La segunda estrella a la izquierda...

 

2007 | 2009  

¿Qué leí en 2008?

Si el año pasado empezó mal, este era zona catastrófica. Por prescripción facultativa, el verano fue mucho más tranquilo de lo que esperaba, lo que me dejó montones de tiempo para leer (y ver pelís, escuchar música ¡Y hasta componer un par de temas!).

"Snoopy y Carlitos 6 " de Schultz: Se me ocurre comentarle a mi cuñada que mire si ya ha salido este volúmen (porque se supone que son seis al año) y no sólo lo mira, sino que lo compra. El problema es que, como no nos vemos más que de uvas a peras, no lo he tenido en mis manos hasta ahora y, evidientemente, me lo he tragado en cuanto he llegado a casa. Como digo cada vez que leo uno de estos volúmenes... más de lo mismo y unos traductores que mejor se dedicaban a otra cosa. Genial.

"The Exiles" de Hilary McKay: Los vi baratos, muy baratos... y me los compré, claro. El planteamiento suena a Enid Blyton: cuatro hermanas que viven en una ciudad son enviadas por sus padres a pasar el verano con su abuela, que vive en una pequeña localidad costera; allí conocen a un niño local... y se acaban las similitudes, porque no viven una aventura estupenda con criminales internacionales a los que apresan ellas solas porque son más listas que sus mayores. Lo que sucede es que las cuatro niñas de ciudad no saben hacer nada por sí mismas, ni siquiera divertirse, así que será tarea de la abuela conseguir que se conviertan en algo parecido a personas diminutas, para lo que contará con la colaboración del niño del pueblo y la lejanía de los padres de las susodichas.
"The Exiles at home" de Hilary McKay: La segunda parte; se desarrolla en la casa familiar y la abuela y el niño del pueblo no son más que personajes anecdóticos. En esta ocasión, los secundarios son tres niños: un vecino de edad similar a la de las niñas (que van de los seis a los trece), el hermano pequeño del vecino y un niño africano al que le toca en suertes ser "mantenido" por las cuatro hermanas, cada una a su estilo. Y también una pareja de ancianos moribundos pero menos.
"The Exiles in love" de Hilary McKay: El tercer libro, y se lo podía haber ahorrado, porque la anécdota central es el sucesivo y efímero enamoramiento de alguna de las hermanas con algún individuo. Eso y la visita de un niño francés en plan intercambio, pero sin intercambio, y el viaje a Francia de niñas y abuela, con una serie de anécdotas que confirman que la cosa no daba para más. Lástima, porque los dos primeros tenían sus puntos interesantes y la serie de la familia Casson me sigue pareciendo muy buena... Y, tras acabar el tercer libro, he buscado por internet y me he enterado de dos cosas: una es que esta señora está especializada en libros "para niñas" lo que resulta esclarecedor... qué divertido resulta que, a estas alturas, todavía haya gente que escriba libros infantiles sexistas.
Lo mejor es que hace unos días compré otros tres libros de la misma autora...

"The (in)complete and utter history of classical music" de Stephen Fry: Lo compré hace unos meses, pero hasta ahora no le había llegado su momento. No es más que una serie de ocurrencias del señor Fry sobre el desarrollo de la música "seria" con un montón de opiniones personales y comentarios al uso, lo que lo convierte en algo completamente inútil si se busca una guía de la "música clásica", pero en un libro muy divertido si, como es mi caso, te gusta cómo escribe este sujeto (o, mejor, cómo habla, porque son algo así como una serie de conversaciones). Eso sí, debería ser de obligada lectura para todos los profes de música.

"The kid" de Kevin Lewis: Lo compré por error, por tener el mismo título que otro y no fijarme en el autor. Claro que, por un euro, tampoco voy a quejarme. Y tampoco voy a quejarme después de leerlo, porque me ha gustado montones. El libro no es más que el relato (autobiográfico) de la infancia de un niño con la suerte de ir a parar a una familia absolutamente disfuncional, con una madre inútil y violenta, un padre incapáz y violento y una sociedad que hace pagar a los hijos los defectos de los padres. Si no hubiera tenido contacto con este tipo de gente no me habría costado ningún trabajo calificar el libro de sarta de barbaridades alarmistas, pero habiendo conocido a muchos niños que se ajustan, en mayor o menor medida, a esta categoría, me han entrado ganas de salir a ajusticiar curas, asistentes sociales, profes y demás... Uno de esos libros que debería leer todo profe y toda persona que tenga a su cargo niños ajenos (o propios).

"La elegancia del erizo" de Muriel Barbery: Bonito, muy bonito este libro, sobre todo si dejamos a un lado la eterna pega (me ponen de los nervios los retratos de niños imposibles, sobre todo en ocasiones como esta, en la que tres simples recortes hubieran bastado para hacer creíble el personaje) aunque la autora sea profe (supongo que de universidad, porque si lo es de primaria...) Y, después de la bonita lectura, ofrece una segunda en la que no deja mucho lugar para el optimismo.

"The Shining" de Stephen King: O, lo que es lo mismo, "El resplandor". Hace mucho, mucho tiempo, leí varios libros de este señor, llegando a dos conclusiones: 1-Sólo me gusta un relato corto ("The body") y 2-Sus libros están llenos de pequeños detalles interesantes y desaprovechados (lástima). ¿Cómo llegué a leerme este? Pues porque, después de escuchar y leer múltiples comentarios acerca de la superioridad del libro sobre la película y de un episodio de "Friends" en el que Rachel se muere de miedo cuando lo lee... pues me picaba la curiosidad. ¿Cuál es el detalle interesante y desaprovechado de este libro? Pues simplemente Tony. Otro libro con niño imposible, por cierto, pero en esta ocasión se salva por los pelos, porque el libro no funcionaría si no fuera un niño especial.

"Ulysses Moore: La casa de los espejos " de Pierdomenico Baccalario: Tercera parte de la saga, que se editó el año pasado, iba a ser el regalo de cumpleaños de Alex... pero se metamorfoseó en un granado enano moribundo. Cosas que pasan. Y, por supuesto, he tardado meses en poderlo comprar porque los hados se encargan de que me sucedan estas cosas o, lo que es lo mismo, que cuando lo veía en un escaparate o en la sección correspondiente... no tenía un céntimo y, cuando tenía dinero... estaba agotado, así que he acabado con la cuarta edición... y comprándolo un mes después del cuarto volumen...

