¿Qué es una ONG?
La indudable
actualidad y manifiesta popularidad del fenómeno ONG, junto con una evidente
carencia investigadora, fueron el detonante para iniciar un estudio sobre un
tipo de entidades cuya labor ya había atraído nuestra atención previamente.
Centrado, fundamentalmente, en la intención de encontrar un modelo de información
para su evaluación y gestión, ha sido requisito imprescindible realizar un análisis
previo de las propias organizaciones y del entorno en el que se desenvuelven,
con el objeto de delimitar el perfil al que deberá ceñirse.
Como
paso previo, y tras una primera revisión bibliográfica internacional, hemos
observado cómo el concepto ONG es considerado de forma diferente en otros países,
no siendo lo mismo una ONG norteamericana que una francesa o una cubana, por
poner algunos ejemplos.
Sin
duda habría sido interesante llegar a realizar un estudio comparado
internacional sobre las ONG, en el que llegar a alguna conclusión en torno a
una denominación mundialmente utilizada, pero diferentemente tratada. Sin
embargo, ello descentraría los objetivos de nuestro trabajo, de ahí que el ámbito
de nuestra investigación se haya limitado al caso español, para el que hemos
analizado qué es o qué se considera una ONG, sus orígenes, características,
tipología y regulación aplicable.
De
ese primer análisis queremos destacar como primera conclusión que, a pesar de
su evidente notoriedad, son en realidad grandes desconocidas, lo que ha quedado
evidenciado al comprobar dos extremos bien opuestos.
De
un lado, el término ONG es utilizado como sinónimo de entidad no lucrativa,
cuando este último es un concepto más amplio que abarca además a otro tipo de
entidades (colegios profesionales, fundaciones culturales, deportivas, artísticas,
etc.) y, de otro, que es utilizado indistintamente para referirse a cualquier
organización que realice actividades de ámbito social, concepto igualmente más
amplio que acoge a entidades que se constituyen con una determinada finalidad
(social), pero no necesariamente bajo la filosofía oenegé (sindicatos,
asociaciones de consumidores, colegios, hospitales, etc.)
Todo
ello no viene sino a confirmar el desconcierto terminológico existente, al ser
asumido sin cuestionarlo la aplicación de una misma denominación (socialmente
bien vista) a realidades diversas, por el mero hecho de compartir una misma
forma jurídica o una misma finalidad social.
En
efecto, muchas son las entidades que bajo una iniciativa privada y constituidas
sin ánimo de lucro, realizan actividades de interés social. Pero no todas
ellas son ONG. La coincidencia de una o dos características no son suficientes
para compartir nombre, sobre todo cuando son más los rasgos que las diferencian
de los que las unes, y cuando ese nombre lleva implícitas unas connotaciones
que le hacen ser merecedor del favor ciudadano y de su consiguiente respuesta.
Aunque
el apelativo utilizado sea el de ONG, no debe ser tomado en un sentido literal
que no haría más que desfigurar el contexto. Debemos ir más allá y estudiar
cómo o porqué surgió, qué pretendía acoger o a qué entidades se aplicó y,
a partir de ahí, analizar cuál ha sido su evolución, para, respetando aquel
mismo fondo, deducir qué entidades son sus verdaderas descendientes.
Así,
hemos llegado a la conclusión de que ser ONG es toda una filosofía de actuación
materializada por organizaciones de personas que le dan forma y canalizan su
solidaridad y altruismo, y que tienen como misión promover el cambio social en
la búsqueda de un mundo más justo y equitativo, que asegure el futuro de las
generaciones venideras. Y no todas las organizaciones que adoptan el nombre
comparte esa ideología ni tampoco se constituyen con esos fines.
Partiendo
de esas premisas, y tras analizar la variedad de definiciones y características
que los textos y manuales consultados nos ofrecen, así como lo que se desprende
de la escasa legislación que les afecta, hemos llegado a dibujar un perfil del
que tan sólo queremos destacar ahora (en el primer capítulo ya se ha expuesto
con todo detalle), algunos de los rasgos más característicos, que son a su vez
los que mejor las definen y diferencian, de aquellas otras entidades con las que
se las asocia y confunde.
1.
Una ONG, por su propia filosofía altruista, es aquella que no cobra por la
prestación de aquel servicio que constituye su finalidad social, de tal manera
que quien lo recibe se convierte en beneficiario del mismo. Se excluye así a
cualquier organización que, aún bajo la forma de entidad no lucrativa y
teniendo como actividad la prestación de un servicio social, cobran por ello a
quien lo recibe, que se convierte así en usuario del servicio.
