Habitualmente están dotadas de carácter satírico sobre temas de actualidad. Las fallas suelen tener varios metros de altura (las más grandes llegan a los 25 o 30 metros) y están compuestas de numerosas figuras de cartón piedra sostenidas por un armazón de madera. Incluyen letreros escritos en valenciano explicando el significado de cada escenografía, siempre con sentido crítico y satírico.
Los artistas y artesanos, escultores, pintores y otros muchos profesionales se dedican durante meses a construir monumentos que las diferentes comisiones (en Valencia hay 386) contratan. Las fallas se instalan en la calle el día 15 de marzo por la noche, el día de la plantà (viene el verbo:plantar, no olvidemos la tradición agrícola de este pueblo). Últimamente, y debido a las dimensiones de algunas fallas, el acto de la plantà se adelanta varios días y necesita de la ayuda de grúas. El acto en el que se quema la falla se llama la cremà (la quema).