"Ulysses Moore: La isla de las máscaras " de Pierdomenico Baccalario: Pues eso, el cuarto volumen de la colección, y más aventuras... que, si bien en el título anterior volvían a ser bastante terrenales (con una "casa de los espejos" estupenda y desaprovechada y un montón de revelaciones y personajes circunstanciales), en este cuarto tomo dan un nuevo giro y acaban en Venecia (con un patético -y desaprovechado- ladrón español de madre valenciana y más revelaciones... ¿o no?) prometiendo próximos capítulos y dejando la acción en un momento pretendidamente álgido. Como los anteriores, y supongo que el resto de la colección, que compraré y leeré lo más puntualmente posible, me hubiera encantado leerlos con once años. La lástima es no tener a mano ningún niño de once años a quien recomendárselos... Y todavía tengo nueve libros de este hombre por leer...

"Póngame un kilo de matemáticas" de Pierdomenico Baccalario y Carlos Andradas Heranz: Un cuento de Baccalario, no tan correcto como habría de esperarse, por estar en función de una serie de términos y condiciones, pero bastante bien resuelto, y una colección de datos, hechos y problemas matemáticos recopilados por Andradas con la intención de acercar un poco las mates a quienes les tienen "yuyu"; lo que difícilmente se logrará con un libro dirigido a niños de más de doce años, que incluye un problema a resolver mediante un teoréma de pitágoras con doble incógnita y tiene el formato de libro infantil.

"Jinojito el lila" de Jaime Campmany: Jopetas con el vocabulario del librito este... Un libro con niño, con muchos niños, completamente creíbles (cosa rara)... excepto en un aspecto: ningún niño de diez u once años es capaz de escribir con la prosodia y la estructura con la que lo hace el narrador. La profundidad, la pretendida inocencia, los juicios... todo es más o menos creíble, pero no hay forma de que un enano escriba una sucesión de yuxtaposiciones y consiga un resultado coherente. ¿El argumento? Un niño de casa bien creciendo, poco antes del fin de la segunda república, entre pedradas, descubrimientos, brutales compañeros de juegos y un amigo lila. Por cierto, que esos cuadraditos de la portada son birlochas y no se comen, que es como llaman en el libro a las cometas.

"La sonrisa al pie de la escala" de Henry Miller: Hace veintiocho años que leí este libro por primera vez y no lo había releído hasta ahora. No me gusta Miller. Después de este intenté leer los tres o cuatro que había en casa de mis padres y desistí. Ahora, al releer este y encontrarme con que el mismo Miller reconoce que este cuento no tiene nada que ver con el resto de su producción, puedo entender por qué. Y también he entendido por qué me gustó tanto a los quince años y por qué me cuesta tanto hacer lo socialmente correcto en determinadas ocasiones. A esto hay que sumar el placer fetichista de leer un libro de Bruguera.

"La invención de Hugo Cabret" de Brian Selznick: Estaba claro que me lo iba a leer desde que lo vi por primera vez, pero he tardado tanto por falta de razones, esto es: falta de tiempo y falta de dinero. Al final lo he comprado (en español) en Círculo por no encontrar nada mejor en la revista, que es el problema que tiene lo de estar apuntado... Dejando a un lado los reiterados fallos de perspectiva (sobre todo cuando es múltiple), los dibujos están bastante bien y consiguen su propósito de acelerar el ritmo hasta niveles casi cinematrográficos... dejando a un lado la nimiedad de la historia, esta cumple muy bien con su cometido y, gracias a los dibujos, no ha sigo engordada para ocupar las más de quinientas páginas que tiene el librito. Todo sumado resulta un libro gordote, muy bonito, que se lee en menos de una hora (deteniéndonos en cada ilustración el tiempo necesario) de forma muy amena... y poco más.

"Firmin" de Sam Savage: Me había identificado con niños, adultos, ancianos, mujeres, homosexuales... pero es la primera vez que lo hago con una rata. Firmin es una rata, muy rara, pero una rata. Una rata que aprende a leer ella solita y se come toda una librería. Así las cosas, esto podría ser una fábula, un cuento infantil, una flipada kafkiana... pero no es nada de eso; simplemente es una "autobiografía" bastante sorprendente que, además, tiene incluso paralelismos con el futuro de El Cabañal, aunque esté ambientada en Boston, porque, al parecer, en todas partes cuecen habas y lo de borrar barrios de un plumazo no es exclusivo de estas tierras, lo que no deja de ser una lástima.

"Pura anarquía" de Woody Allen: Otro libro comprado en Círculo de Lectores por no encontrar otra cosa (asequible), lo que también significa que está en español. El año pasado, en Nueva York, compré en la calle un volúmen con los tres libros de Allen hasta la fecha... momento en el que editó un cuarto libro. Esos tres libros, desiguales y con altibajos, como corresponde a su naturaleza, no están nada mal; este cuarto título parece una colección de colaboraciones en revistas de moda o algo por el estilo. Lo único bueno es que, al ser relatos de dos o tres páginas (lo que corrobora más mi tesis), los he podido ir leyende a ratos perdidos en un momento tan atareado y desquiciante como el presente.

