bretaña fue el 3 de agosto de 1955, en el Arts Theatre de Londres.

En el estreno de esta obra, casi nadie sabía quien era Samuel Beckett, salvo aquellos que ya le conocían por haber sido el secretario de James Joyce, pero a partir de su estreno, fue conocido como el”autor de Waiting for Godot” y hasta nuestros días, no ha habido año en que, en algún lugar del mundo, no haya sido representada.

Esta obra cuenta con las figuras de dos hombres aparentemente sin hogar que esperan algo –o alguien- llamado Godot. Vladimir y Estragon esperan cerca de un árbol en un árido trecho de carretera, viviendo una drama desde sus propias conciencias. El resultado es una obra cómica de poesía, sueños sin cumplir y disparates, que ha sido interpretada por una clase de hombres con una búsqueda inagotable de significado.

Esta obra pertenece a una de las más mágicas y bonitas alegorías de nuestro tiempo.

Tanto “Waiting for Godot” como The Dumb Walter” de Harold Pinter, son obras que quedan encuadradas en el teatro del absurdo, en el cual la acción se basa en la falta de comunicación (frases sin sentido, cambian las palabras…)

Los personajes en el teatro del absurdo sólo existen cuando están sobre el escenario. Antes de subir al escenario y pasado el tiempo de representación, los actores nos tienen biografía. Sólo lo que dicen sobre el escenario es lo que tiene valor.

Los textos del teatro del absurdo hay que leerlos de una distinta a como se leían los textos realistas.

Además de Vladimir y Estragon, los protagonistas principales de la obra, aparecen también Pozzo , Lucky ( que se cruzan con aquellos  mientras esperan a Godot) y los distintos muchachos que van comunicarles las noticias que les envía Godot.

Tras la constante espera de Vladimir y Estragon, cuando éstos ven aparecer a Pozzo, creen que es Godot, y así se lo preguntan, pero quedan decepcionados al comprobar que no es quien esperan.

 

 

Lo que más me ha gustado de esta obra ha sido la intriga que el autor nos ofrece, ya que hasta el final no descubrimos si ven a Godot o no.