Son dignos de visita la Iglesia de los Santos Juanes (siglo XVII) contruída
sobre un antiguo templo gótico del cual sólo se conserva una capilla.
El Castillo, de origen árabe, fue construído sobre restos ibéricos y romanos y tuvo gran importancia
a causa de su situación, que le permitía dominar la costa y la ribera del Júcar. Jaime I lo atacó
antes de la conquista de Valencia pero renunció a tomarlo destinándolo a refugio de los árabes que,
en el Reino de Valencia, no quisieran obedecer el mando cristiano.
Las torres de la Reina Mora y la torre del Marenyet, que data de tiempos de Felipe II. El Hospital,
antiguo convento agustino del siglo XVII. Además del Museo Arqueológico.
En un contrafuerte de Les Raboses, se encuentra el santuario de la Virgen de la Encarnación, conocida
como la Mare de Déu del Castell, de estilo neobizantino, construído en el siglo XIX, y al que se
asciende por un sinuoso camino en el que se encuentran las casillas del calvario.
Las ermitas de Sant Llorenç o de la Font Santa, del siglo XIX y las de los santos Abdón y Senén y Santa
Marta, del siglo XV.
