ALCOHOL MARIHUANA EXTASIS COCAÍNA HEROÍNA

ALCOHOL

 

El alcoholismo es una enfermedad que consiste en padecer una fuerte necesidad de ingerir alcohol, de forma que existe una dependencia física del mismo, manifestada a través de determinados síntomas de abstinencia cuando no es posible su ingesta. El alcohólico no tiene control sobre los límites de su consumo y suele ir elevando a lo largo del tiempo su grado de tolerancia al alcohol. El alcoholismo es una enfermedad que no entiende de sexos, afecta igualmente a hombres y a mujeres y causa una serie de traumas, tales como, malestar físico y psíquico, depresión, baja autoestima, conflicto familiares, problemas económicos, etc.

 

Tratamiento

Los tratamientos contra el alcoholismo incluyen programas de desintoxicación realizados por instituciones médicas. Esto puede suponer la estancia del paciente durante un periodo indeterminado, (quizás varias semanas), bajo tutela en hospitales especializados donde puede que se utilicen determinados medicamentos para evitar el síndrome de abstinencia.

Después del período de desintoxicación, puede someterse al paciente a diversos métodos de terapia de grupo o psicoterapia para tratar problemas psicológicos de fondo que hayan podido llevar al paciente a la dependencia. Se puede asimismo apoyar el programa con terapias que inciten al paciente a repugnar el alcohol mediante fármacos como el disulfiram, que provoca fuertes y repentinas resacas siempre que se consuma alcohol.

La terapia nutricional es otro tratamiento. Muchos alcohólicos tienen síndrome de resistencia a la insulina, un desorden metabólico debido al cual el cuerpo no regula correctamente el azúcar causando un suministro inestable a la circulación sanguínea.[cita requerida] Aunque este desorden se puede tratar con una dieta hipoglucémica, esto puede afectar a su comportamiento y su estado anímico. Estos síntomas son efectos secundarios que se observan a menudo en alcohólicos sometidos bajo tratamiento de desintoxicación. Los aspectos metabólicos del alcoholismo a menudo se pasan por alto dando como resultado tratamientos de dudosos resultados.

En los años 1990, los grupos de consultas de autoayuda fueron adquiriendo notoriedad por sus logros, como lo ha sido el movimiento de Alcohólicos Anónimos.

MARIHUANA

DEFINICIÓN

Los investigadores han encontrado que el THC cambia la forma en que la información de los sentidos llega y se procesa en el hipocampo.

Esto es un componente del sistema límbico del cerebro que es crucial para el aprendizaje, la memoria y la integración de las experiencias sensoriales con las emociones y las motivaciones.

Las investigaciones han demostrado que el THC suprime las neuronas del sistema de procesamiento de información del hipocampo.

 Además, los investigadores han descubierto que los comportamientos aprendidos, que dependen del hipocampo, también se deterioran.

Efecto en los pulmones.

La persona que fuma marihuana regularmente puede tener muchos de los mismos problemas respiratorios que los de las personas que fuman tabaco.

Estas personas pueden tener tos y flema a diario, síntomas de bronquitis crónica y catarros de pecho más frecuentes.

Continuar fumando marihuana puede conducir a un funcionamiento anormal del tejido pulmonar lesionado o destruido por el humo de la marihuana.

Independientemente del contenido del THC, la cantidad de brea inhalada por las personas que fuman marihuana y el nivel de monóxido de carbono que se absorbe, es de tres a cinco veces más alto que entre las personas que fuman tabaco.

Esto se puede deber a que los usuarios de marihuana inhalan más profundamente y mantienen el humo en los pulmones durante más tiempo.

Efectos del abuso de la marihuana en el aprendizaje y el comportamiento social. Un estudio con estudiantes universitarios ha demostrado que las destrezas cruciales relacionadas con la atención, la memoria y el aprendizaje se deterioran en las personas que abusan de la marihuana, incluso después de dejar de usarla por lo menos durante 24 horas. Los investigadores compararon 65 usuarios empedernidos que habían fumado marihuana un promedio de 29 días en los últimos 30 días y 64 “usuarios leves” que habían fumado un promedio de 1 día en los últimos 30 días. Después de un periodo de 19 a 24 horas de abstinencia de marihuana y otras drogas ilícitas y alcohol, con vigilancia de cerca, se les administraron a los universitarios varias pruebas estándar para medir aspectos relacionados con la atención, la memoria y el aprendizaje.

