BERTOLT BRECHT

SOBRE HORACIOS Y CURIACIOS

TEATRO DE LA ABADÍA

DIR.:HERNÁN GENÉ

REPARTO:        Luis Bermejo
                      Julio Cortázar
                      David Luque
                      Markos Marín
                      Daniel Moreno
                      Fernando Soto

7 de noviembre de 2004, Teatre L'Altre Espai, València

 

Los personajes están caracterizados por ser más o menos iguales, son clowns adornados con el típico traje y armados con sus instrumentos. Los tonos de voz son agudos, y provocan mucha gracia entre los espectadores. La forma de moverse es siempre bailoteando por el escenario, de un lado para el otro y de enfrente hacia atrás. Y la relación entre los demás personajes es muy cómica, avisando el uno al otro con un toque de humor, haciéndose el despistado,...

El espacio escénico estaba formado por un pequeño ruedo y una tarima elevada con acceso desde varios puntos, debajo de la tarima quedaba un espacio tapado con una lona, utilizado para cambiar de vestuario o para hacer alguna sorpresa. Estaba decorado con luces de navidad, alrededor del ruedo y por encima de la tarima, y dentro del hueco otro foco.

La iluminación venía de varios focos situados en distintos puntos. En especial utilizaban un foco color amarillo ámbar simbolizando el sol. Los colores de los focos cambiaban cuando la escena hacía un cambio, como por ejemplo cuando se dirigían a una tal Natividad, que supuestamente era la que controlaba la iluminación. Entre los colores de las luces, destacamos el color ámbar del sol y el azul que también estaba muy utilizado.

El vestuario de los clowns era de fantasía, el histórico traje que han utilizado, por ejemplo, los payasos de circo.

Al igual que en Hedda Gabler, los protagonistas también hacía uso de armas, en este caso eran de plástico, y esto les servía para simbolizar la bala con un par de palos. También utilizaron teléfonos móviles y radios. Cabe destacar el uso de los instrumentos de viento-madera y percusión, que con ellos hacían la música en directo.

El ambiente de la sala antes de comenzar la función, me resultó muy agradable, con música animada y que le daba al momento una sensación de estar en los años 70. La reacción del público es siempre de risotadas y  esto hace que el ambiente sea mucho más cómico. Y una peculiaridad es que al final antes de irse saludan unas tres o cuatro veces.

La obra está basada en una batalla contra los nazis, pero sorprende la forma en que es tratado este tema. Normalmente los temas de guerra y de fallecimientos han sido manipulados con cuidado y sin lugar a bromas. Pero lo que más me ha fascinado de esta obra ha sido eso, cómo ha sido tratado un tema tan serio con tanto humor y simpatía, dejando aparte el dramatismo de las posibles muertes o los disparos.

 

Encontraremos más información en el siguiente link: http://www.elmundo.es/metropoli/2004/04/21/teatro/1082543834.html

Correo: ramarpas@alumni.uv.es

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