Mitos y Falsas Creencias

 MITOS SOBRE VIOLENCIA DOMÉSTICA

MITOS SOBRE EL MALTRATADOR

 

 

 

 

 

Mitos sobre la violencia domÉstica 

 

                        MITO

                    REALIDAD

La violencia en el hogar sólo ocurre entre las familias pobres  y de bajo nivel educativo

 

 

La violencia ocurre en todas las clases sociales y niveles educativos.

La violencia en las relaciones de pareja es producto de la crisis económica y política

El ejercicio de la violencia hacia la mujer es producto de las relaciones de poder entre los sexos que se expresa en contexto culturales, políticos, sociales y económicos donde se mantienen relaciones inequitativas entre hombres y mujeres en las esferas pública y privada.

 

Los hombres religiosos no agreden a las mujeres

La violencia contra la mujer en el ámbito doméstico ocurre sin importar la denominación religiosa del agresor. Sin embargo, tiende a  ser mas frecuente particularmente en aquellas religiones donde la mujer es definida como inferior al hombre.

 

 

Las mujeres maltratadas disfrutan la agresión ya que en caso contrario se separarían del maltratador, o lo denunciarían.

 

 

El miedo a consecuencias económicas, sociales, familiares y personales, así como, la falta de apoyo familiar, comunitario y de instituciones de servicios son algunas de las razones que mantienen a las mujeres en situaciones de maltrato.

La violencia es un hecho natural ya que los hombres siempre han agredido a las mujeres.

 

 

La violencia contra la mujer es aprendida y reforzada desde el nacimiento por las familias, escuela, comunidad, medios de comunicación, servicios de salud, la justicia, entre otros.

La mujer debe aguantar por el bien de los hijos e hijas y la unión de la familia

 

Contrario a lo que mucha gente cree, la violencia doméstica afecta severamente a las y los niños/as, tanto física como psicológicamente.

Las mujeres también maltratan a los hombres

 

En una proporción muy insignificante se verifican casos de maltrato hacia los hombres. Muchos casos de homicidios de hombres en manos de mujeres están asociados a situaciones de maltrato por parte del hombre.  En algunos países estos casos son analizados en el marco de legítima defensa.

 La violencia doméstica se ha incrementado después de la aprobación de la ley 24-97

La violencia doméstica siempre ha sido un grave problema de salud en el país. En un estudio realizado en 1991, terapeutas sexuales estimaban que entre un 20-80% de los casos que atendían correspondía a violencia sexual y doméstica.

El incremento en las denuncias se debe a una mayor visibilidad  pública del problema y mayor conciencia de las mujeres sobre sus derechos.

Algunas mujeres merecen ser maltratadas

 

 

Nada justifica la violencia.

La violencia contra las mujeres no esta vinculada a sus comportamientos sino a las necesidades de poder y control del agresor.

 

 

 

 Mitos sobre el maltratador

 

                      MITO

REALIDAD

. El maltratador es un enfermo mental

 

 

El agresor es generalmente una persona normal que no logra controlar su agresividad y que considera que su rol en las relaciones de pareja y en la familia es dirigir, controlar, disciplinar y ser obedecido.

. El maltratador es incapaz de demostrar amor

 

 

La mayoría de los agresores son personas con buenas relaciones interpersonales en el ámbito público. En algunas ocasiones son tan amables y amorosos con los demás que nadie cree a la mujer cuando cuenta sus experiencias de violencia.

Incluso en la fase de reconciliación, es capaz de mostrarse cariñoso y arrepentido con la pareja y las y los hijos/as.

. El hombre no es responsable por la agresión en caso de que esté borracho o drogado ya que en esas situaciones no sabe lo que hace

 

 

Diversos estudios han mostrado que alrededor del 50% de los agresores no consume alcohol. Además, el agresor también es violento cuando está sobrio.

El hombre maltrata sólo cuando la mujer lo provoca

No hay razón para maltratar a otra persona.  La violencia doméstica no está asociada al comportamiento de la mujer, sino al deseo de control del agresor.

La violencia en la relación de pareja es un hecho poco frecuente que solo ocurre en algunos momentos cuando el hombre pierde el control momentáneamente.

Generalmente, la violencia doméstica es cíclica y puede durar años.