Puntos negros: C. Valenciana
Medio centenar de puntos negros amenazan desde hace cinco años a los conductores valencianos
El número de puntos negros de las
carreteras valencianas sigue siendo hoy en día el mismo que en 2003, cuando la
Dirección General de Tráfico (DGT) hizo público en su página web que la red
viaria de la Comunitat tenía medio centenar de lugares en los que se habían
detectado al menos tres accidentes con víctimas durante el último año natural.
En el conjunto de España había casi un millar de esas vías de riesgo.
No se salva ninguna Administración con responsabilidad en la red viaria. Todas
disponen en sus carreteras de lugares en los que existe un riesgo más elevado
que en otros de que se produzca un accidente de tráfico porque hay antecedentes.
De las tres provincias de la Comunitat, la de Valencia es la que mayor número de
puntos negros posee: 21. Le sigue Alicante, con 16, mientras que Castellón
padece 11 localizaciones peligrosas, según la información facilitada por la
Dirección General de Tráfico.
Diego Miguel, secretario general de la Unión de Guardias Civiles, afirmó que
esas zonas de conducción peligrosas se deben señalizar y colocar radares fijos
para disuadir a los conductores "y que levanten el pie del acelerador".
"Nos pidieron a los equipos de atestados informes sobre puntos negros y la
conclusión del informe que presentamos fue que había que mejorar la señalización
horizontal y vertical, mejorar el trazado de esos puntos en la medida de lo
posible y en muchos de los casos simplemente mejorar el asfalto de la calzada",
argumentó.
En Alicante hay seis carreteras con un punto negro cada una de ellas. Entre
otras se encuentran la A-70 en el punto kilométrico 17,3; la A-77, que es la
autovía que une la circunvalación de la ciudad con la AP-7 y lleva
contabilizados 13 accidentes con víctimas; la CV-70 en el kilómetro 48,9; la
CV-731 en el punto kilométrico 7,5; la CV-865 a los 7.300 metros de su
recorrido.
La N-340 tiene cuatro puntos negros: uno a la altura de Crevillent, otro en Cox,
un tercero en la Granja de Rocamora y otro en El Escorragel.
Otra vía que debe de ser de alta seguridad, la autopista AP-7, también cuenta
con una zona peligrosa: el kilómetro 479,4, junto al desvío hacia la autovía
V-23 Sagunto-Teruel.
El área metropolitana de Valencia está repleta de puntos negros: en la CV-31, la
semirotonda del acceso a Godella, en la CV-310 también por Godella, la CV-410 en
Aldaia que tiene dos, la CV-370 en Ribarroja, casi en el término de Vilamarxant
y la carretera que une la pista de Ademuz con el aeropuerto.
En la N-332 encontramos otras dos zonas peligrosas: Bellreguard, en el kilómetro
216,4, con cuatro accidentes con víctimas, y en Sueca, en el punto 253,3, con
tres.
Y la N-340 también dispone de una zona de conducción bajo riesgo. Está
localizada en el kilómetro 843,2 a la altura de Xàtiva.