Los Angry Young Men y el Teatro del absurdo

                                                   

Look Back In Anger The Kitchen Waiting for Godot Volver

                                                                                     

 

 

 

 

Hablar de John Osborne, Samuel Beckett o Arnold Wesker es hablar de la generación de los llamados “Jóvenes airados” y de su gran aportación a la literatura, en concreto al género dramático, tanto inglesa como internacional.

 

El 8 de marzo de 1956 se estrenó en Londres Look Back in Anger, de John Osborne, y con ella se dio nombre a un grupo de novelistas, dramaturgos y cineastas ingleses que a lo largo de la década de los cincuenta desarrollaron de manera audaz la decepción de los intelectuales del momento ante la situación social y moral en la posguerra, los jóvenes airados.

Defraudados por los valores caducos de la vieja Inglaterra, estos angry young men hicieron de sus obras un estandarte de protesta que expresaba la ira y la frustración de muchas personas tras los conflictos bélicos, que recogían todo el pesimismo y la depresión que éstos causaron a la sociedad. Muchos autores teatrales reflejaron también el fracaso del individuo social frente a un mundo destructivo aparentemente incontrolable, clamando también la independencia artística de obras menos ancladas en los valores tradicionales y los triunfos pasados, unas obras que se ocupaban más de las preocupaciones y aspiraciones contemporáneas.

 

Así, autores como Allan Sillitoe, John Braine, Kingsley Amis, Colin Wilson, Harold Pinter o John Wain destacaron en este grupo de “rebeldes” intelectuales, junto con el mismo John Osborne, Samuel Beckett y Arnold Wesker, con obras cuyos elementos definirían el movimiento, como sus personajes, delincuentes juveniles o trabajadores que se emborrachaban los fines de semana, o un estilo realista y claramente crítico, en resumen, personajes enfrentados continuamente a la moral oficial.

 

El éxito de los jóvenes airados fue instantáneo y fugaz, aunque la mayoría de escritores se desmarcaron pronto de la tendencia y continuaron una carrera literaria con altibajos.

 

Sin embargo, la labor de estos intelectuales no quedó en el olvido como un acto de crítica y reivindicación momentánea, sino que su aportación a la literatura, en concreto al tradicional y clásico teatro inglés, fue de gran importancia. Los angry young men consiguieron revivir y dar un nuevo impulso al género, marcaron un hito en el teatro británico, reorientándolo y otorgándole la frescura y renovación con nuevas formas escénicas y temas innovadores, uno de ellos, muy destacable, el tema del ser humano y la razón de la vida, esto es, el existencialismo y sus inquietudes.

 

De este modo, en obras como Look Back in Anger (de J., Osborne) o The Kitchen (A., Wesker), donde el tema existencial queda en un segundo plano tras un realismo crítico, se refleja claramente ese ataque abierto y agresivo contra el conformismo, los prejuicios y las costumbres tradicionales británicas.

 

Fue en realidad Samuel Beckett quien, con dramas como Waiting for Godot, recogió mejor el tema de la angustia por la condición humana, aunque partiendo de situaciones absurdas (como la espera en un lugar desconocido, a alguien desconocido, por causas desconocidas y con un final desconocido) para demostrar así la irracionalidad de la vida. Dio así inicio a lo que después pasaría a denominarse “teatro del absurdo”.

Esta obra, Esperando a Godot, cuyo final queda abierto y sus situaciones se repiten continuamente, ha suscitado comentarios e interpretaciones de lo más variadas, y muestra la vena cómica de Beckett en los diálogos (juegos con el sentido de las palabras, preguntas y respuestas desfasadas, etc.), los gestos de los distintos personajes, etc., donde tanto el mismo lenguaje absurdo como los momentos de silencio tienen un significado puntual.

Además, es interesante el significado metafísico de la obra, su sentido filosófico y reflexivo, que refleja la desesperada condición humana en espera de un sentido exterior que nunca llega, una respuesta a nuestra existencia en este mundo. Aunque algunos la han interpretado como una crítica al teatro tradicional por la falta de intriga y la ausencia de sorpresa o la banalidad del discurso.

 

En cualquier caso, en las tres obras que hemos citado queda bien señalada una ruptura muy clara con la literatura teatral que abre paso al teatro actual, en unos casos por utilizar elementos críticos innovadores, y en otros, por abrir paso a una nueva visión del drama, el teatro del absurdo.

 

Enlaces de interés:

http://www.uv.es/~fores/mainframeuvp.html

http://www.imagi-nation.com/moonstruck/clsc75.html

http://www.uv.es/~fores/AngerRecension.shtml

http://www.bbc.co.uk/radio4/arts/frontrow/frontrow_20020917.shtml

http://www.bbc.co.uk/radio4/arts/frontrow/frontrow_20030825.shtml

http://samuel-beckett.net/

http://www.litencyc.com/php/speople.php?rec=true&UID=5161

http://www.uv.es/~fores/beckett.html

http://www.arnoldwesker.com