"Dog friday " de Hilary McKay: Ya dije arriba que había comprado un lote de tres libros de esta autora antes de leer la anterior trilogía y mientras duraba la euforia de la serie de la familia Casson... bueno, pues es esta, y con unas bonitas portadas dejando clara la intención de la editorial de vender a esta señora como autora para niñas, porque aunque las protas de las portadas sean las niñas casi en exclusiva, en el interiror los protas son mayoritariamente niños y, a diferencia de la trilogía anterior, aquí no hay trama "femenina" por ningún lado. En este primero, que no es mucho más que una larga presentación de los personajes, las anécdotas son estupendas y hasta muy divertidas
"The Amber Cat" de Hilary McKay: En el segundo libro de la serie, ya con los personajes bien asentados, desaparecen tres de ellos y el resto se convierte casi en accesorios para dejar sitio a una bonita historia de fantasmas, no por previsible menos divertida y sorprendente, que supongo tendría intenciones detrás, pero quedan tan difuminadas que no creo que nadie se entere de ellas realmente. Todo se basa en la fascinación que produce en los niños saber cosas de la infancia de sus mayores, tal vez porque nunca lleguen a creerse que antes fueron niños, y es que algunas veces cuesta imaginárselo.
"Dolphin Luck" de Hilary McKay: Tercera y última parte, en la que la acción se divide en dos espacios con tres caminos distintos: uno inocente, que deja claro por dónde va la mente de los niños y lo fácil que es comerles la cabeza; otro muy divertido, aprovechando que los niñós se las pintan solos para meterse en situaciones delirantes... y casi siempre salen bien de ellas; y el tercero de carcajada, porque combina de alguna forma la inocencia del primero con la capacidad de crear absurdos del segundo. Muy divertido.
Ahora queda la duda de si seguir comprando libros de esta señora, que tiene bastantes más, o dejarlo aquí, con buen sabor de boca, y esperar que, con un poco de suerte, retome a los Casson, de quienes acabo de comprar el último libro.

"Snoopy y Carlitos 7 " de Schultz: Parece que el ritmo de publicación de esta colección se ha ralentizado considerablemente, porque a estas alturas del año ya deberían ser tres los libros editados y acaba de salir el segundo... que, por supuesto, es más de lo mismo, en esta ocasión los fallos de traducción van desde los ridículos términos utilizados al traducir la jerga del béisbol a trasladar literalmente "Humane association" por "Asociación Humana" o un par de tiras desprovistas totalmente de sentido. Eso y algún catalanismo. Y seguro que cobran por ello.

"El señor de la Horda" de Pierdomenico Baccalario: El primer volumen de una serie titulada "Los guardianes del tiempo", que presenta a siete personajes eternos y custodios de la memoria histórica. Estos personajes van encontrando a distintos niños en la actualidad, narrándoles parte de los acontecimientos de los que fueron testigos. En este primer libro, uno de ellos cuenta la historia condensada de Atila, con unos hechos novelados de forma amena y entretenida y un final más que discutible en su planteamiento, pero acertado en el gran esquema de la historia. Y otra vez a vueltas con las ediciones: por un lado, el libro está lleno de erratas y, por otro, la traductora deja tal cual varias expresiones y construcciones italianas, que rechinan en castellano.

"El misterio del Everest " de Pierdomenico Baccalario: El segundo volumen de la serie. Si en el anterior estábamos en Italia y la narración del "durmiente" nos llevaba a recorrer casi todo el mundo conocido en el siglo VI, en esta ocasión estamos en Inglaterra y la narración nos lleva hasta el Tibet, con escala en Nueva York y la India. Otra historia apasionante, con irritante y gratuíta inclusión de supersticiones y, sobre todo, la misma molesta moraleja final explicada a los lectores para que ninguno se quede sin aprender algo de la historia. Por si esto fuera poco, siguen las erratas, que en esta ocasión se hacen incluso más molestas, porque llegan a incluír hasta comas, y el mismo problema de traducción que hace que se trasladen literalmente falsos amigos y expresiones italianas sin sentido en castellano.

"Más allá de los océanos" de Pierdomenico Baccalario: Tercer volumen, y quedan tres más. Esta vez estamos en Burgos, con tres niñas que utilizan los improbables nicks de "Niña", "Pinta" y "Santa María" para chatear, en un tiempo en el que las conexiones a internet todavía anulaban la línea telefónica, mientras la narración nos lleva al viaje de Magallanes en el que Elcano dio la primera vuelta al mundo. Como en los anteriores, la lectura es apasionante a ratos y, en algunos momentos, la estupidez humana resulta tan increíble que estamos tentados de pensar que son licencias literarias del autor cuando son hechos históricos. Para redundar un poquito, continúan los mismos fallos de traducción.

"La leyenda del príncipe alquimista" de Pierdomenico Baccalario: Cuarto volúmen, y volvemos a italia por partida doble. La acción presente transcurre en Nápoles, y la narración de la guardiana también transcurre en Nápoles (y Roma), sólo que unos trescientos años antes, en plena Ilustración. Esta vez la lectura sí es completamente apasionante, dejando claro lo increíble del proceso de salida del oscurantismo en el que la iglesia había sumido al mundo, y también el papel de esa iglesia en contra de todo lo que signifique progreso, más aún si es científico, y que su único objetivo consiste en mantener a toda cosa el poder que todavía tiene. Todo esto en un libro infantil/juvenil... con muchas erratas y nuevos fallos de traducción.

"La huida del gigante blanco" de Pierdomenico Baccalario: Quinto y penúltimo título de la serie, y el mejor hasta el momento, tal vez porque aquí la mayor parte del relato es inventada y sólo la presentación del personaje y poco más corresponde con hechos históricos. No sólo eso, sino que no recuerdo ninguna errata y tan sólo un fallo de traducción y algunas discutibles adaptaciones al castellano de voces indígenas. La acción presente, así como la mayor parte de la narración de la historia, sucede en Australia, con la introducción del personaje principal en su Inglaterra natal y cuatro notas en Tasmania. Otra cosa positiva, que comparte con los útlimos títulos, es la desaparición de la coda explicativa de la moraleja de la historia.

"Una carta desde las grandes cascadas" de Pierdomenico Baccalario: Último libro de "Los guardianes del tiempo", que transcurre enteramente en Yankeelandia, aunque en diversos estados. La historia sería estupenda de no ser por dos "peros". El primero es por no ajustarse demasiado a la realidad de una señora que no sólo existió realmente, sino que su vida, tal cual, ya era lo suficientemente estupenda para narrarse sin invenciones. El segundo es las varias meteduras de pata, como llamar a los habitantes negros de la Yankeelandia del siglo XVIII "inmigrantes africanos de color" (sic) o el obviar que la misión de las buenas monjitas no era otra que la de cristianizar a las niñas indias y aculturizarlas todo lo posible. Estos dos "peros" a un lado, no deja de ser una lástima que no haya más libros de la serie.