2.
Precisamente la transmisión de ese servicio consume parte de los recursos de la
ONG, por lo que la captación de fondos es la única manera de restaurarlos, lo
que la sitúa en una situación de búsqueda incesante de recursos. Eso hace
que, en general, la finalidad social quede desligada de las actividades que
permiten su financiación. Ese rasgo las define y diferencia ampliamente de
otras entidades. Si se nos permite el símil, la vida de un ONG la vemos como
una línea horizontal, que empieza con cada ejercicio económico en el que se
planifican las actuaciones y se buscan los nuevos recursos que podrán
financiarlas. En las otras, su vida es una línea en forma de espiral tan solo
interrumpida ficticiamente por el cierre contable de cada ejercicio.
3.
Por último, y como consecuencia de los dos anteriores, en las ONG, al no
generar recursos como contraprestación por su servicio, son los donantes
quienes los financian, mediante aportaciones sin pacto de retorno, pero es otro
quien lo recibe, su beneficiario. Ello produce una disociación entre usuario y
financiador que puede, entre otras cosas, afectar a su calidad.
Estas
peculiaridades, junto con su propia misión, el tipo de beneficiario a quien va
dirigida su oferta, el componente solidario que incorporan tanto en input como
en output, o el especial valor añadido que aportan a la sociedad, hacen sin
duda de las ONG entidades singulares que, a nuestro juicio, tienen una identidad
propia que las acredita para constituir un colectivo específico dentro de las
entidades que integran el Tercer Sector de la economía.
Sin
embargo, la falta de reconocimiento como colectivo, ha ocasionado que sus
necesidades jurídicas, fiscales, contables, de gestión u organizativas, se
hayan ido cubriendo con las formuladas para otras entidades a las que se ha
considerado parecidas, por una similitud mal entendida o mal aprovechada.
De
otro lado, el creciente aumento de entidades ha activado los mecanismos de
competencia en la búsqueda de recursos, obligando a los gestores a explorar
nuevos yacimientos financieros o nuevas fórmulas de captación dentro de los ya
existentes. Ello hace que, a nuestro modo de ver, se encuentren ante tres retos
que deben formar parte de su visión: profesionalización, transparencia y
confianza social.
Profesionalización,
para responder a exigencias de donantes y acometer con una formación más específica
y adecuada los crecientes niveles de complejidad que están adquiriendo las
organizaciones. Transparencia, para mejorar la credibilidad, favoreciendo con
ello la posibilidad de nuevas aportaciones. Y, confianza, para fortalecer la
imagen de la entidad y el mantenimiento de sus estructuras.
Ante
todo ese escenario, creemos que ha llegado el momento de prestarles la atención
que merecen y dotarlas de sus propios referentes en todos los ámbitos.
En
consecuencia, consideramos conveniente que las ONG dispongan de un sistema de
información propio, que ofrezca un conocimiento preciso y completo de la
organización, que esté revestido de una serie de técnicas e instrumentos de
análisis y medición que faciliten la gestión y la evaluación de sus
actuaciones y resultados, permitiendo con ello cubrir demandas de interesados y
necesidades de gestores.
Tras
analizar diferentes sistemas de información y análisis ya existentes, hemos
podido comprobar cómo ninguno de ellos se ajusta al objetivo pretendido. Si
bien es cierto que cada uno utiliza metodologías enfocadas a sus propios
objetivos que, individualmente consideradas podrían ser aplicables a nuestros
fines específicos, no es menos cierto que las transformaciones necesarias los
convertirían en otros sistemas diferentes.
Por
ello, en consideración a las especiales características que definen a nuestras
entidades, así como sus necesidades y las de sus grupos de interés, hemos creído
conveniente plantear un sistema diferente, formalizado en un único modelo que
se ajuste a las siguientes características:
Que
sea un modelo sistematizado que, con una estructura estándar, incorpore
aquellos enfoques, técnicas, objetivos o procedimientos aplicables, en un
SISTEMA INTEGRAL de información, que proporcione el adecuado maridaje entre lo
económico y lo social, lo cuantitativo y lo cualitativo, ofreciendo una visión
completa de la entidad.
Un
modelo PERSONALIZADO, basado en ofrecer una herramienta para la gestión que,
partiendo de la formulación de unos objetivos clave y el establecimiento de las
fórmulas de medición de su grado de logro, complemente demandas de
interlocutores y necesidades de gestión.