En comparación con los usuarios leves, los usuarios empedernidos de marihuana cometieron más errores y tuvieron más dificultad para mantener la atención, cambiar el foco de atención para satisfacer las exigencias de los cambios en el ambiente y para registrar, procesar y usar información. Los hallazgos sugieren que el deterioro mayor entre los usuarios empedernidos probablemente se deba a una alteración en la actividad cerebral producida por la marihuana.

Efecto en los pulmones. La persona que fuma marihuana regularmente puede tener muchos de los mismos problemas respiratorios que los de las personas que fuman tabaco. Estas personas pueden tener tos y flema a diario, síntomas de bronquitis crónica y catarros de pecho más frecuentes. Continuar fumando marihuana puede conducir a un funcionamiento anormal del tejido pulmonar lesionado o destruido por el humo de la marihuana.

Efectos del abuso de la marihuana en el aprendizaje y el comportamiento social. Un estudio con estudiantes universitarios ha demostrado que las destrezas cruciales relacionadas con la atención, la memoria y el aprendizaje se deterioran en las personas que abusan de la marihuana, incluso después de dejar de usarla por lo menos durante 24 horas. Los investigadores compararon 65 usuarios empedernidos que habían fumado marihuana un promedio de 29 días en los últimos 30 días y 64 “usuarios leves” que habían fumado un promedio de 1 día en los últimos 30 días. Después de un periodo de 19 a 24 horas de abstinencia de marihuana y otras drogas ilícitas y alcohol, con vigilancia de cerca, se les administraron a los universitarios varias pruebas estándar para medir aspectos relacionados con la atención, la memoria y el aprendizaje. En comparación con los usuarios leves, los usuarios empedernidos de marihuana cometieron más errores y tuvieron más dificultad para mantener la atención, cambiar el foco de atención para satisfacer las exigencias de los cambios en el ambiente y para registrar, procesar y usar información. Los hallazgos sugieren que el deterioro mayor entre los usuarios empedernidos probablemente se deba a una alteración en la actividad cerebral producida por la marihuana.

La investigación longitudinal sobre el uso de la marihuana entre adolescentes

COCAÍNA

La cocaína es una droga poderosamente adictiva. Las personas que la han probado describen la experiencia como una euforia (conocida en inglés como un “high”) potente que les da una sensación de supremacía. Sin embargo, una vez que la persona comienza a usar cocaína, no se puede predecir ni controlar hasta qué punto continuará usando la droga. Las formas principales de ingerir cocaína son inhalar o aspirar por la nariz, inyectar y fumar, (este es el caso tanto con la cocaína de base libre como con el crack).

Los riesgos a la salud existen independientemente de si la cocaína se inhala (aspira), se inyecta o se fuma. Sin embargo, parece ser que el uso compulsivo de la cocaína puede desarrollarse más rápido cuando se fuma que cuando se inhala. Fumarla permite que dosis extremadamente altas de la droga lleguen al cerebro con mayor rapidez y produce una euforia intensa e inmediata. El usuario que se inyecta también corre riesgo de contraer o transmitir una infección con VIH/ SIDA si comparte agujas u otro equipo para inyectarse.

 

Efectos físicos. Los efectos físicos del uso de la cocaína incluyen constricción de los vasos sanguíneos periféricos, pupilas dilatadas y aumento en la temperatura del cuerpo, la frecuencia cardíaca y la tensión arterial. Algunos usuarios de cocaína reportan tener sensaciones de intranquilidad, irritabilidad y ansiedad, tanto durante el uso como entre períodos de uso. Los que la usan pueden desarrollar una tolerancia considerable al efecto de la droga, y muchos usuarios informan que buscan obtener tanto placer como la primera vez, pero no lo logran.

Paranoia y agresión. Las dosis altas de cocaína y su uso prolongado puede desatar paranoia. El usuario que fuma cocaína en forma de crack puede manifestar una conducta paranoica particularmente agresiva. Las personas adictas pueden deprimirse cuando dejan de usar la cocaína. Esta depresión los lleva a continuar el uso de la droga para aliviar la depresión.