"Sangre de tinta" de Cornelia Funke: Segunda parte de la trilogía. Hace más de un año que esperaba en un estante y, como acabo de comprar la tercera parte, parece un buen momento para leer los dos de una vez. Si en el primer tomo la historía podía dar mucho más de si, en este caso sucede lo contrario, y todo el libro podía muy bien resumirse por el simple método de conservar los primeros y últimos capítulos y componer uno o dos más con unos pocos hechos del grueso intermedio de la obra. Evidentemente, no se podría cobrar veinte euros por el librito resultante, pero saldría ganando todo el mundo (menos autora y editorial, se entiende). No obstante, espero tener en mis manos la conclusión, porque tengo curiosidad por saber cómo se las arregla la señora Funke para conseguir que una historia en la que no para de morir gente tenga un final adecuadamente feliz.

"Muerte de tinta" de Cornelia Funke: Pues ya sé cómo se las ha arreglado para llegar al final feliz... que no voy a desvelar... ni tampoco revelar si es feliz o no, por si alguien tiene ganas de perder el tiempo, aunque no haga falta, porque seguro que hay trilogía cinematográfica con muchos efectos especiales. Pero, para empezar por el principio, esta tercera parte vuelve a estar sobre dimensionada, y resulta repetitiva en ocasiones para luego resolver de un plumazo un climax que prometía mucho más. Para proseguir, hay errores de continuídad (y de traducción, pero eso es otra historia), dos personajes introducidos con calzador y un par de preparaciones demasiado evidentes. Y, para terminar, deja algún cabo suelto de una forma bastante chapucera, posiblemente para dejar abierta la posibilidad de más tinta y, lo que es peor, presenta en el último párrafo un personaje que podría dar mucho de si.

"Forever Rose" de Hilary McKay: Último libro sobre la familia Casson y, aunque creo que me he reído más que con ningún otro, el más flojo de todos, con ese sabor a película de Capra y el etnocentrismo cristiano. La autora se las arregla para meter a todo el mundo en el gran final, aunque sea de pasada y con calzador, pero lo que consigue es que se eche mucho de menos la presencia constante de esos personajes (en mi caso, y dado que es mi libro favorito, me quedo con ganas de Indigo y Tom). No obstante, y gracias al comentado final a lo "Vive como quieras/Qué bello es vivir/..." cumple de sobra con su cometido y despedimos a la familia sabiendo que tenemos un ático esperándonos para cuando queramos volver a dejarnos caer por allí.

"Una mujer infortunada" de Richard Brautigan: Otro libro que llevaba años esperando ser leído. Y menuda sorpresa. Lo compré porque hace años leí todo lo publicado aquí de este autor y me divertí un montón, así que al ver uno nuevo, no lo dudé. Lo he leído ahora porque pensaba que era un buen momento para leer algo divertido que no fuera literatura infantil... pero, tras el bajón de la introducción, lo más divertido han sido las continuas ganas de suicidarme que me han acompañado durante toda la lectura. Eso y varias carcajadas tristes en un par de ocasiones. Ahora creo que debería releer algo de lo anterior para no quedarme con este Brautigan... y luego buscar libros baratos por la red, que seguro que habrá unos cuantos.

"El monstruo de Hawkline: Un western gótico" de Richard Brautigan: Lo dicho, tenía que leer algo más de este hombre, así que me he ido al primero de los que tengo, cornológicamente, por supuesto, y no pienso dejar ahí la cosa, ni mucho menos. Un libro estupendo para aconstumbrarse a leer los títulos de cada capítulo, que es una cosa que no suelo hacer prácticamente nunca. Como ya he dicho antes cuánto me gusta releer, no voy a repetirlo aquí, pero cuando la relectura está en el momento justo, haciendo equilibrios entre el olvido total y el recuerdo de breves anéctodas, el resultado es estupendo. Y este ha sido el caso. Además, el libro cuenta con una de las estupendas portadas originales de la colección "Contraseñas"

"Willard y sus trofeos de bolos: Un perverso misterio" de Richard Brautigan: Este fue el primer libro de Brautigan que me leí y también el primero que me compré, en su edición original con pordada dedicada a Williard, un pájaro extrañamente parecido a "Curro", la mascota de la "Expo" de Sevilla; esta nueva portada se debe a un error mío, por dejar el libro a cierta persona que lo perdió y pensó que, con comprar otro, todo estaba solucionado (sin tener conocimiento de mi fetichismo, aunque ya me encargué yo de dejar las cosas claras). Un buen ejemplo de cómo hacer lo mismo que King o similares (hinchar una simple anécdota durante un buen montón de páginas) y conseguir, no ya que no se note, sino un libro estupendo, sorprendente y muy "divertido".

"Un detective en Babiliona: Novela negra" de Richard Brautigan: El tercer y último libro publicado aquí hasta la aparición de "Una mujer infortunada", y también el que más se asemeja a una historia al uso. No sé si tiene también muchos elementos autobiográficos, como parece ser costumbre, pero yo me identifico bastante con el prota, sobre todo por Babilonia y la facilidad para autojorobarse la vida sin esfuerzo. Y, puestos a leer aventuras detectivescas entre el absurdo y el sinsentido, acabo de recordar que me dejé dos libros de Douglas Adams por leer, y precisamente protagonizadas por una especie de detective o algo parecido, así que este sería un momento estupendo para releerlas...

"París bajo el Sena" de Morvan y Munuera: Spirou ha tenido muy mala suerte con sus ediciones españolas. Empezando por múltiples cambios de editorial, pasando por la descatalogación de todos los álbumes tras la desaparición de Grijalbo y llegando a la vergonzosa edición "de coleccionista" en blanco y negro y formato reducido, sin olvidar que, tras más de diez años sin publicar nada, quedan cinco volúmenes inéditos (más tres fuera de colección). Y quedaban tres más hasta que Planeta DeAgostini ha decidido publicar los tres últimos en un volumen. Este primer título resulta confuso y pobre en el guión y desvirtuado en el dibujo, muy alejado de la línea clara tan característica del personaje. Una vez dicho esto, no daré un veredicto definitivo hasta terminar el tercero.

