¿ QUÉ ES LA VEJEZ?

 

 

"La vejez empieza cuando se acaba un ideal, cuando uno no pone a trabajar, ni sus manos, ni su inteligencia, ni su corazón.”  “Se vive tanto como se trabaja.”

Joaquín Antonio Peñalosa, México

 

 

La vejez generalmente se asocia con una edad mayor aunque esto sea solo relativo, siendo que entran más factores para determinar la vejez.

Se puede pensar que hay etapas vitales en el sujeto que deben ser definidas y nombradas, y seguramente debe ser así.

Cruzando determinadas décadas de años al sujeto se lo nombra como perteneciendo a una etapa diferente no podemos dejar de lado que este límite ha ido cambiando a través de la historia del ser humano. Aquí lo cronológico varía según determinaciones sociales, también ha ido cambiando el pronóstico de vida y se ha tenido que ir adaptando esta nueva etapa en algún lugar posible.

Desde el plano de lo orgánico no podemos dejar de pensar que el tiempo transcurrido de vida de un sujeto hace mella en lo real del cuerpo y que no se puede desconocer el envejecimiento celular, si a sí lo podemos llamar. Pero este envejecimiento no es siempre lineal, aunque se encuentra dentro de ciertos parámetros, varía según cada sujeto y cada sociedad.

Desde el plano social, y más exclusivamente desde lo laboral, podemos observar que la marca o el impacto psicológico que se produce sobre la definición de la etapa de la vejez es aún mayor. El retiro del sujeto del mercado laboral trae aparejada una impronta psicológica y social que tiene por lo general, a pesar de las diferencias individuales frente a la situación, una fuerte repercusión en la autopercepción personal y en la "mirada" que parte de lo social.

Siempre lo definitorio para conceptualizar una etapa evolutiva está definida por la marca de lo social o lo cultural y que se refiere a la última etapa de la vida.  Si bien es cierto que desde el punto de vista personal hay diferentes hechos que marcan un cambio de identidad el sujeto no escapa a la sociedad en la que está inmerso. La percepción de que las diferentes y progresivamente menores interacciones sociales traen nuevos datos externos que van reforzando la idea y sensación de que las cosas han cambiado, el desgaste físico y los pequeños signos que empezaron por sorprender, adquieren una fuerte e insoslayable presencia.

Pero a la percepción del cambio o de nuevos "síntomas" en el sujeto le cabe siempre algún nombre que atempere la nueva realidad, este nombre es una significación dada por lo cultural que siempre difiere en las distintas sociedades.

 

Pero si queremos encontrar una concepción de la vejez más equilibrada, podemos reconocerla como una etapa vital, basada en el reconocimiento que el transcurrir del tiempo produce efectos en la persona, la cual entra en una etapa distinta a las vividas anteriormente, semejante a otras etapas vitales como pueden ser la niñez, la adolescencia. La vejez constituye una etapa más de la experiencia humana y por lo tanto puede y debe ser positiva y de desarrollo individual y social.

La Gerontología es de interés para toda las sociedades. Para el que envejece y para el profesional que le ayuda a envejecer correctamente. Se desarrolla como una nueva dimensión de varias ciencias y de varias profesiones, sobre todo en el campo de lo social y de la salud.