¿Qué hice en septiembre de 2005?
Bueno, después de la vacuidad de Agosto, parece que Septiembre se presenta algo más movido. Veremos si se cumplen las espectativas. Para empezar nos hemos quedado sin parque de atracciones, lo que no presagia nada bueno. Y, puestos a presagiar, con el inicio de todos los cursos (y del mío en particular), se ven nubes de tormenta acechando en el horizonte.
Domingo 18. Mi cumpleaños.
Acabo de felicitarme, por haber llegado a los cuarenta. Yo, que pensaba en lo viejo que sería en el año 2000 mientras ponía la fecha en un examen, 1974 ó 1975, cuando el año 2000 era ciencia-ficción.
No he soplado velas de tarta de cumpleaños, pero he formulado mi deseo, aún sabiendo que no se va a cumplir. No importa, lo he deseado y, durante unas horas, existirá la posibilidad de que se haga realidad.
La mejor fiesta de cumpleaños desde hace mucho tiempo. Y los mejores regalos.
Por si no lo he dicho muchas veces, quiero un montón a Alberto (y a Alex, aunque no me haya regalado nada y a Valentín, aunque no haya venido)
¿El mejor regalo de todos? Saber que sigo cierto, que es lo único que me mantiene cuerdo todavía.
¿Alguien tiene Píldoras de Chirimir"?
Lunes 19. Matrícula.
¡AAAARRGGGGHHHHH!. Voy a moriiiiiiiiiiir. Tengo el peor horario del mundo. ¿Por qué cordones tengo siempre que complicarme tanto la vida?
Viernes 23. Ya tengo el regalo de cumpleaños de Alex. Bueno, parte de él, porque ahora he de grabarle juegos, por lo menos los que más le gusten, para empezar. El chip de su Play es mucho mejor que el de la de Artion, y es que las ciencias adelantan...
No puedo esperar a su cumple para dárselo.
Además, hoy me ha dicho lo que quiere que le regale: una pelota. Y una pelota tendrá si me hace un regalo de cumpleaños; en caso contrario se quedará "sólo" con la Play y los juegos.
©2005 Juancho