Paul Ruprecht
Traducció de Textos Literaris Anglesos
Fores Lopez
29 Noviembre 2007
Alice adventures in Wonderland, by Lewis Carroll
Chapter
1- Down the rabbit hole.
Alice estaba empezando cansarse mucha de sentarse al lado de su hermana en los márgenes del río y no tener nada que hacer: una vez o dos había echado un vistazo en el libro que su hermana estaba leyendo, pero no contenía ilustraciones ni conversaciones, “¿y que es el valor de un libro,” pensó Alice, “sin ilustraciones y conversaciones?” Entonces, estaba considerándose en su mente (lo mejor que podía, por el calor del día le hizo sentir muy cansado y tonto), si el gusto de hacer una cadena margarita valdría la pena de levantarse y sacar las flores, cuando de repente un Conejo Blanco con ojos rosas se fue corriendo cerca de ella. No había nada tan notable en eso, ni Alice pensó muy raro escuchar el Conejo decirse “¡Dios mío, Dios mío, voy a llegar demasiado tarde!” (Cuando lo consideró después, lo ocurrió que debía de haberse preguntado, pero en el momento parecía muy normal) ; pero, cuando el Conejo de hecho sacó un reloj de la bolsa de su chaqueta, y lo miró, y después se dio prisa y siguió, Alice se saltó, porque de repente se dio cuenta de que nunca había visto un conejo con ni una bolsa de chaqueta, ni un reloj de sacar, y candente de curiosidad, ella corrió a través del campo tras él, y llegó justa a tiempo para verlo meterse en un conejera grande abajo del seto. En el otro momento, Alice lo estaba siguiendo, nunca considerándose como iba a salir. La conejera fue recto como tonel un buen rato, y de pronto se volvió abajo, así que Alice no tuvo tiempo para pararse antes de que se encontrara cayendo en lo que parecía ser un pozo muy hondo. O era muy hondo el pozo, o estaba cayendo muy lentamente, porque tenia bastante tiempo como descendía, mirar a sus alrededores, y preguntarse que iba a pasar después. Primero, intentó mirar hacia abajo y distinguir adonde llegaba, pero era demasiado oscuro para ver algo: entonces miró a los lados del pozo, y fijo que eran llenados de cubiertos y estantes: unos lugares vio mapas y cuadros colgado a clavos. Saco una jarra del estante como pasaba, se decía, “MERMELADA DE NARAJO,” pero a su desilusión, era vacía. No quería tirarla por temor de matar a alguien abajo, entonces manejó devolverla en uno de los cubiertos como pasaba. “¡Bueno! pensó Alice, después de una caída así, no pensaré nada de caerme en las escaleras. ¡Tan brava me van a pensar en casa! ¡Pues, yo no quejaría de caerme de encima de la casa!” (Lo que realmente era verdad.) Abajo, abajo, abajo. ¿Terminaría nunca la caída? “¿Cuantas millas he ya caída?” dijo ella. “Debo estar llegando cerca del centro del planeta. A ver: seria cuatro mil millas, creo”— (porque Alice había aprendida algunas cosas así en sus lecciones de la escuela, y aunque no era una oportunidad muy buena para mostrar su sabiduría, así que no había nadie para escucharle, todavía fue buena practica repetirla.) “—Si, ese es cerca de la distancia— ¿pero también me pregunto hasta que longitud y latitud estoy llegando?” (No tenia lo menor idea que eran latitud y longitud, pero le daba placer decirlas porque eran palabras grandes.) Otra vez, empezó, “¿caeré hasta pasar a través de la tierra entera? ¡Tan divertido parecería salir dentro de la gente que camine con sus cabezas hacia abajo! Las antipatías, lo creo”— (estaba bastante contenta que nadie le estaba escuchando este vez, así pues no le sonaba la palabra correcta) “—pero tendré que preguntarles como el nombre de su país, sabes. Por favor señora, ¿este es Nuevo Zelanda? ¿O Australia? (E intentó hacer una reverencia como hablaba— ¡piénsalo, hacer una reverencia mientras caer así! ¿Piensas que podrías tú manejarlo?) “¡Y que muchacha ignorante me van a pensar por preguntar! No, nunca podría preguntar. Tal vez lo vea escrito en algún sitio.” Bajo, bajo, bajo. No había nada más que hacer, entonces empezó a hablar de nuevo. “¡Dinah me va a extrañar mucho esta noche, lo creo!” (Dinah era el gato.) “Espero que recuerden darla su platillo de leche a tiempo de te. ¡Dinah, mi amado! ¡Que estuvieras conmigo aquí!” No hay ratones aquí en el aire, supongo, pero posiblemente podrías coger un murciélago, y ese es muy similar a un ratón. ¿Pero comen murciélagos los gatos?” Y Alice empezó ponerse muy soñolienta y seguía diciéndose en su forma muy soñoliento, “¿comen murciélagos los gatos? ¿Comen murciélagos los gatos?” y a veces, ¿comen gatos los murciélagos?” Porque, como ves, porque no podría contestar ni una pregunta ni la otra, no importaba mucho como lo decía. Se sintió durmiendo, y apenas había empezado soñar que estaba caminando mano con mano con Dinah, y estaba diciéndola con mucha seriedad “Pues, Dinah, dime la verdad. ¿Has comida alguna vez un murciélago?”, cuando de repente, ¡golpazo! ¡Golpazo! Y se cayó en un montón de palos y hojas secas, y al fin, había llegado.
Lista de palabras traducidas:
Márgenes, cadena margarita, candente, seto, conejera, antipatías, reverencia, golpazo.
Este texto lo encontré más o menos fácil traducir. La complejidad del vocabulario era mínima, y solamente tuve que buscar palabras desconocidos, pero fueron pocos. El modo de escritura incluye mucha conversación, y pensamientos, lo que realmente produce la única dificultad.