"El hombre que no quería morir" de Morvan y Munuera: Parece que se percataron de sus errores, o se los hicieron patentes, y no los han repetido en esta ocasión. El guión no es tan zafio e inconexo como en el volúmen anterior y hasta podría casi estar al nivel de "El valle de los proscritos" e, incluso, se permiten dibujar a Zantafio, aunque mucho más malo que nunca. El dibujo resulta más parecido al de Tome y Janry, aunque el color sigue estando demasiado elaborado y, por ello, muy lejos de las tintas planas que tan bien quedan en los dibujos de Franquin, por ejemplo. Aún así, y por el momento, quedan por encima de otros dibujantes/guionistas de Spirou y sólo por detrás de Franquin y Tome & Janry. De todas formas, si el próximo sigue esta progresión la cosa promete bastante.

"Tokio" de Morvan y Munuera: Y el tercero y último, que tampoco está nada mal... si uno se toma con humor la incursión del manga en un cómic de Spirou, con "cameos" de Dragon Ball y hasta de Link... y con paciencia el hecho de que, en esta ocasión, el personaje retomado sea uno de los que menos me gustan, por no decir directamente que me parece espantoso. Todo eso a un lado, el guión está bastante bien, aunque me quede con el anterior, y el dibujo (manga aparte) tan poco está mal del todo, aunque tal vez sea porque uno ya está acostumbrado después de dos cómics. Ahora sólo queda esperar que se retome la serie, aunque haya que esperar a que se reediten todos los números anteriories para que se publiquen los álbumes que nunca han aparecido aquí. De ilusión también se vive...

"Thorgal: Yo, Jolan" de Rosisnsky y Sente: Sí, está bien escrito y no hay ningún error. Van Hamme sólo aparece en el imprimatur, tal vez como co-progenitor del personaje. Y yo he de decir que he empezado la lectura con pinzas y desconfianza, porque esperaba mucho de este título, en el que, por fin, Jolan empieza a dar muestras de heredar el papel protagonista de la saga. Y también podría decir algo de lo que he mencionado más arriba sobre Brautigan... eso de escribir todo un libro con una anécdota mínima... porque realmente este volumen es poco más que un paréntesis: al terminar el anterior número dejamos a Jolan a punto de enfrentarse a su promesa... y al terminar este capítulo dejamos a Jolan a punto de enfrentarse a su promesa. Aún así, yo no he notado el cambio de guionista.

"Jonathan Strange & Mr. Norrell" de Susanna Clarke: He tardado más de tres meses en leer este librito (de mil páginas), y no por su extensión, sino porque está lleno de altibajos y mezcla tantos estilos en un sólo volumen que, por mucho que uno quiera, se acaba atorando uno en alguno de los cambios. Por otro lado, creo que no habría terminado de leerlo de no haberlo hecho en inglés, porque es un libro demasiado británico como para que me hubiera interesado mínimamente una traducción. No creo que lo relea jamás, pero igual sí pruebo suerte con algún futuro libro de la autora. Por lo pronto, parece que hay un relato corto y alguna otra tontería en la web oficial, y voy a ver qué tal...

"Watchmen" de Alan moore y Dave Gibbons: Intenté leer esto hace veinte años y me pareció espantoso. Ahora lo he conseguido y me sigue pareciendo basura. El dibujo es tan malo como en cualquier pulp de superhéroes, con cuerpos deformes y desproporcionados (músculos hipertrofiados; niñas de trece años con proporciones adultas, pero en pequeñito...) y la cuatricomia de costumbre, con colores planos y estridentes. El guión es patético, con los yankees mirándose el ombligo, como siempre, y un intento absurdo de presentar héroes ambiguos. Y, como colofón, toda la tinta empleada en intentar dignificar lo que no es otra cosa que más de lo mismo.

"Las aventuras de Tom Sawyer" de Mark Twain: Jopetas, debe hacer treinta años que leí este libro por primera vez, he visto infinidad de películas con el mismo argumento... y me sigue encantando. Literatura "Infantil" con mayúsculas, que se mantiene asombrosamente bien, a pesar de estar anclada en un momento no demasiado "brillante" de la historia... o tal vez sea eso precisamente lo que lo hace esta historia tan estupenda. Por si fuera poco, todos los niños del libro son absolutamente creíbles, con sus tonterías, inocencia, juegos, inconsciencia, sinceridad, mentiras... y, sobre todo, sin escatimar la parte horrible y negativa de la infancia, siempre a cargo de los adultos que buscan "lo mejor" para los niños y lo único que hacen es transmitir lo peor que llevan dentro.

"Las aventuras de Huck Finn " de Mark Twain: Si he de hacer caso al calendario que hay dentro de este libro, lo leí hace exactamente treinta y tres años, durante un año igual a este. Tonterías aparte, y aunque pienso que falta más Tom en este libro, es mucho mejor que el anterior y, por si fuera poco, tiene más mala hostia, lo que siempre es de agradecer... tanto es así que, aunque la traductora sigue jorobando, censurando y comiéndose todo lo que puede, no le es posible saltarse párrafos o capítulos enteros. Aunque también he visto alguna película basada en este libro, ni por asomo se acerca remotamente al original. Una lástima, porque es todo un estudio antropológico y podría salir algo estupendo. Un día de estos me los compraré en inglés.

"Tom Sawyer detective " de Mark Twain: Un relato corto, claramente alimenticio, que no sólo no aporta nada al personaje, sino que hubiera quedado mucho mejor como historia suelta, porque para ligarla a Tom y Huck ha de hacer malabarismos y, para rematarlo, coloca a un niño de trece o catorce años como abogado en un juicio.

"Tom Sawyer en el extranjero "
de Mark Twain:
Segundo (y último) relato corto con estos dos personajes. Un Twain en horas bajas, que emula a Verne y encadena una sucesión de disparates. Por si fuera poco, la cronología no encaja de ninguna forma. Después comenzó un par de historias más pero, por suerte, no llegaron a ninguna parte. Mejor.