Efectos a largo plazo. El uso prolongado de la cocaína inhalada por la nariz puede causar ulceración de la membrana mucosa de la nariz y puede afectar el tabique nasal lo suficiente como para colapsarlo. Las muertes relacionadas con la cocaína a menudo son resultado de paros cardíacos o convulsiones seguidas por paros respiratorios.

Peligro adicional. Cuando las personas mezclan la cocaína y el alcohol, están incrementando el peligro que presenta cada droga y causando, inadvertidamente, una interacción química compleja en el cuerpo. Los investigadores han encontrado que el hígado humano combina la cocaína y el alcohol para fabricar una tercera sustancia, el coca etileno, que intensifica los efectos eufóricos de la cocaína y aumenta, posiblemente, el riesgo de muerte súbita.

 

ÉXTASIS

La droga MDMA, mejor conocida como “Adam", "Éxtasis" o "XTC" en la calle, es una droga sintética psicoactiva que altera la mente y causa alucinaciones similares a las de la anfetamina. Su estructura química es parecida a la de otras dos drogas sintéticas, la MDA y la metanfetamina, las cuales producen daño cerebral.
  • Dificultades psicológicas, incluyendo confusión, depresión, problemas para dormir, ansias de usar la droga, ansiedad severa y paranoia durante el uso y a veces semanas después de usar la MDMA (en algunos casos se han informado episodios psicóticos).
  • Síntomas físicos tales como tensión muscular, apretar los dientes involuntariamente, náuseas, visión borrosa, movimientos oculares rápidos, desmayo y escalofríos o sudores.
  • Aumentos en la frecuencia cardíaca y la tensión arterial, lo cual representa un riesgo particular para personas con enfermedad circulatoria o cardíaca.

 

HEROÍNA

Hace años, la idea de tener que utilizar una aguja desalentaba a muchos posibles usuarios de heroína. Ya no. La heroína de hoy día es tan pura que los usuarios pueden fumarla o inhalarla, lo que permite que un mayor número de jóvenes menores de 18 años la usen. Los jóvenes que inhalan o fuman heroína corren el mismo riesgo de sobredosis y muerte que los que se la inyectan. Sin embargo, un 40% de los estudiantes de cuarto año de escuela superior entrevistados creen que probar heroína no presenta un riesgo mayor.

Estudios recientes sugieren que ha habido un cambio en el uso de la droga, de la heroína inyectada a la inhalada o fumada, debido a que la droga hoy día es más pura y la percepción errónea de que fumarla o inhalarla no produce adicción.

La heroína se procesa a partir de la morfina, una sustancia natural extraída de la vaina de la adormidera asiática. Por lo general, aparece como un polvo blanco o marrón. Entre los nombres callejeros asociados con la heroína se incluyen: "azúcar negra", "manteca", "tecata", "H", "polvo blanco", "dama blanca" y, en inglés, "smack", "skag" y "junk". Otros nombres se refieren a tipos de heroína producidos en un área geográfica específica, tal como "Mexican black tar"("brea mexicana").

Los efectos a corto plazo de la heroína aparecen poco después de una dosis sencilla y desaparecen en unas horas. Después de una inyección de la droga, el usuario informa sentir un arranque de euforia ("rush") acompañado de enrojecimiento de la piel, boca seca y extremidades pesadas. Después de esta euforia inicial, el usuario está "volando", un estado que alterna entre despierto y soñoliento. La función mental se turba debido a la depresión del sistema nervioso central.

Efectos irreversibles. El abuso de la heroína está asociado con condiciones serias de salud, incluidas la sobredosis fatal, el aborto espontáneo, el colapso de las venas y las enfermedades infecciosas, entre ellas el VIH/SIDA y la hepatitis.

Efectos a largo plazo. A largo plazo, el uso de heroína puede causar el colapso de las venas, la infección de la membrana que recubre el corazón y de las válvulas del corazón, los abscesos, la celulitis y enfermedad del hígado. Puede haber complicaciones pulmonares, incluidos varios tipos de pulmonía, como resultado del mal estado de la salud del usuario, así como de los efectos depresores de la heroína en la respiración.

Infección. Además de los efectos de la droga en sí, la heroína vendida en la calle puede contener aditivos que no se disuelven con facilidad y que obstruyen los vasos sanguíneos que van a los pulmones, el hígado, los riñones o el cerebro. Esto puede causar infección o hasta la muerte de pequeños núcleos de células en los órganos vitales.