Módulo de representación teatral
Autor: Bertolt Brecht
Título de la obra: Sobre horacios y curiacios
Compañía de teatro: Teatro de la Abadía
Director de la obra: Hernán Gené
Reparto: Luis Bermejo
Julio Cortázar
David Luque
Markos Marín
Daniel Moreno
Fernando Soto
Adjunta a la direccion: Carina Piaggio
Ayudante de direecion: Ana Zamora
Vestuario: Pepe Uría
Espacio escénico y atrezzo: Deborah Macías
Iluminación y coordinación tecnica: Manuel Fuster
Composicion y direccion musical: Vladimir Wagener
Espacio sonoro: Javier Almela
Coordinacion musical y trabajo de palabra: Ernesto Arias
Ayudante de produccion: Henar Montoya
Iluminacion: Manuel Martinez
Maquinaria: Giovanni Colangelo
Sastreria y utileria: Ángeles Marín
Sonido: Rubén Muiño
Gerente en gira: Elena Martínez
Fecha y lugar de publicación: 27-10-2004 en L´altre espai (Valencia)
Tras acudir a ver la obra teatral “ Sobre Horacios y Curiacios” cabe decir
que lo más impactante de la puesta en escena son sus personajes, seis
payasos muy graciosos que hacen reír al espectador en todo momento,
pues este es su fin, hacer reír a las personas en tiempos de guerra
y evadirlas de la realidad y del dolor. Sus vestimentas no son propias de
los payasos tradicionales que todos conocemos, si no que en lugar de llevar
un kimono de colores llevan pantalones piratas, chaqueta y sombrero, aunque
si que van pintados como los auténticos payasos, con coloretes en
las mejillas y nariz roja grande. Estos payasos se caracterizan pos sus movimientos
bruscos en el escenario, pues la mayoría de la obra la pasan cantando
y bailando canciones pegadizas que atraen al público. Además
cabe destacar las diferencias que encontramos en torno al lenguaje, pues
en algunas ocasiones los personajes utilizan el lenguaje con mucho dominio,
como cuando hacen enumeraciones muy largas y rápidas llenas de tecnicismos,
pero en otras ocasiones muestran dificultades de habla. El ejemplo más
claro se observa cuando uno de los payasos no sabe decir la palabra “aniquilado”
sino que dice “aquilinado”, “ anonado”...y muchas más palabras sin
sentido para hacer referencia a la palabra original.
La obra se representa en un escenario bastante grande donde encontramos una
especie de cubo que consta de una parte central, cubierta por una tela, que
sirve como vestuario para los personajes, pues aquí es donde los payasos
cambian sus vestimentas durante la representación, y una parte superior,
a la cual se accede por una escalera. Este es el lugar donde los payasos
tocan sus instrumentos. En medio del escenario encontramos un círculo
rojo rodeado de muchas lucecitas amarillas. Éste es el foco de mayor
atención durante la obra. Sin embargo, cabe destacar que los payasos
también actúan en el lugar donde se encuentran sentados los
espectadores, hecho que provoca cierto sentimiento de acercamiento entre
los actores y el público.
En cuanto a la iluminación cabe decir que el escenario está
bien iluminado en todo momento, pues hay muchísimos focos en el escenario:
en la parte del techo, alrededor del círculo central y en la parte
superior del cubo. Las luces predominantes son las amarillas y las azules.
Cabe destacar que cada cambio de escena supone un cambio de luz, pues el
final de una escena siempre viene marcado por un apagón de luz al
escuchar el sonido de una bomba cayendo.
En lo referente al atrezzo cabe nombrar la escasez de decorado, pues su importancia
ha sido sustituida por los personajes, ya que éstos durante la obra
son capaces de imitar una placa de nieve, una grieta del suelo, los pájaros
o las olas del río. Como objeto impactante se encuentra “el sol” pues
es un foco amarillo que va trasladando uno de los payasos. Además
la mayoría de los sonidos que se escuchan en la representación,
están hechos por los instrumentos de los payasos, como es el caso
del sonido del agua agitada del río o del fuerte viento. Todo ello
se ha llevado a cabo de dicha manera para hacer un recorte de gastos bastante
importante.
La representación crea un ambiente muy bueno en todo momento, pues
el público no deja de reír debido a los bailes, canciones y
bromas que realizan los payasos durante toda la obra. Como resultado los
actores reciben muchísimos aplausos del público y una gran
ovación.
En mi opinión, la representación teatral ha sido muy graciosa
y entretenida, puesto que el humor y las bromas de los “clowns” han estado
presentes durante toda la obra. Pese a esto, debo decir que me ha impactado
mucho la forma en que el director ha enfocado la obra, puesto que no es muy
corriente que una obra basada en la guerra sea interpretada por payasos que
se toman la vida como una broma, con lo cual hace evadir al público
de la realidad, es decir, le hace olvidar la tristeza, las muertes, las penurias...