El teatro infravalorado y destinado a morir
¿ Cual será el destino del teatro?, esa es la pregunta
que nos estamos formulando todos los alumnos, pero cada uno tiene una
interpretación diferente.
Personalmente pienso que el futuro del teatro no es muy positivo,
puesto que en nuestra sociedad no vemos, en la gran mayoría, el
teatro como un instrumento cultural que proporciona conocimientos y
sabiduría, sino que tendemos a mixtificar la esencia del teatro
al considerarlo como un entretenimiento, una diversión, una
actividad ociosa, innecesaria que cubre el tiempo sobrante de las
personas.
Además, el teatro no está “ de moda”, ya que la
mayoría de los ciudadanos no tenemos costumbre habitual de
acudir a las representaciones teatrales, pues las consideramos
únicamente como un producto de consumo que no ocupa un lugar muy
privilegiado en nuestra sociedad capitalista, sino más bien es
una “actividad minoritaria”.
A este efecto se le añade la gran influencia de la
televisión y el cine en nuestros días, una
televisión donde cobran mayor protagonismo la “tele basura” y
los “reality shows”. Ambos transmiten una cultura y unos conocimientos
bastante falsos, con el objetivo de obtener mayor audiencia y
beneficios. Con lo cual, la televisión es el máximo
competente del teatro.
Otro punto en contra del teatro es la privatización de las
compañías teatrales, las cuales aumentan los precios y
disminuyen con ello la accesibilidad a la asistencia al teatro. Este
hecho es una prueba más de que en este mundo capitalista todo se
mueve con dinero. Este “maldito dinero” también imposibilita a
muchos jóvenes a acceder a una carrera de arte dramático,
pues las plazas disponibles en las universidades son muy escasas,
aunque ya se sabe “ con dinero se puede conseguir todo”. Además
los jóvenes que se disponen a estudiar arte dramático
también encuentran barreras por parte de sus familiares y
personas que les rodean, que de alguna manera le imponen un cambio de
profesión, puesto que ser actor de teatro no está visto
como un trabajo muy digno, cuando en verdad los jóvenes lo ven
como un trabajo precioso y muy emocional.
Sin embargo, cabe decir que hay que luchar porque el teatro sobreviva
en la sociedad, porque como ya decía Federico García
Lorca: “ un pueblo que descuida su teatro, si no está muerto,
está moribundo”, puesto que si eliminamos la cultura de la
sociedad, ¿qué nos queda), una sociedad estancada, sin
ganas de progresar, sin ganas de
pensar. Para evitar esto hay que
introducir en el teatro las nuevas tecnologías existentes, unas
tecnologías que enriquecen el teatro y lo hacen más
atractivo al público.
Además, para obtener más atracción del
público, los actores han de abandonar el texto, es decir, no
solo han de ser instrumentos que dan vida a un texto, si no que el
actor debe caracterizarse por la creatividad, por la
improvisación, pues estas estrategias acercan más el
actor al público, con lo cual el espectador siente, vive, ama el
teatro.
Finalmente, pienso que para revivir el teatro hace falta acceder al
público de la calle y llevar el teatro a la gente, no la gente
al teatro, porque así se conseguirá una mayor
familiarización con las representaciones teatrales.
Concluyendo, que hoy en día el teatro tiende a morir, es decir,
la cultura está pendiendo de un hilo, pero solo está en
nuestras manos que el futuro del teatro sea favorable, o no, con lo
cual...” manos a la obra”.
BIOGRAFIA
http://www.nodo50.org/sei/agitacionyboletines/revista%2005/teatro.htm
http://www.irox.de/larra/teatro/txt_mac2.html
http://www.dramateatro.arts.ve/ensayos/n_0005/sigloxx.html
http://www.artezblai.com/aldizkaria/artez51/antzerkia/imprebis.php
http://www.forum.deusto.es/archivos/pdf/Confe_I16C04.pdf