Autor: Samuel Beckett
Título: Waiting for Godot
Subtítulo: Tragicomedy in 2 acts
Editorial: Faber and Faber
Año y lugar de publicación: 1956 en Londres
Durante la obra teatral encontramos cinco personajes: Estragon, Vladimir, Lucky, Pozzo y Boy.
Vladimir y Estragón son dos amigos que han dedicado toda su existencia a vagar por caminos sin destino alguno, en soledad y de forma rutinaria. Esto les convierte en desgraciados, pues el hábito y la rutina son las mayores desesperaciones del ser humano. Los dos hombres pasan toda la obra “sin hacer nada”, sólo esperar un cambio, una salida, la liberación de la rutina, que en la obra es, metafóricamente, Godot, pues God es Dios, y Dios es “el liberador”. Así Estragon y Vladimir pasarán toda la obra esperando a ese Dios, esa salvación que no llegará nunca. Sin embargo, pese a todo ellos no pierden la esperanza.
Lucky es un joven, esclavo de Pozzo, el cual lleva una cuerda alrededor del cuello. Ésta cuerda la sostiene Pozzo, la cual menea y estira a su antojo para buscar una respuesta del joven. El nombre de Lucky podría decirse que es un nombre simbólico, pues significa afortunado. Se lo considera afortunado al estar esclavizado por una persona, pues asi nunca estará solo y no tendrá que tomar sus propias decisiones, si no que Godot siempre las tomará por él. Cabe destacar que Lucky no interviene oralmente a lo largo de la obra, excepto una vez en la que le obligan a hablar. En esta intervención el esclavo dice muchas cosas incoherentes y seguidas, como si de un robot se tratara.
Pozzo es un hombre mayor, rico y sin escrúpulos, pues siempre lleva con él un esclavo, al que ata una cuerda al cuello, de la que estira nada más su esclavo, Lucky, tarda en obedecer una orden. Pozzo supone a lo largo de la obra, un entretenimiento y una forma de matar el tiempo para Estragon y Vladimir, los cuales ya están cansados de esperar la llegada de Godot.
Boy es un niño, enviado por Godot para decirles a Vladimir y Estragon que su dueño, Godot, no podrá acudir a la cita el día acordado, sino el siguiente. Además el niño les cuenta a los hombres, que Godot lo trata bien, pues no le pega, ni golpea y además le da de comer. El chico podría considerarse en la obra, como un mensajero, el mensajero de Dios ( Godot ), que les dice a los pobres sufridores de la vida que no desistan, que la felicidad se puede encontrar en el momento menos pensado.
La obra trata sobre 2 hombres que están en un camino en medio del campo planeando ahorcarse, pues llevan toda su vida haciendo lo mismo, nada. Para ellos tal es el aburrimiento y la monotonía que no quieren vivir, pero aun así deciden no matarse y esperar a Godot, un hombre con el cual han quedado pero al cual no conocen. Deciden esperarlo porque ellos ven en Godot un posible cambio para sus vidas. Mientras lo 2 hombres lo esperan conocen a Lucky y Pozzo, un esclavo y su dueño, que les sirve como entretenimiento y forma de matar el tiempo. Cuando ambos se van, y se vuelven a quedar Vladimir y Estragon solos, aparece un chico que dice llevar un mensaje de Godot para ellos, el mensaje es que Godot no podrá aparecer a la cita que tenían Vladimir, Estragon y él organizada, si no que Godot aparecerá al día siguiente. Ante esto, los 2 hombres deciden seguir esperando hasta que llegue el día siguiente. Y así termina la obra, tal como empezó, con 2 hombres esperanzadores que no paran de plantearse la idea de ahorcarse pero al final no lo hacen y deciden esperar un cambio que dará la vuelta a sus vidas.
La obra se desarrolla en un camino en medio del campo, como único lugar e indispensable, pues el camino puede interpretarse como el camino a la esperanza, el camino a una vida mejor. Sin embargo, Vladimir y Estragon nunca consiguen llegar a la meta, al final del camino, ya que no consiguen nada, sino que sus vidas permanecen iguales y en el mismo lugar a lo largo de la obra. Este espacio se podría considerar abierto y rural, pero a su vez opresivo, pues en este camino los 2 hombres sufren su soledad y rutina, hecho que les atormenta.
Cabe decir que la obra está escrita en los años 50, una época de posguerra y pobreza, como podemos observar con las botas viejas de Estragon. Aún así el autor nos muestra su gran capacidad para el teatro, pues la obra sigue una sucesión cronológica de los hechos, durante 3 días seguidos sin saltos ni elipsis. Sin embargo cabe destacar, la presencia de muchos silencios en la obra como herramienta para partir las frases largas y no hacerlas monótonas y aburridas.
En cuanto a los recursos literarios cabe nombrar la abundancia de frases cortas y vocabulario mínimo que utiliza Beckett a lo largo de Waiting for Godot. Este hecho se debe al escaso dominio de la lengua inglesa que tenía el autor, pues éste era francés pero decidió escribir la obra en inglés para conseguir más audiencia. En cuanto al lenguaje de los personajes de la obra, cabe decir que es coloquial tirando a barrio bajero, pues los personajes emplean muchos insultos e intolerancias, pero quien más insulta es Pozzo a Lucky. Finalmente, cabe destacar la metáfora que Beckett utiliza a través de Godot, el God, el Dios. Godot, como su nombre simbólico dice, es considerado como un Dios, un salvador para Vladimir y Estragon, aquel hombre que cambiará las vidas de los 2 hombres y las mejorará. Pero hay que darse cuenta, que este dios nunca ha sido visto por ellos y acaba la obra, y ellos siguen sin verlo, lo que puede significar que ese Dios nunca ha existido y nunca existirá, plasmando con esta idea la no creencia de Beckett en Dios y en la religión.
En mi opinión, la obra de Samuel Beckett es muy impactante, puesto
que es la primera obra que he leído en la que no ocurre nada, ya
que los personajes pasan toda la acción sin actuar, es decir, que
en realidad no realizan nada si no que se limitan a esperar un sueño,
un cambio o un progreso que no llegan a conseguir. Además, los diferentes
intentos de suicidio de Vladimir y Estragon reflejan perfectamente la frustración
y el pesimismo que vivían las personas durante la posguerra. Con
lo cual la obra es una mezcla de fantasía y realidad, hecho que
caracteriza la sociedad del momento.