Por
último, de cara a su utilidad máxima, consideramos oportuno la generalización
y legitimación del modelo propuesto, así como la publicación de sus
resultados, de forma que se constituya un marco informativo de referencia, no sólo
para instituciones donantes, sino también para toda la sociedad. Para lo que
sería de gran utilidad la creación de un registro específico de ONG.
Finalmente,
y como resumen de todo lo anteriormente dicho, proponemos un sistema integral de
información para la gestión y la evaluación de ONG, cuya descripción y
características generales se detallan a continuación:
DESCRIPCIÓN
GENERAL
-
Su objetivo general o finalidad es contribuir a favorecer la credibilidad social
y los propósitos de mejora continua en la gestión de las ONG.
-
Su objetivo específico es proporcionar un sistema de información transparente,
dirigido a ofrecer una herramienta para la gestión juntamente con un sistema de
evaluación que dé respuesta a demandas de stakeholder.
-
Se basa en un enfoque mixto que combina técnicas del análisis contable con un
sistema de medición de las actuaciones, a través del establecimiento de unos
referentes clave en la vida de las ONG u objetivos estratégicos.
-
Esos objetivos son el motivo de evaluación, y representan, de un lado, aquello
que los sujetos interesados esperan que cumpla una ONG y, de otro, aquellas
otras magnitudes fundamentales para conducir su gestión, planteadas en términos
de logros. El modelo conducirá a poder emitir un juicio en torno a su grado de
cumplimiento.
-
Para la selección y definición de los objetivos se ha partido del Código de
Conducta oenegé, que previamente ha debido ser formulado y de un análisis
estratégico de las mismas. De ahí que se hayan enunciado de manera que
representen, su vez, fases estratégicas en la vida de una ONG, que se pueden ir
alcanzando en diferentes momentos y con diferentes niveles de exigencia.
-
Para su medición, cada uno de esos objetivos ha sido desagregado en
dimensiones, o unidades de nivel inferior, que representan los aspectos más
destacados o relevantes que definen cada objetivo.
-
A su vez cada dimensión se ha provisto de los indicadores e instrumentos
necesarios para medir y evaluar el grado de alcance de cada uno de los
objetivos.
CARACTERÍSTICAS
-
Se trata de un modelo teórico, aunque se le ha buscado un enfoque eminentemente
práctico.
-
Universal, en su aplicación; completo en contenidos; sencillo de implantar y fácil
de interpretar.
-
Su utilidad se extiende como sistema de información y comunicación, como
instrumento de gestión y evaluación y como complemento a la rendición de
cuentas. Pero, además, ofrece un esquema sistematizado que permite la
comparabilidad entre entidades y, a mayor escala, mediante la agregación, el
disponer de un instrumento de apoyo a decisiones de política social, pudiendo
convertirse en un instrumento de gestión solidaria integrada.
-
Combina información social con información económica y datos con estimaciones
basadas en juicios de valor. - Utiliza como instrumentos de medida indicadores
de diversa naturaleza, cualitativos, cuantitativos, de output, de input, de
resultados, de impacto, económicos, sociales, etc.
-
La oportunidad de haber logrado dimensiones coincidentes para cada uno de los
objetivos seleccionados, junto con la forma de representación diseñada,
proporcionan un valor añadido al modelo, al abrirse ante nosotros la
posibilidad, no sólo de analizar cada objetivo desde una óptica común, lo que
facilita la visión global de la entidad, sino también, y lo que es más
importante, poder efectuar un análisis individual de cada objetivo a través de
sus dimensiones (análisis vertical), así como un análisis individual de cada
dimensión con la perspectiva de cada objetivo (análisis horizontal).
Somos
conscientes, por último, de la dificultad que supone el que pueda llegar a
implantarse un sistema único para todas las ONG y, sobre todo, que deben ser
los propios protagonistas quienes participen activamente en su diseño,
aportando sus experiencias y exponiendo sus necesidades.
Experiencias
similares han pasado varios años de discusión, por lo que nos sentiríamos
satisfechos si al menos ésta, nuestra propuesta, pudiera considerarse como un
punto de partida sobre el que empezar a trabajar con los grupos interesados,
ONG, instituciones públicas y privadas, donantes y beneficiarios, de manera que
algún día pudiera ver la luz una propuesta consensuada de Sistema para la
Evaluación y Gestión de ONG