"El santuario de Gondwana" de Sente y Juillard: Paso por la tienda de cómics para comprarme mi regalo de cumpleaños y no está, pero resulta que ya ha aparecido la nueva entrega de Blake & Mortimer, así que me la llevo. Parece que Sente y Juillard se quedan definitivamente con la franquicia y, si en el caso del dibujante no hay queja ninguna (al igual que el color de DeMille), el guión no está a la altura ni de los personajes ni de los anteriores títulos de Sente, lo que es una lástima, porque la premisa básica es muy interesante y, de no ser por la inclusión de otra (y van...) civilización oculta durante milenios (¿millones de años?) y la "esencia de la vida", podía haber quedado muy bien. De todas formas, espero que Van-Hamme vuelva sobre estos personajes, porque sus guiones siempre son estupendos.

"Superlópez - Iba caminando, En busca del templo perdido y La brújula esdrújula" de Jan: Como siempre, para cuando vuelvo a la tienda de cómics ya hay varios títulos editados de esta serie... y cada vez peores. El primero es una nonada, se lo podía haber ahorrado... y yo el tiempo perdido en leerlo; el segundo es una tontería suprema sin guión aparente porque, con suerte, se le puede achacar algo parecido a una anécdota (repetitiva); el tercero precisa haber leído "La brújula dorada" (o, en su defecto, haber visto la película) para enterarse de la mitad de lo que pasa (y yo, como no he hecho ni lo uno ni lo otro -ni ganas-, me quedo con medio tebeo), porque la parte del calentamiento global se entiendie, pero resulta bastante tonta. Lo peor es que el rotulista no distingue entre la preposición "a" y la tercera persona del singular del presente de indicativo del verbo haber: "ha".

"El mirlo y yo" de Andrée-Paule Fournier: Llevo un par de semanas durmiendo a ratos, así que decido ocupar los intermedios con algo de lectura ligera. El primero se ajusta a lo que necesito: es un librito muy largo (veinte capítulos) y muy corto (de dos o tres páginas por capítulo con muchas ilustraciones) que narra un montón de anécdotas cotidianas como si fuera lo más normal del mundo. La lástima es que la traducción está demasiado anclada en un momento y lugar y está hecha sin el mínimo cuidado: repite muchas veces que el prota está en 5º de E.G.B y su hermana, que está en 8º, va al instituto; aparecen referencias a francos nuevos y viejos y, para colmo, se cuelan "potages" y otras contaminaciones del francés.

"Leo pulgamágica" de Janosch: No es todo lo contrario a lo que yo consideraría un buen libro, pero no por falta de empeño del escritor que, si sigue intentándolo, seguro que lo logra antes o después. No voy a condenar a Janosch sólo por un libro, pero pocas ganas me quedan de leer nada más, sobre todo después de informarme en el mismo libro de que ha publicado más de cuarenta títulos (y este no es el primero) y las horripilantes ilustraciones de este son del propio autor, que "hizo dos cursos de dibujo en la Academia Muniquesa" (sic). Para terminar, y aún reconociendo la dificultad en trasladar la prosodia del alemán al castellano, la puntuación deja mucho que desear (lo mío con los traductores es incurable)

"El patio de los niños de piedra" de Eleanor Cameron: Una estupenda historia de fantasmas un tanto complicada de seguir para alguien que esperaba algo bastante lineal y sencillo (es decir, yo) y, además, está más dormido que otra cosa mientras lo lee (otra vez yo). Fantasmas en busca de justicia, sueños premonitorios, gatos repetidos, barbarie napoleónica y artística... todo junto y servido a través de una niña de pueblo perdida y sola en una gran ciudad, mientras va descubriendo que no está tan sola y la ciudad ofrece una serie de opciones y perspectivas que los pueblecitos están lejos de presentar. La pregunta es qué pintan "Los burgueses de Calais" de Rodin en la portada de este libro... Y tendré que conseguir más libros de esta autora porque promete.

"Julie y los lobos" de Jean Craighead George: Una niña inuit de diez o doce años completamente perdida. Está perdida porque se ha escapado sin saber exactamente dónde se encuentra y, de no ser por una manada de lobos que la adoptan como un cachorro más, no habría durado mucho. También está perdida porque no tiene nada claro quién es ni en qué mundo vive. Al final me queda la sensación de que sigue perdida, porque parece que se rinde definitivamente y acepta las imposiciones de los demás; prácticamente las mismas de las que ha estado huyendo todo el libro. Como tengo más libros de la misma autora voy a hacer lo evidente...

"Ratas de río S.A." de Jean Craighead George: El Gran Cañón que aparece en este libro no se parece en nada al que yo conozco... claro que yo solo he pateado una pequeña zona turística, nunca lo he recorrido en barca y, tal y como están las cosas, tampoco me apetece mucho. De todas formas, el relato es estupendo, aunque no deje de ser una versión más de Robinsón Crusoe, en parejas adolescentes y con Viernes convertido en un niño salvaje. La única pega que le pondría es que es demasiado yanqui y el traductor no se molesta en poner las cosas en contexto ni explicar el por qué de unos nombres y actitudes tan distintas en los dos protagonistas... y el mapa del río tampoco sirve para mucho.

"Pin-up 8 - Big bunny" de Yann y Berthet: No pensaba contiunar con esta serie, porque ya no tiene nada que ver con los tres o cuatro primeros volúmenes, pero a dos euros y medio no hay problema. La falta de ideas se resuelve con nuevas apariciones de personajes reales (Jane Fonda en campaña contra la guerra de Vietnam) y la recuperación de Joe, un personaje fundamental que desapareció tras quedarse ciego y que ahora vuelve a ver, aunque no se explica cómo. Supongo que eso será el argumento del noveno título.

"Pin-up 9 - Veneno " de Yann y Berthet: Pues me he equivocado de todas todas y el tal Joe no aparece por ninguna parte en este noveno y, al parecer, último volúmen de la serie, que se desarrolla en Hawaii y está tan aislado del argumento inicial que podría funcionar perfectamente como un título independiente. Una lástima que, tras un buen comienzo, todo acabe convirtiéndose en nada. Yo hubiera puesto el fin tras la tercera entrega o, quizá, habría utilizado una cuarta para cerrar historias, mientras aquí, tras nueve cómics, nos quedamos sin saber qué ha pasado con Joe.

