Las raíces de Irlanda están firmemente introducidas en el suelo celta. Los celtas, inicialmente inmigrantes, fueron un pueblo imaginativo e independiente al que le encantaba una buena canción, una buena historia, una buena discusión y una buena lucha. Música Tradicional El carácter celta ha sobrevivido a los prejuicios violentos de siglos. La opresión de los ingleses, especialmente las leyes penales del siglo XVIII, sofocaron la cultura hasta casi su extinción. Casi, pero no del todo. Se crearon escuelas clandestinas en el campo y cuando Irlanda alcanzó por fin la independencia, se adaptó el gaélico como primer idioma nacional, convertido ahora en asignatura obligatoria en las escuelas, y más ampliamente hablado ahora que en cualquier otra época del siglo XIX. En la actualidad, los irlandeses han recuperado un sentido de la identidad que casi se perdió para siempre, y el orgullo celta se refleja en la escritura tradicional de los nombres de las tiendas, en la literatura, el arte y la música.