LA LLAMADA

 

“Espera”, dijo ella, “correré fuera simplemente y lo cogeré a él.

El tiempo aquí es muy bueno, que se aprovecha

Para escardan un poco.”

 

                                                  Así que lo ví

Apoyando sus brazos y sus rodillas al lado del rastrillo

Tocando, inspeccionando, y separando un

Tallo de otro estirando suavemente

Nada estrecho, delicado y sin hojas,

Complacido de sentir cada pequeña raíz de malas hierbas,

Pero también arrepentido...

 

                                      Entonces me encontré escuchando

un amplio y grave tic-tac de los relojes de la entrada

Donde el teléfono estaba desatendido en la calma

Un espejo de cristal y péndulos iluminados por el sol.

 

Y entonces me encontré pensando: y si fuera hoy,

Esto es como la Muerte convocaría a la Humanidad.

La próxima cosa que dije y casi le dije que le amaba.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

UN SUEÑO DE CELOS

 

Caminado contigo y con otra mujer

Por un boscoso parque, la susurrante hierva

Corría entre sus dedos a través de nuestro silencio misterioso

Y los árboles se abrían en una sombra

Inesperadamente clara donde nos sentamos.

Yo pensé que el candor de la luz nos consternaría.

Hablamos sobre el deseo y de ser celosos,

Nuestra conversación una simple bata suelta

O como un blanco mantel de picnic desplegado.

Como un libro de modales en una tierra salvaje.

“enséñame” le dije a nuestra compañera, lo que

Mucho he codiciado, tu estrella malva en el pecho.”

Y ella consintió. OH ninguno de estos versos

Ni mi prudencia, amor, pueden curar la herida de tu mirada.

 

 

EL RECADO

 

“Vete, ahora! Corre, hijo, como el diablo

y dile a tu madre que trate

de encontrar me una burbuja para el nivel de espíritu

Y un nuevo nudo para la corbata. !

 

Pero aun así él estaba feliz, lo se, cuando le plante cara,

Poniéndolo en su sitio

Con una sonrisa que superaba su sonrisa y su recado de bufón,

Esperando su próximo movimiento en el juego.

 

 

 

DIFICULTAD EN INGLATERRA

 

Me movía como un doble agente entre grandes conceptos.

La palabra “enemigo” tenia la eficacia dental de un

cortacésped. Era un ruido mecánico y un ruido distante más allá de

la opaca seguridad, de esta autónoma ignorancia.

“Cuando los alemanes bombardearon Belfast la parte mas amarga de los orangista fue la golpeada peor.”

Estaba sobre los hombros de alguien, transportado a través del iluminado jardín 

viendo el incandescente cielo de Anahorish. Los adultos bajaban

sus voces y se acomodaron en la cocina como si estuvieran cansados después de

una excursión.

Después del apagón, Alemania los convoco en las cocinas iluminadas por lámparas

y desgastados paños, secas baterías, húmedas baterías, alambres capilares,

Y las condenadas válvulas que chirriaban y burbujeaban

mientras el sintonizador absolvía a Stuttgart y Leipzing.

“Es un artista, este Haw Haw. Tranquilamente puedes déjalo

dentro.”

Me hospede con “los enemigos del Ulster”, los pinches fuera

de lo muros. Un adepto al estraperlo, cruzando cuidadosamente las líneas

diciendo contraseñas, y manejando cada discurso en el puesto de control

Y no informaba a nadie.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

CAVANDO

 

Entre mi dedo índice y mi pulgar

El rechoncho bolígrafo pruebo, ajustado como una pistola.

Bajo mi ventana, el sonido de un claro carraspeo

Cuando la pala se hunde dentro del suelo de grava:

Mi padre, cavando. Miro hacia bajo.

 

Hasta que su torso tenso se inclina entre los arietes

Se yergue con veinte años de distancia.

Parando el ritmo a través de la segadora

Donde esta excavando.

 

La áspera bota se apoya en el asa, del mango

Contra la rodilla interior apalancando firmemente.

Arrancaba los altos tallos enterraba muy hondo el canto brillante.

Para esparcir las nuevas patatas que hemos recogido,

Queriendo su fría firmeza en nuestras manos.

 

Por Dios, el viejo hombre puede manejar la pala.

Justo igual que el viejo hombre.

Mi abuelo cavaba mas césped en un día

que cualquier otro hombre del pantano de Toner.

Una vez le lleve leche en una botella;

Hacia de corcho un papel mugriento. Se enderezo

Para beber, después continuo

Cortando y rebanado limpiamente, lanzando terrones.