"Un hombre en la oscuridad" de Paul Auster: Más de un año sin leer nada de Auster es mucho tiempo... y no he querido leerme el último guión porque pretendía ver primero la película, pero no ha habido forma. En la contraportada se puede leer eso tan manido de "(...) es probablemente la mejor novela de Auster" y, por una vez, no anda muy descaminado (aunque yo sigo quedándome con "El palacio de la luna", incluso por delante de la trilogía de Nueva York); de hecho, lo peor del libro es que acaba despues de sólo 199 páginas, dejándote con ganas de más, de más Auster. Menos mal que, con mi habitual despiste, se me pasó comprarme "La historia de mi máquina de escribir", así que no pasará más de un año hasta el próximo Auster. Ah, y creo que voy a pillar el guión aparcado, que ya no hay posibilidad de ver la peli...

"La historia de mi máquina de escribir " de Paul Auster y Sam Messer: Pues eso, que paso en un momento y me pillo este libro de una vez. Y resulta que es mentira: no relata exactamente la historia de su máquina de escribir, no es un libro (bueno, sí, lo es, por lo menos en la medida de que no es un geráneo) sino cuatro párrafos sueltos embutidos entre un montón de óleos, tintas y carboncillos de Sam Messner... que no es que estén mal ni nada de eso, pero es lo que hace que te cobren 16,50€ por página y media de "A salto de mata".

 

"La caverna" de Saramago: Voy un poco retrasado con este hombre: tengo otros dos libros en el estante esperando turno y ya ha publicado un par más que ni siquiera he comprado todavía. No es por falta de ganas, es que esto no es lectura para un rato perdido o para cuando, como yo este verano, lo único que buscas en la lectura es evasión sin mover una neurona pero, después de Auster, la única forma de mantener el nivel o, incluso, subirlo un escalón, es atacar a otro grande. Lo malo es que, después de leerlo tranquila y reposadamente, me he quedado para el arrastre, como no podía ser de otra forma (Saramago es uno de los dos autores que me ha hecho llorar con un libro).

"Memorias de Idhun 1. La resistencia" de Laura Gallego: Hace dos o tres años un niño de doce me recomendó insistentemente este libro, le pegué un vistazo rápido en una librería y saqué una serie de conclusiones, decidiéndo no malgastar mi tiempo. Bueno, pues un par de años después, llega otro niño de doce años asegurando que son sus libros favoritos y su autora la mejor escritora del mundo... claro que, para ser sinceros, poco más ha leído hasta ahora. Como yo le aseguro firmemente que no pienso comprar estos mamotretos, él se ofrece a prestármelos, tras hacerme jurar por lo más solemne que los trataré como si fueran de cristal de Murano. El primero, de 556 páginas, lo he leído en dos ratos perdidos. El segundo, algo más extenso, lo empezaré mañana...

"Memorias de Idhun 2. Tríada" de Laura Gallego: Lo empecé mañana (por hace dos días) y lo he terminado hoy gracias al gripazo monumental que llevo encima. Las mismas virtudes que en el anterior título: Tolkien por todas partes, trama principal y sub-tramas muy sencillas (hablamos de un libro para lectores primerizos y muy, muy jóvenes), divertidos intentos de construir personajes complejos... y casi los mismos defectos que en el anterior: demasiado Tolkien, tramas lineales y previsibles, personajes planos o duales... y el "casi" es porque en este tomo ya no se aprecia la evolución narrativa que, en el primero, hace que te rechinen los dientes en los primeros capítulos, para convertirse luego en algo más llevadero. Parece que la escritora esté contenta con su competencia actual y no piense en mejorar.

"Memorias de Idhun 3. Panteón " de Laura Gallego: El título ya se las trae, lo restante hace juego. Como regalo de cumpleaños (tres meses tarde) recibo este libro en préstamo (más que nada porque el niño que me recomendó esta serie como lo más mejor del mundo no es capaz de llegar ni a la mitad del mamotreto y lo mismo es masoquista y pretende seguir intentándolo), lo aparco mientras intento salir a flote con trabajos y deberes y, para cuando lo pillo, la mayor parte de los dos anteriores ha desaparecido de mi memoria (sin remordimientos). No importa, porque me dedico a leer por encima las más de novecientas páginas del ladrillo, para llegar al final y darme la razón: esto es infumable.

"El asombroso viaje de Pomponio Flato" de Eduardo Mendoza: Divertido relato de Mendoza, ambientado en una época y un lugar tan publicitados como distorsionados desde hace milenios. No he podido evitar acordarme de la trilogía de Joaquin Borrell sobre una esclava-detective -que me apetece releer ahora, por cierto-, ni dejar de pensar que es mucho más divertido mofarse de supersticiones e historias que pretender criticarlas o desenmascararlas con mamotretos acerca de códigos, enigmas o confabulaciones. Más que una novela es un cuentecillo largo, aunque disimulando su condición al estar dividido en capítulos, todo ello aderezado con un estilo epistolar y latino también muy divertido.

"El último viaje de Horacio Dos" de Eduardo Mendoza: Si no fuera por el final lo cierto es que no me gustaría nada este libro. Además, lo tenía tan olvidado que empecé a leerlo porque me apetecía leer otro (Sin noticias de Grub) y confundirlo con este. Ahora, a pesar de tener dos libros más en lista de espera, no me quedan ganas de seguir con ese señór, lo que se añade al hecho de que estoy quedándome sin tiempo para leer nada que no sea obligatorio y, por lo tanto, aborrecible.

 


"Errores, mentiras y falacias" de Peter Villanueva: Una compilación irregular de supersticiones, falsas creencias, supercherías, mentiras, equívocos, errores... divertida a ratros, instructiva otros, descacharrante en ocasiones... que contiene a su vez varios errores (por lo menos he descubierto tres de los gordos, y eso que no iba buscándolos, así que debe haber alguno más) de forma similar al libro prologado por Fry "The book of general ignorance" (y leído de la misma forma, a ratos perdidos durante meses), pero mucho más general. La prueba que necesita todo aquel que siga pensando que hay vida inteligente en este planeta... o en cualquier otra parte del universo.

"Ronnie" de Ronnie O'Sullivan & Simon Hattenstone: Este fue el libro de no-ficción más vendido en Amazon hace unos años, lo que confirma mi opinión de que los británicos tienen el cerebro defectuoso. Este hombre, Ronnie O'Sullivan, siempre me ha caído como el culo, pero después de leer su biografía todavía me cae peor. Claro que, teniendo en cuenta que su familia era absolutamente disfuncional (ambos padres en la cárcel, ella por evasión de impuestos y él por asesinato; el padre no castigaba a su hijo, directamente le pegaba y la madre llega a echarlo de casa porque le incomoda...), que el hijo insulte durante una partida de snooker o se dedique a limpiarse las uñas o sacarse mocos es toda una mejora genetica...

"The god delusion" de Richard Dawkins: Siempre me pasa lo mismo con este tipo de libros: los leo, estoy de acuerdo con la mayor parte de lo que dicen, pero me parecen moderados y conciliadores; con lo fácil que es decir directamente que los creyentes en cualquier tipo de superstición son tontos, en el caso de no haber recibido educación alguna, o gilipollas en caso contrario... y un cabrón si forma parte de la organización. ¿De qué sirve asegurar que no tiene sentido buscar razones para desmentir las supresticiones, puesto que es precisamente al revés y son los supersticiosos quienes deberían aportar pruebas, si luego dedicamos capítulos enteros a dar razones para no creer?

"Ciudad de ladrones" de David Benioff: Más libros de Círculo... Además, la reseña en la revista encajaba bastante con varios asuntos que me dan vueltas en la cabeza desde hace tiempo y no sé cómo plasmar y, por si fuera poco, estaba muy barato, que suele ser la razón última en mis decisiones de compra actuales. Un crío bastante gilipollas (judío ruso que, en lugar de largarse de una ciudad cercada por los alemanes durante la II Guerra Mundial, decide quedarse para convertirse en héroe) y un joven soldado cosaco viven aventuras casi creibles durante el asedio de Leningrado. Lo mejor del libro son los breves pasajes de barbarie. El desenlace es simplemente magnífico.

"El color de la magia" de Terry Pratchett: Colección de kiosko, muy barato... estaba claro que lo iba a comprar. Las comparaciones con Douglas Adams no hay por dónde cogerlas, como no sea por la puntual alusión a la "improbabilidad", y las referencias a obras cumbre de la ficción lo mismo... pero el libro es divertido, una vez has conseguido centrarte en los dos -tres, si contamos al equipaje- personajes principales: el ¿mago? Ricerwind y Dosflores, el turista. He buscado por la red y me he enterado de que es el título menos recomendado como introducción a la serie. Esto sí es lectura de entretenimiento en estado puro. No he movido ninguna neurona, pero he pasado un rato estupendo, así que voy a seguir un rato con este autor...
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"La luz fantástica " de Terry Pratchett: O el primero le salió muy gordo y decidió partirlo en dos o, lo más posible, todavía no tenía muy claro lo que quería hacer con Mundodisco, porque esta segunta novela es la segunda parte la anterior, esto es, arranca con los mismos personajes y exactamente en la misma sutuación que habían quedado al final del primer libro. Si el de arriba es el menos recomendado como introducción debe ser porque este se considera parte del mismo, digo yo...

 


"Ritos iguales " de Terry Pratchett: Ya que a nadie se le ocurrió la brillante idea de ordenar correctamente las entregas de esta colección, lo menos que podían haber hecho era empezarla con este libro que, sin duda, es el más se parece a una novela de los que he leído hasta ahora, sin dejar de ser descacharrante, por supuesto.

 

 



"Mort"
de Terry Pratchett:
¿Y si a la Muerte se le mete en la cabeza tener tiempo libre y toma un "aprendiz" que mete la pata... ? ¿Y si el aprendiz comienza a parecerse demasiado a la Muerte y la Muerte empieza a "humanizarse"? ¿Y si te lees este librito y pasas un buen rato (y hasta te ríes y todo)? Además, para redondear, Ricerwind tiene un papelito y el bibliotecario hace un cameo.

 

 


"Rechicero"
de Terry Pratchett:
Volvemos a encontrarnos con Ricerwind y el equipaje de protas, en esta ocasión acompañados por una heroína bárbara que sólo desea ser peluquera y un aprendiz teórico de héroe bárbaro, toda la fauna de la Universidad Invisible, el octavo hijo del octavo hijo del octavo hijo... la Muerte, los cuatro jinetes del apocalipsis... Es más de lo mismo, evidentemente, pero es lo natural cuando se trata de una serie. Eso sí, Ricerwind y el equipaje desaparecen al final y habrá que esperar al próximo libro para que los rescate de alguna manera absurdamente lógica.

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"Brujerías" de Terry Pratchett: Hasta el momento, el título que más me ha gustado... claro que sólo he leído seis... Mucho Shakespeare y casi nada de Mundodisco (igual es por eso que me ha gustado tanto), si esceptuamos a la Muerte y el cameo del bibliotecario de la Universidad Invisible, pero las tres brujas son estupendas y no necesitan a nadie más.

 

 

"Pirómides" de Terry Pratchett: Pelín largo se me ha hecho este título, sobre todo la parte final, con momias, pirámides y demás parafernalia pero, en conjunto, muy divertido, especialmente el úso de las teorías cuánticas hasta un absurdo tan enorme que casi resultan comprensibles. Ahora miro con más respeto a los camellos... o los miraría si me cruzara alguna vez con alguno.


 

 

"¡Guardias! ¿Guardias?" de Terry Pratchett: Este, en cambio, siendo tan voluminoso como el anterior, se me ha hecho corto. Sigo quedándome con las estupendas brujas, pero recomendaría este sin dudarlo a todo el que quiera empezar con Mundodisco, sobre todo porque funciona perfectamente como novela independiente, a pesar de su localización y la presencia siempre agradecida del bibliotecario.

 


"Fausto Eric" de Terry Pratchett: Cuatro libros despues, pero salno y salvo, recobramos a Ricerwind, esta vez tras pasar una temporada en un lugar muy, pero que muy cercano a Cthulhu.

 

 

 

 

 

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2008 Juancho